Adicta nunca fue una banda ajena al universo de Gustavo Cerati. Mucho antes de que los homenajes se multiplicaran, Rudie Martínez ya compartía con el ex Soda Stereo largas conversaciones sobre música, influencias y experimentación sonora. También colaboró en discos fundamentales como Bocanada y en la preproducción de Siempre es hoy, una relación artística que dejó huellas profundas en ambos caminos.
Veinticinco años después de aquellos encuentros, Adicta decidió volver sobre esa historia común desde un lugar propio. Así nació Cerati x Adicta, el espectáculo que llegará el próximo 15 de agosto al Teatro Vorterix para celebrar el aniversario del nacimiento del músico. Lejos de una propuesta tributo tradicional, el grupo reinterpreta canciones de Cerati desde su identidad electrónica, oscura y bailable, poniendo el foco especialmente en la etapa más cercana al electropop del artista.
Lo que comenzó como una idea para tocar entre amigos terminó creciendo mucho más de lo imaginado. El proyecto ya lleva dos años de recorrido y continúa sumando escenarios y público. En esta charla, Rudie Martínez recuerda su vínculo con Cerati, reflexiona sobre el presente de Adicta y adelanta los próximos pasos de una banda que sigue apostando a la reinvención.

—¿Cómo nació la idea de hacer Cerati x Adicta?
—Una vez nos sugirieron hacer un homenaje a Gustavo, pero el proyecto se cayó. Tiempo después volví a pensar en eso y dije: “Esto está demasiado bueno como para no hacerlo. Hagámoslo una vez, aunque sea para los amigos”. Así arrancó todo. Lo hicimos en un bar y después fue como una bola de nieve. Ya hace dos años que seguimos haciéndolo. Pasamos de una presentación pequeña a tocar en lugares cada vez más grandes y hasta llegar a Córdoba. La verdad es que estamos sorprendidos, pero también muy contentos porque el proyecto superó nuestras propias expectativas. Nos gustó más de lo que pensábamos.
—¿Cuáles son los puntos de encuentro entre Adicta y la música de Cerati?
—Gustavo y yo compartíamos prácticamente el cien por ciento de los gustos musicales. Cuando colaboré con él pasábamos horas hablando de música, intercambiando discos, descubriendo cosas nuevas. Siempre terminábamos encontrándonos en las mismas referencias. Además, participé en Bocanada aportando ideas que yo ya venía trabajando y que terminaron quedando en el disco. También pasó algo parecido en Siempre es hoy. Entonces siempre hubo una conexión musical muy fuerte. Y hay algo más: Gustavo lo dijo públicamente y también me lo dijo personalmente. A él le gustaba Adicta. Eso para nosotros tiene un valor enorme. Por eso no somos una banda tributo. No buscamos reproducir exactamente lo que él hizo. Lo que intentamos es imaginar cómo sonarían hoy esas canciones pasadas por nuestro universo. Reinterpretamos en clave digital cosas que él muchas veces resolvía desde las guitarras. Esa es nuestra manera de acercarnos a su obra.
—¿Qué reacción encuentran en el público?
—Lo bueno es que estamos trabajando con canciones muy conocidas y muy queridas. Pero al mismo tiempo nosotros siempre aportamos algo propio. Tenemos nuestro repertorio, nuestra identidad. No dejamos de ser Adicta. Entonces se genera algo interesante porque el público de Cerati descubre nuestra mirada y nuestro público acepta el experimento. Estamos en una zona muy cómoda donde ambas cosas conviven naturalmente.

—¿Qué recuerdos te quedan de la experiencia de trabajar con Gustavo?
—Fue algo hermoso. Imaginate que él me llamó para hacerme una consulta porque quería saber cómo había cortado unos samples. La conversación terminó con él diciéndome que lo hiciera yo. Así empecé a trabajar directamente con Gustavo Cerati. Si me preguntás qué significó, te diría que fue de las mejores cosas que me pasaron en la vida. Después estaban esas jornadas larguísimas de trabajo y de charla. Horas y horas viendo cómo pensaba la música, cómo construía una canción, cómo desarrollaba una idea. Para mí fue como ir a la escuela. Yo lo veía trabajar y decía: “Ah, así es como se hace”. Fue una experiencia formativa enorme.
—¿Cómo ves el presente de Adicta después de tantos años de recorrido?
—Nosotros siempre tuvimos una vida paralela a la industria. Estamos bastante fuera del mainstream y del mercado porque somos muy caprichosos. Hacemos lo que nos gusta y nada más. Como cualquier banda, tuvimos momentos buenos y momentos difíciles, pero sinceramente creo que estamos atravesando uno de los mejores períodos de nuestra historia. Después de muchos años de recomposición, la banda está en un punto muy sólido. Todos acumulamos experiencia, vivimos cosas buenas y malas, aprendimos muchísimo. Hoy estamos más esperanzados que nunca. Los shows son cada vez más fuertes, tenemos material nuevo y seguimos trabajando muchísimo. Somos una banda que rema mucho y, por suerte, hay agua.
—La mezcla entre rock y electrónica sigue siendo una marca de identidad para ustedes.
—Sí, totalmente. Nos movemos entre esos dos mundos como pez en el agua. La combinación de rock y electrónica sigue siendo una fuente inagotable de inspiración para nosotros. Además, yo trabajo de una manera bastante particular. No creo demasiado en esperar la inspiración divina. Soy bastante oficinista. Me levanto a la mañana y pienso: “Bueno, hay que producir”. Entonces me siento y hago algo. Vivo así porque también es mi trabajo y estoy feliz de poder dedicarme a esto.

—A lo largo de la carrera atravesaron momentos muy distintos. ¿Qué te dejaron esas experiencias?
—Vivimos de todo. Tocamos en lugares increíbles, pasamos por situaciones muy buenas y también por momentos difíciles. Incluso hubo etapas en las que la banda prácticamente tuvo que resucitar. Pero creo que eso le pasa a cualquier persona. Lo que sucede es que cuando se trata de músicos o de bandas parece algo extraordinario porque está más expuesto. Para mí el trabajo siempre fue lo que me sostuvo. Trabajar me dignifica. Esa es una convicción muy fuerte que tengo.
—¿Qué proyectos vienen después de este homenaje a Cerati?
—Estamos trabajando en la preproducción de un disco nuevo que se va a llamar Prueba de Hielo. Ya veníamos bastante avanzados, pero decidimos tomarnos un poco más de tiempo. La idea es comenzar a grabarlo en enero. Además, hace muy poco publicamos una versión de un tema del Indio Solari. Son artistas fundamentales para nuestra historia musical. A veces sentimos la necesidad de acercarnos a canciones que nos marcaron y llevarlas a nuestro lenguaje. Lo hacemos con muchísimo respeto y también como una forma de ampliar nuestros propios límites. Lo bueno es que nunca forzamos nada. Todo termina sonando naturalmente a Adicta. No buscamos ser disruptivos. Simplemente somos así. Y cuando hacemos una versión, inevitablemente pasa por nuestra identidad.
Cerati x Adicta
Sábado 15 de agosto a las 20 en el Teatro Vorterix, Av. Federico Lacroze 3455 (CABA).