Discapacidades, tiroteos y deseo: «División Palermo» se ríe del poder y de los tabúes

Por: Adrián Melo

La segunda temporada de la serie despliega con más audacia su reconocida incorrección y humor corrosivo. Y hasta abre interrogantes inimaginables: ¿todo dildo es político?

No por remanida resulta menos cierta la afirmación de que la realidad argentina supera a la ficción más surrealista, desbordada y alocada. En febrero de 2023, cuando División Palermo irrumpe imaginativa y novedosamente en el panorama de las producciones cómicas locales de Netflix, podía parecer plausible que, en función de lavar la imagen de las desprestigiadas fuerzas de seguridad, algún asesor político cranease la idea de una guardia urbana inclusiva integrada por personas con discapacidad, identidades sexuales disidentes, jubilados y otras “minorías” históricamente marginadas del sistema.

En tiempos en que el presidente utiliza la discapacidad y el sexo anal como insultos, manda a reprimir jubilados, hostiga a un niño con autismo y amenaza con vetar la Ley de Emergencia en Discapacidad, pareciera no haber espacio para el disability o el pinkwashing como estrategias electorales. Claramente, usar la inclusión como herramienta de imagen ya no rinde; por el contrario, parece penalizar. Por eso, la subtrama de la actual temporada de División Palermo, en la cual se viraliza una escena donde la férrea ministra de Seguridad, Carolina Pozzo (una Valeria Lois con demasiadas reminiscencias a Patricia Bullrich), insulta a un joven ciego (Facundo Bogarín), ni siquiera derivaría hoy en el pequeño escándalo político que plantea la serie.

Más bien, la ficción acierta con el actual y enrarecido aire de época cuando muestra a esa funcionaria afirmando: “Aprendí a hablar con la e y ahora quieren que pose con armas”. O cuando el principal rival electoral de Pozzo (interpretado por Esteban Bigliardi), tan siniestro y de derecha como ella —y tan parecido al tipo ideal del extinto PRO que asusta—, capitaliza a su favor un escándalo sexual con ribetes sadomasoquistas. Los tiempos cambiaron, y, como en las profecías de Harry Potter, se vienen momentos más oscuros, de los cuales la comedia se hace cargo.

La segunda y esperada temporada de División Palermo se apoya en lo que la consagró, la colmó de premios y sigue siendo su mayor fortaleza: el humor corrosivo y políticamente incorrecto. Lo manifiesta en personajes con discapacidad que se ríen de sí mismos, en burlas a prejuicios xenófobos, antisemitas u homo, lesbo y transodiantes, ya internalizados en el imaginario social argentino. Ese humor, además, funciona como vehículo de crítica social y política.

La serie también capta el clima global: un mundo más derechizado, más “mano dura” y más carente de ética, como lo muestran las miserias de los dos candidatos interpretados por Lois y Bigliardi, para quienes todo vale con tal de sumar votos. Pero además, arremete con una ácida crítica a la ex SIDE y con una representación de la creciente violencia en redes y en las calles. En este sentido, puede parecer desmesurado que una comedia despliegue escenas de extrema crudeza —tiroteos, asesinatos a sangre fría, un cadáver hecho trizas en una heladera—, pero no hace más que reflejar una sociedad cada vez más brutalizada.

En términos narrativos, la segunda temporada se centra en la lucha de la guardia urbana inclusiva contra una banda criminal liderada por Martín “Milton” Gauna (Juan Minujín, nueva incorporación), que opera desde la fachada de un café de especialidad llamado Cuero Café. Esta organización está asociada al poder político, cuyo objetivo es que el candidato gane las elecciones y privatice todo lo privatizable, incluso el Planetario, que promete concesionar al mismísimo Milton. Para impedir este ¿delirio?, el improvisado y dubitativo guardia Felipe Rozenfeld (Santiago Korovsky) es reclutado por agentes de inteligencia (Alejandra Flechner y Guillermo Arengo) para infiltrarse como espía en la organización delictiva.

Eso dará lugar a una serie de equívocos, situaciones hilarantes y obstáculos en el vínculo amoroso que Rozenfeld intenta entablar con Sofía Vega (Pilar Gamboa), una joven en silla de ruedas. Uno de los mayores aciertos de la serie reside en no reducir a los personajes con discapacidad a su condición, sino mostrarlos en toda su dimensión humana. Y algo aún más inusual en televisión: presentarlos como seres deseantes y deseados. Incluso, la serie se anima a mostrar escenas de erotismo entre personas con discapacidad, un tabú que el mainstream suele eludir.

División Palermo bebe de comedias clásicas como El Superagente 86 y The Office, y también de producciones locales como Los simuladores, aunque con un enfoque inclusivo y diverso. El humor, por momentos, funciona como una refinada maquinaria de relojería gracias a la química del elenco, liderado por Korovsky y secundado con encanto por Daniel Hendler, Marcelo Subiotto, Martín Garabal, Charo López, Valeria Licciardi y Nilda Sindaco (fallecida recientemente, a cuya memoria está dedicada la temporada). La serie, creada por el propio Korovsky y escrita por un equipo amplio y talentoso con él y Garabal como cabezas visibles, concluye con un final desopilante en el que el sexo, los dildos y otros objetos eróticos se transforman en armas contra el mal, en una escena que ni Pier Paolo Pasolini habría imaginado.

Aunque la vara había quedado alta y las expectativas eran muchas —se esperaba quizá un plus de subversión o novedad—, División Palermo sigue siendo una apuesta contracultural, tanto en lo político como en lo humorístico, frente a los discursos dominantes. Y también frente a los límites que, en nombre de la corrección política, se le imponen hoy a la comedia. Tal vez su flanco más débil sea la delgada trama policial, que podría haber tenido mayor complejidad y suspenso. Pero aun así, sigue siendo reconfortante ver —aunque sea a medias— triunfar a esta guardia urbana integrada por adorables fracasados, excluidos del sistema, pero nunca del deseo.«




División Palermo 2

Creada y dirigida por Santiago Korovsky. Con Santiago Korovsky, Daniel Hendler, Pilar Gamboa, Martín Garabal, Charo López, Martín Piroyansky y Alejandra Flechner. Disponible en Netflix.



Compartir

Entradas recientes

Extraordinarias: Bullrich hace equilibrio entre Sturzenegger y la rosca con los gobernadores

La jefa del bloque de LLA tiene sus objetivos respecto de la Reforma Laboral, pero…

11 horas hace

Reforma laboral: los gremios apuestan a que el debate se extienda

Con todas sus diferencias, las organizaciones sindicales coinciden en que Javier Milei está apurado por…

11 horas hace

La reforma afectará a todos los trabajadores sin distinción de la fecha de su registración

El gobierno intentó confundir con el argumento de que no será de aplicación "retroactiva". Pero…

12 horas hace

La ampliación de los poderes de la SIDE le pone combustible a la interna de la derecha

Un juez ligado a los Menem habilitó la feria y rechazó el habeas corpus contra…

12 horas hace

El crimen perfecto para volver a la carga contra los menores y sembrar el miedo

El brutal asesinato de Jeremías Monzón en Santa Fe sirvió para el "carancheo" político. Las…

13 horas hace

Nada detiene el fuego en el Sur: ahora se acerca a Esquel

Las llamas que acechan a Cholila arrasan hace días con campos de pastoreo. Críticas al…

13 horas hace

En defensa del estatuto: la estrategia unificada de los gremios a los que Milei les quiere derogar su régimen

Entre las bombas ocultas que trae la reforma laboral del oficialismo está suprimir algunas normativas…

13 horas hace

Una reforma laboral que mejore la situación de los trabajadores

Uno de los proyectos alternativos al del oficialismo es de diputados de UxP. Cuáles son…

14 horas hace

Walter Correa: “Lo que empezó la dictadura es lo que quiere terminar Milei”

El ministro de Trabajo bonaerense reafirma la posición de rechazo categórico del gobierno provincial a…

14 horas hace

Democracia made in Trump: ahora arremete contra las legislativas

Cuando EE UU se prepara para celebrar los 250 años de su independencia y se…

14 horas hace

Las fallas en las subestaciones de Edesur y Edenor ponen de relieve la falta de inversiones

Los apagones masivos de fin de año y mitad de enero fueron causados por la…

14 horas hace

Milei y los industriales: los arrincona y humilla, para luego llamarlos al diálogo

Rappallini, titular de la UIA, tardó cinco días en bancar al mayor referente del sector…

14 horas hace