La sede de la Confederación General del Trabajo (CGT) fue escenario del conversatorio “Democracia en disputa”, organizado desde la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) por iniciativa de su secretario general, Juan Carlos Schmid. El encuentro reunió al sociólogo brasileño Emir Sader y a Kelly Olmos, diputada nacional y exministra de Trabajo, para reflexionar sobre los desafíos que el escenario político contemporáneo plantea a la democracia.

El debate puso el foco en el avance de las nuevas derechas y las tensiones que sus gobiernos generan sobre la vida democrática. Este proceso se desarrolla en un contexto de creciente concentración de la riqueza y profundización de la desigualdad, factores que limitan la capacidad de las mayorías para incidir en las decisiones públicas. En ese marco, surgió un interrogante central: ¿hasta qué punto es posible construir una democracia plena cuando se restringe la capacidad de los pueblos para decidir sobre su propio destino?

Democracia en disputa: el desafío de construir futuro
Foto: Prensa Aeronavegantes

Desde una perspectiva latinoamericana, Sader expresó una mirada optimista sobre el porvenir de la región. En su interpretación, el siglo XXI estará marcado por el declive del poder norteamericano y abrirá nuevas posibilidades para que los gobiernos populares construyan mayores márgenes de autonomía. En ese sentido, destacó la importancia estratégica de la relación entre Argentina y Brasil y sintetizó su expectativa con una expresión de confianza: “Lula gana el domingo y el peronismo en 2027”, en alusión a la posibilidad de una convergencia política entre ambos países que permita impulsar un proyecto emancipador para América Latina.

El movimiento obrero y la construcción de un futuro para nuestro país

Las reflexiones del encuentro invitan a ampliar la mirada sobre la situación argentina. El avance de las nuevas derechas no constituye un fenómeno aislado, sino que se inscribe en transformaciones políticas, económicas y sociales más profundas.

Democracia en disputa: el desafío de construir futuro
Foto: Prensa Aeronavegantes

En distintos países de Occidente, las expresiones de extrema derecha avanzaron sobre sectores del electorado que históricamente constituyeron la base social de partidos obreros, laboristas y socialdemócratas. Allí donde estas fuerzas perdieron capacidad para representar demandas vinculadas al empleo, los ingresos, la movilidad social y las condiciones de vida, se abrió un espacio que las nuevas derechas lograron ocupar, canalizando parte del malestar existente.

Frente a este escenario, el movimiento obrero tiene una responsabilidad que trasciende la defensa de los derechos conquistados. El sindicalismo debe asumir un papel activo en la discusión y construcción de un proyecto de desarrollo productivo para el país. Esto supone articular la defensa del empleo y los derechos laborales con una agenda que vincule producción y trabajo, desarrollo y justicia social, innovación tecnológica y derechos, así como soberanía nacional e integración latinoamericana.

No se trata solamente de confrontar con un determinado rumbo político, sino de recuperar la capacidad de generar expectativas y construir un horizonte compartido, en el que el trabajo y el bienestar de las familias ocupen un lugar central en la definición del futuro económico y social de la Argentina.

Porque la democracia no puede reducirse al derecho a elegir quién gobierna. También supone la posibilidad efectiva de participar en las decisiones económicas, políticas y sociales que determinan nuestras condiciones de vida. En esa disputa, el movimiento de los trabajadores tiene mucho que decir, mucho que representar y, sobre todo, mucho futuro por construir.

Democracia en disputa: el desafío de construir futuro
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Democracia en disputa: el desafío de construir futuro
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