Brasil se descompone y Bolsonaro no acierta a capear el temporal

Por: Alberto López Girondo

Obligó a renunciar a Sergio Moro, su adalid para llegar a la presidencia, al echar al jefe de la Policía Federal, que investigaba a sus hijos. Los militares toman distancia de su gobierno e impulsan un plan Marshall de crecimiento opuesto al de su ministro de Economía.

La descomposición política de Brasil es de tal nivel que el adalid del uso malicioso de escuchas telefónicas, que torció una causa judicial para sacar de la carrera presidencial a Lula da Silva, se fue del gobierno que surgió de esa maniobra, mostrando mensajes de WhatsApp que comprometen a Jair Bolsonaro. Sergio Moro, el juez que aceptó gustoso ser ministro de Justicia del mandatario que había contribuido a instaurar tras la destitución de Dilma Rousseff, dejó el cargo luego de que el propio presidente echara al jefe de la Policía Federal. La medida era resistida por Moro desde hace un año y tiene como objetivo salvar a los hijos presidenciales.

Según explicó a la prensa, con ese rostro de prócer malhumorado que supo construirse el exjuez federal de Paraná, el presidente quería en ese cargo a alguien que le contara de qué iban las investigaciones. Algo que según el ahora exministro, es inadmisible para el funcionamiento de las instituciones. La defensa de Bolsonaro fue que Moro era un traidor y que él lo había defendido cuando el portal The Intercept comenzó a difundir los chats con los fiscales que perseguían a Lula en los que se revelaba la utilización de un procedimiento ajeno a las reglas institucionales para detener al líder metalúrgico y dos veces presidente.

Hay, que se sepa, dos fuertes razones para querer en la jefatura de la PF a alguien de confianza. Y ambas tienen el nombre de dos de sus hijos, Carlos y Flavio.  Uno, porque la investigación por un coordinado ataque de fake news contra al Supremo Tribunal Federal lo hace responsable de una granja de trols conocida como Gabinete del odio. El otro, por sus vinculaciones con una banda de milicias parapoliciales que, entre otros delitos, no es ajena al asesinato de la concejala Marielle Franco y su chofer en una favela carioca.

La Policía Federal brasileña es un órgano auxiliar de la justicia. Es el equivalente del FBI en EEUU. Moro puso al frente a Mauricio Valeixo, un abogado que se incorporó a la PF en 1996 y al que conoce de Paraná. Fue un hombre clave en el caso Lava Jato, que terminó en condena para dirigentes políticos y fue determinante de la prisión de Lula. Al igual que Moro, Valeixo pasó por Washington, en su caso, como agregado policial, mientras que el exjuez hizo cursos de combate al lavado de dinero.

Carlos, concejal en Río de Janeiro, es el que posteó en Twitter una balacera al grito de Bolsonaro, el día que su padre hablaba en una marcha contra la Corte Suprema. El SFT frenó la intención de decretar el fin de aislamiento que la mayoría de los gobernadores ordenó para evitar la expansión de la pandemia, que ya se ha cobrado 3800 muertos y 55.000 contagios.

Flavio, senador carioca, está en la mira de la fiscalía de Río de Janeiro por un esquema de corrupción que le permitió incrementar su fortuna personal -ahora tiene hasta parte de una tradicional chocolatería – a través del desvío de fondos para una empresa constructora de miembros de la milicia. El testigo más comprometedor de esas intrigas, el exagente policial devenido en mafioso Adriano da Nóbrega, apareció convenientemente ejecutado en febrero pasado. De su chofer, Fabricio Queiroz, el prestanombres que tenía cuentas bancarias difíciles de conseguir con su sueldo, no se sabe nada desde principios de año.

Bolsonaro padre quiere poner como jefe de la PF a Alexandre Ramagem Rodriguez, actual director de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN), muy cercano a él desde aquella cuchillada durante la campaña electoral. Para el Ministerio tiene a Jorge Oliveira, actual secretario general de la presidencia, hijo de un capitán del Ejército y amigo de la infancia de sus hijos.

Muchos sostienen que Moro vio la oportunidad de salirse de un gobierno que viene en picada con una alta imagen que le permitiría postularse en las futuras elecciones. La dimisión del ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, también tenia esta lectura: el médico militar estaba en alza por su postura para el combate del coronavirus, totalmente contraria al dejar hacer del mandatario.

En todo este entuerto, es cada vez más claro que Bolsonaro ya es una molestia para los mismos que contribuyeron a su ascenso. Los militares que conforman áreas claves en su gabinete ya habían puesto al general Walter Braga Netto como jefe de la Casa Civil y virtual comandante de operaciones. Se dijo que era por el Covid-19, pero esta semana presentó el llamado Programa Pro-Brasil. Un Plan Marshall para salir de la crisis económica pero, básicamente, un proyecto más cercano al keynesianismo que a la Escuela de Chicago. Tal vez por eso en la presentación no estuvo presente Paulo Guedes, el ultraneoliberal ministro de Economía, ¿La próxima víctima de esta crisis?

Los uniformados no quieren quedar pegados a un fracaso sanitario del gobierno, que se sumaría al económico, desde antes de la pandemia. Para Bolsonaro, la tabla de salvación puede ser aceptar este cambio de rumbo en medio de la tormenta. Una vez, siendo capitán, fue expulsado del Ejército por no respetar jerarquías. Habrá que ver cómo sigue la historia.


7000

Millones de dólares de reserva vendió el Banco Central de Brasil para intentar frenar al dólar, que trepó en el mercado hasta 5,70 por real. Al asumir Bolsonaro, estaba a 3,80.

Compartir

Entradas recientes

En Tierra del Fuego se dio otro paso hacia la gestación de una amplia coalición antimileísta

En la vigilia de Río Grande y en el acto realzado en Ushuaia en memoria…

8 horas hace

«Malvinas: legado de sangre», el regreso que sigue abierto

El documental de Daniel Ponce sigue a un grupo de excombatientes que vuelve a las…

8 horas hace

La grave imprecisión de Martín Menem sobre Malvinas: “Estamos para conmemorar el desembarco de allá por el ochenta y pico»

El presidente de la cámara de diputados cometió mucho más que un furcio. Fue durante…

9 horas hace

Soltani Tehrani, el diplomático iraní habló sobre su expulsión del país: “Este también es un acto de hostilidad de Milei contra Irán”

El encargado de negocios de Irán en Buenos Aires explicó de qué modo fue informado…

9 horas hace

Malvinas y Milei en el imaginario neorreaccionario global

En el acto central por el 2 de abril el presidente dio un discurso “estándar”…

10 horas hace

Mientras Milei escala la tensión con Irán, en las Fuerzas Armadas dicen que no hay espalda para participar de la guerra

Fuentes vinculadas a la Armada resaltan que los destructores que tiene el país cuentan con…

10 horas hace

“Los sueños de Elma”, un viaje de amor, dolor y memoria hacia las Malvinas

Un hijo sepultado como “soldado desconocido” y la búsqueda de su madre atraviesan décadas. El…

11 horas hace

Kicillof participó de la vigilia y el acto central por Malvinas en el Río Grande

El gobernador estuvo en la ya tradicional conmemoración junto a excombatientes. Cuestionó al gobierno nacional…

12 horas hace

El Gobierno sube la apuesta contra Irán: ahora le exigió al encargado de negocios que abandone el país en 48 horas

La Cancillería declaró “persona no grata” al representante iraní Mohsen Soltani Tehrani. Fue la respuesta…

12 horas hace

Postales de Memoria y Soberanía: la vigilia por Malvinas en imágenes

En la víspera del 2 de abril una multitud se reunió en Río Grande, en…

13 horas hace

Milei reafirmó el pedido de soberanía sobre Malvinas

El presidente afirmó que destinará el 10% de los ingresos por privatizaciones a la "reconstrucción"…

15 horas hace

“Teniente Linyera”: una película sobre los excombatientes de Malvinas que no lograron insertarse

La ópera prima de Fabián Benítez pone el foco en las secuelas invisibles del conflicto.…

17 horas hace