Mientras, una delegación del movimiento islámico viaja a El Cairo para la segunda fase del plan de Trump para el enclave palestino.

Así lo confirma el propio grupo en un comunicado en el que señaló que está previsto que las diferentes delegaciones mantengan una serie de reuniones en un intento por «refrendar el régimen de alto el fuego y garantizar el cumplimiento de todos los compromisos pactados». Si bien no hay información sobre los integrantes de la delegación, se supone que al frente esta el nuevo líder político del gobierno de Gaza, Jalil al-Hayya.
En un breve comunicado recogido por el diario Filastin, afín al grupo, Hamás informó que estos contactos en El Cairo se centrarán, especialmente, en la situación humanitaria en la Franja de Gaza, así como en «mecanismos para avanzar hacia la segunda fase del plan propuesto por Trump con el fin de asegurar que la calma continúa y mejoran las condiciones humanitarias en la zona».
La Casa Blanca difundió en octubre de 2025 el plan propuesto por el presidente de Estados Unidos para el futuro de la Franja de Gaza, que fue firmado en Sharm el Sheij, Egipto, tanto por éste como por los dirigentes de Qatar, Egipto y Turquía, y que contempla la protección de los Derechos Humanos de israelíes y palestinos, si bien omite el establecimiento de un Estado independiente para estos últimos.
Además de la liberación de los rehenes y la retirada de tropas israelíes de Gaza, el plan prevé que Hamás y otras facciones palestinas renuncien a participar en el gobierno del enclave a fin de dejar el poder en manos de un grupo tecnócrata supervisado por una estructura internacional que encabezará el propio Trump.
Aunque el pasado mes de enero las autoridades estadounidenses dieron por lanzada la segunda fase del pacto más de tres meses después de que entrara en vigor la primera de ellas, esta no se ha materializado debido al profundo desacuerdo sobre el desarme de Hamás y las condiciones de retirada de las fuerzas israelíes.
A esto se suma la falta de apoyo a la Fuerza Internacional de Estabilización, que ha provocado mucha reticencia por parte de la comunidad internacional respecto al posible envío de efectivos al terreno dada la falta de un acuerdo verdaderamente sólido.
De hecho, a pesar de la tregua, más de 1.200 palestinos murieron en ataques de Israel en Gaza, donde la cifra de fallecidos asciende a más de 73.300 desde el inicio de la ofensiva tras los ataques perpetrados contra Israel en octubre de 2023.
Una postal de esta situación es la de dos centenares de colonos que irrumpieron este martes en la Explanada de las Mezquitas, en la Ciudad Vieja de Jerusalén y conocida como Monte del Templo por los judíos, luego de la muerte de cuatro palestinos y dos israelíes en un enfrentamiento en Nablús, Cisjordania.
Fuentes cercanas al asunto informaron que los colonos habían comenzado a rezar y realizar «rituales provocativos» en el citado complejo –el tercer lugar más sangrado del islam– escoltados por militares israelíes, según informaciones recogidas por la agencia palestina de noticias WAFA.
Nearly 200 Israeli settlers have stormed the Al-Aqsa Mosque compound in occupied East Jerusalem under the protection of Israeli forces and performed Talmudic prayers and “provocative rituals”, reports the Wafa news agency.
— Al Jazeera English (@AJEnglish) July 28, 2026
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El ‘statu quo’ en la Explanada de las Mezquitas impide a los judíos rezar en el lugar y autoriza únicamente que lo visiten en horarios predeterminados y que lo recorran a través de una ruta fijada, acompañados por policías que deben vigilar que los fieles no recen o que introduzcan banderas israelíes u objetos religiosos.
Este mismo martes, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) cifra en 1.330 los incidentes con colonos registrados en lo que va de año y ha alertado de un incremento de la violencia en la Cisjordania ocupada, donde al menos ocho palestinos, entre ellos un niño, murieron durante la última semana.
En este sentido, denuncia en un comunicado el desplazamiento de al menos una decena de familias, además de los continuados ataques incendiarios y actos de vandalismo contra viviendas, propiedades, mezquitas, árboles e infraestructuras agrícolas de la población palestina.
Además, la restricción de los movimientos por parte de las fuerzas israelíes están repercutiendo sobre la capacidad de la población de acceder a tratamiento médico y a sus medios de vida. «Pedimos la protección de todos los civiles y que Israel rinda cuenta por sus violaciones«, recoge el documento.
El domingo, colonos israelíes habían incendiado parte de una mezquita en la aldea de Kur, al sur de Tulkarm, “tras irrumpir en la aldea y pintar con aerosol consignas racistas en sus muros”, informa también la agencia WAFA.
Este ataque fue el segundo perpetrado por colonos israelíes en el mismo día contra un edificio religioso. Antes habían quemado una mezquita en construcción en la ciudad de Qusra, al sur de Nablus.
Colonists set fire to parts of mosque in Tulkarm villagehttps://t.co/2Lc84hjbBC pic.twitter.com/TKFtTCsG8z
— WAFA News Agency – English (@WAFANewsEnglish) July 26, 2026
ALG con Europa Press y NA
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