Bolsonaro, de 2019 a hoy: le quedan cada vez menos amigos

No mejora en las encuestas en el final de una campaña violenta en la que hasta muchos viejos aliados le dan la espalda.

La imagen de los seguidores de Donald Trump, enfurecidos, pretendiendo tomar el Capitolio, en Washington, tras la derrota electoral de su líder político, rebotan una y otra vez en muchas especulaciones de los ámbitos políticos brasileños. La pregunta es si los sectores extremistas del bolsonarismo, como se dejó entrever, podrían emular aquellas acciones si se confirma un triunfo de Lula en primera vuelta, e ir a por el Palacio Nereu Ramos, sede del congreso brasileño, o incluso invadir el Supremo Tribunal Federal, en la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia. Cargado de mayor fantasía o realidad es un corolario que no sorprende si se piensa que el candidato de la ultraderecha brasileña es el actual presidente Jair Messias Bolsonaro.

Tal vez una movida para evitar semejante circunstancia, hace pocas horas, el juez Alexandre de Moraes, miembro del Supremo Tribunal Federal (el máximo órgano de justicia) y encargado del Tribunal Electoral (TSE)llegó con una advertencia de juego limpio. Justamente se trata de un exaliado de Bolsonaro, en aquellas primeras semanas de su gobierno, durante las épocas en que el exjuez Sergio Fernando Moro era su ministro de Justicia, premiado por haber sido el factótum de que Lula fuera preso y que no pudiera ser candidato en esas elecciones de fines de 2018 para que  el excapitán del Ejército y político afiliado al Partido Liberal, fuera electo para ejercer como el 38º presidente de Brasil.

En el marco de violencia de las últimas semanas, un dato clave es el avanzado crecimiento exponencial de la población civil armada en los pasados tres años y medio, merced a la flexibilización de las normas para la compra y posesión de armamento. El principal impulsar fue justamente el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente, quien llamó a integrantes de clubes de tiro a defender al jefe de Estado como «voluntarios» en la campaña. Tal vez el nerviosismo oficial sea porque, a pesar de una portentosa campaña de asistencia social que no se había dado en los primeros tramos de su gobierno, el presidente que pretende su reelección no pudo subir demasiado en las encuestas y por el contrario va perdiendo lentamente adeptos.

Así se llegó a este final de campaña. Y al debate en que Bolsonaro apuntó contra Lula, sin considerar a los otros candidatos. “Lo que está en juego en las elecciones es el futuro de la Nación. Brasil era una cleptocracia. Lula fue el jefe de una gran organización criminal. No podemos continuar en el país del robo”, afirmó. Y como si fuera poco, lo trató de “Mentiroso, expresidiario, traidor a la patria, tus hijos robaron millones de empresas».  «

Compartir

Entradas recientes

Hungría: Orban sin reelección al ser derrotado después de 16 años en el poder

“Para nosotros el resultado es doloroso, pero ha dejado claro que no nos ha otorgado la…

7 horas hace

Irán afirma tener el «control total» de Ormuz y amenaza con un «torbellino mortal»

El anuncio, realizado a través de un comunicado oficial del mando naval de los Guardianes…

7 horas hace

Trump en su laberinto: ahora ordenó el bloqueo total del estrecho de Ormuz

El presidente anunció que la Armada de EEUU impedirá el paso de naves que hayan…

12 horas hace

Caputo viaja a la reunión del FMI con el problema de las reservas flojas y el dólar barato

El Fondo Monetario se niega a aprobar la segunda revisión. El gobierno de Trump mantiene…

1 día hace

Para Pablo Avelluto el frente antimilei surgirá “de abajo hacia arriba”

El exministro de Cultura de Macri imagina una construcción política que se inspire en el…

1 día hace