Mariano Fazio, segundo del Opus Dei e imputado por trata, había sido enviado a Roma para «controlar» a Francisco

Una investigación detectó 43 casos de mujeres reducidas a la servidumbre, manipuladas y amenazadas por la organización religiosa. En 2014, la congregación lo envió a Roma para que intentara aplacar la voluntad reformista de Bergoglio.