La final que River le ganó a Central marcó el adiós a un ídolo ya veterano, Enzo Pérez (37 años), pero también el inicio del final del Diablito Echeverri (17), que tras su primer partido como titular avisó que no renovará contrato.

Más allá del 2-0 de River y de los excepcionales 30 minutos iniciales del equipo de Martín Demichelis, el partido también era esperado por los adioses del lado de River. Había de diferentes tipos. De los ídolos modernos, como Enzo Pérez, el volante central que terminó de entrar en la piel de los hinchas –la idolatría es una relación subcutánea en base a proezas- la noche de pandemia en la que fue arquero en un partido de Copa Libertadores. Así como el mendocino lleva ese nombre porque su papá, fanático de River, se inspiró en el gol que Enzo Francescoli acababa de convertirle a Polonia en el verano de 1986 –y también es el caso de Enzo Díaz-, otros chicos riverplanteses ya comenzaron a llamarse Enzo porque sus padres y madres levantaron, entre 2017 y el viernes, la bandera del 24.
En ese mismo combo, también era el adiós a Jonatan Maidana, el viejo cacique que se fue al descenso, volvió a Primera y fue campeón de todo, también de la Copa Libertadores 2018: de Isidro Casanova al Bernabeú, de Almirante Brown a Boca. Podría sumarse, en un nivel inferior, a Bruno Zuculini, a quien se le termina el ciclo, aunque es evidente que en el caso de Enzo Pérez (próximo a cumplir 38 años) también influyó su pelea con Demichelis luego del off the record con los periodistas. A falta de confirmación oficial, además, pudo haber sido el fin para jugadores que, en el caso inverso, no cuentan con la aprobación total del técnico, como Leandro González Pírez o Agustín Palavecino.
Pero además, y no menor, estaba la despedida de uno de esos jugadores a los que el fútbol argentino ya no puede mantener, como Nicolás De la Cruz, el uruguayo –acaso el volante de más calidad en nuestros estadios en 2023- que seguirá su carrera en el Flamengo. Se trata de las leyes de un fútbol exportador: los realmente buenos duran poco tiempo salvo excepciones, en su mayoría regresos elegidos desde el corazón cuando hicieron su diferencia económica. Ahí entran el propio Enzo o, también, Edison Cavani en Boca. Hacía rato que De la Cruz, a sus 26 años, era un regalo de prestigio para nuestros torneos.
Pero lo que no estaba en el presupuesto era que el partido también comenzaría a ser la despedida de Claudio Echeverri, el Diablito, el chico de 17 años. Es famosa una frase del “canalla” más conocido, Roberto Fontanarrosa, que hace más de 25 años dijo que “cualquier 9 de River o de Boca está a 20 goles de ser transferido al fútbol europeo”. Lo excepcional de Echeverri es que, minutos después de su primer partido como titular en River –y a pocos días de cumplir 18 años-, confirmó que no renovará el contrato con el club que lo vincula hasta finales de 2024 y que se quedará, a lo sumo, seis meses o un año más. Hay pocos casos de debuts que se convierten en el inicio de una despedida.
Es cierto: Lionel Messi y Emiliano Martínez nunca jugaron en nuestra Primera División. Y Sergio Agüero y Ángel Di María tuvieron un breve paso, pero paso al fin, por Independiente (54 partidos) y Rosario Central (35). Pero también están los casos inversos: chicos que antes de cumplir la mayoría de edad eligieron irse de los clubes que los habían formado, tentados por un contrato salvador en dólares y, que al llegar a Europa, no tuvieron el desempeño deportivo que esperaban. Se trata de una historia conocida, no sólo en el fútbol: capitales europeos, estadounidenses, árabes o chinos comprando lo mejor de esta parte del mundo. Y que, por supuesto, excede a River: habrá que ver cuántos partidos más le quedan a Valentín Barco en Boca y qué plata recibirá el club que lo formó.
Aunque el fútbol entró en modo vacaciones, el caso Echeverri -un caso testigo- no se tomará descanso. La dirigencia habló del 10 de enero como una fecha importante: es el día en el que River volverá a entrenarse. ¿Lo hará con el Diablito o la dirigencia lo castigará por no renovar el contrato, como ya hizo con otros jugadores? ¿Cuánto tiempo más veremos aquí a un chico cuyos formadores lo comparan con lo mejor de Ariel Ortega y Pablo Aimar? ¿Cuánto dinero le entrará a River, el club que le dio casa a su familia -llegada de Chaco- desde los 11 años: la que el pibe vale o la que dice un contrato que el representante no quiere renovar?
El fútbol argentino, en cierta forma, vive de despedidas todos los partidos: parece difícil que, con este ritmo, un padre de River pueda ponerle Claudio a su hijo. El Diablito ya se habrá ido.
En la vigilia de Río Grande y en el acto realzado en Ushuaia en memoria…
El documental de Daniel Ponce sigue a un grupo de excombatientes que vuelve a las…
El presidente de la cámara de diputados cometió mucho más que un furcio. Fue durante…
El encargado de negocios de Irán en Buenos Aires explicó de qué modo fue informado…
En el acto central por el 2 de abril el presidente dio un discurso “estándar”…
Fuentes vinculadas a la Armada resaltan que los destructores que tiene el país cuentan con…
Un hijo sepultado como “soldado desconocido” y la búsqueda de su madre atraviesan décadas. El…
El gobernador estuvo en la ya tradicional conmemoración junto a excombatientes. Cuestionó al gobierno nacional…
La Cancillería declaró “persona no grata” al representante iraní Mohsen Soltani Tehrani. Fue la respuesta…
En la víspera del 2 de abril una multitud se reunió en Río Grande, en…
El presidente afirmó que destinará el 10% de los ingresos por privatizaciones a la "reconstrucción"…
La ópera prima de Fabián Benítez pone el foco en las secuelas invisibles del conflicto.…