El Sindicato Único de Trabajadores de la Educación Fueguinos (SUTEF) ratificó la continuidad de las medidas de fuerza luego de que el gobierno provincial de Gustavo Melella insistiera con propuestas salariales muy por detrás del reclamo de los docentes.
De esta forma miles de trabajadores de la educación sostienen la quinta semana de paro general en la provincia más austral del país. Los docentes piden $ 3 millones de salario mínimo cuando, en la actualidad, perciben apenas un tercio de lo que reclaman.
La propuesta oficial presentada hasta el momento por las autoridades implica un incremento de $59 mil para el período agosto-diciembre con una mejora del FOID (fondo provincial que reemplaza el FONID pero que no perciben los jubilados) de $44 mil para llevarlo hasta los $100 mil. La misma fue trasladada por el SUTEF a las escuelas para que sean los docentes quienes la evaluaran en sus asambleas de base.
De 202 mandatos recogidos, apenas uno se pronunció en favor de aceptar la propuesta del gobierno mientras que los restantes 201 se pronunciaron en contra y ratificaron la continuidad del paro por tiempo indeterminado.

La huelga se sostiene de manera activa en toda la provincia sobre la base de movilizaciones permanentes y acampes que se sostienen en las tres ciudades de la provincia. En Rio Grande en la puertas del Ministerio de Educación en Tolhuin y frente a Casa de Gobierno en Ushuaia.
El titular del SUTEF, Horacio Catena, una vez conocido el pronunciamiento de la docencia de base ratificó que “la huelga y los acampes no se levantan hasta que no haya una oferta que dé respuesta a lo que pedimos”.
El reclamo de los $3 millones se sustenta en el cálculo realizado por la Federación Aceitera que, ya desde 2014, exigió y conquistó un haber mínimo acorde a al valor de los nueve ítems que plantea la Ley de Contratos del Trabajo y la Constitución Nacional. El planteo se generalizó a través del agrupamiento opositor en la CGT, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) que comparten con la UOM, ATE y otras organizaciones sindicales.
A la vez reclaman el tratamiento de la ley de financiamiento educativo provincial motivo por el cual se movilizaron masivamente a la legislatura ubicada en la ciudad de Ushuaia.
Desde el gremio aseguran que “el conflicto también pone sobre la mesa una discusión que el Gobierno no puede seguir esquivando: cómo se distribuye la riqueza en la provincia. La docencia sostiene que no alcanza con repetir que “no hay plata”: hay que discutir de dónde salen los recursos, quiénes concentran la riqueza y cuáles son las prioridades del Estado”.
Fuentes del SUTEF indicaron a Tiempo Argentino que el gobierno no volvió a formalizar una convocatoria y que “supuestamente dicen que están trabajando en una mejor oferta y que recién ahí nos convocarían”. La persistencia de la lucha que ya comienza a tomar un alcance histórico tiene un norte claro. Los docentes sostienen que para dar cuenta de su legítimo reclamo que se legitima en la convicción de los docentes que adhieren a la medida y ratifican su continuidad es necesario asumir una decisión de tipo político: “hay que tocar a los sectores concentrados de la riqueza de la provincia”.