El ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó las críticas de los dirigentes industriales contra el modelo económico y dijo que ese sector tiene que “reconvertirse e invertir, algo que no estaban acostumbrados a hacer”.
El ministro participó del evento “Vientos de Cambio”, que se realizó en un hotel de la zona de Retiro con la organización de la Fundación Libertad y Progreso, afín a la orientación económica del gobierno de Javier Milei.
En el evento, Caputo sostuvo que “a mí, como ministro de Economía, me toca defender los intereses de 48 millones de argentinos, no de determinados empresarios” e insistió en que “no puede ser que los argentinos sigan subsidiando a determinados empresarios”.

Así, Caputo tensó aún más la cuerda con los directivos de la Unión Industrial Argentina (UIA). En el marco de la celebración del Día de la Industria (al que el gobierno nacional sólo envió funcionarios de segunda línea), el titular de la central fabril, Martín Rappallini, dijo que “la economía no puede medirse solamente por la inflación” y pidió medidas que permitan al sector lograr mayor competitividad. Su vice, Guillermo Moretti, fue mucho más allá; en diálogo con periodistas, dijo que “esta gente no conoce el país y no sabe lo que es la industria” y calificó al ministro de “un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”.
Con el mismo tono virulento, el titular del Palacio de Hacienda les quitó representatividad a los dirigentes de la UIA. «Al contrario de lo que dijo esta persona (por Moretti), con el equipo económico tenemos reuniones con diferentes sectores de la industria y debo decir que la reacción de la mayoría de los empresarios no es lo que dijo esta persona. La mayoría de los empresarios entiende que tiene que haber un cambio, que es difícil para algunos, que implica que hay que reconvertirse e invertir, algo que no estaban acostumbrados a hacer«, afirmó.
También criticó las políticas proteccionistas previas a la gestión libertaria: «Cuando vemos los resultados de ese modelo, vemos que la industria en esos 11 años lejos de fortalecerse, cayó casi 10 puntos». Para ello puso como ejemplo las medidas arancelarias que encarecen los productos importados para defender la producción nacional: “Que los argentinos tengan que pagar bienes de menor calidad a dos, cuatro, 10 veces su valor me parece inmoral e injusto”, dijo.
Asimismo, el ministro negó que su gestión tenga un cariz antiproductivista. «Es lo contrario de lo que se dice: cuando se quiere tildar de financiero a este modelo, les digo que es el modelo anterior. Antes, el gerente financiero de cualquier empresa era el más importante», se defendió.
Según un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la producción industrial cayó 8,1% desde 2023 y tiene un promedio de cuatro de cada 10 máquinas en desuso. Además, en la era Milei desaparecieron 4020 empresas del sector y se perdieron casi 100 mil puestos de trabajo fabriles.