El actor francés, nacionalizado ruso, está en Buenos Aires donde se presentó ayer en el Teatro Colón y hoy realizará la segunda función con personajes emblemáticos de su carrera. "Estoy lejos de parecer, intento ser", afirma.

A punto de cumplir 68 años, el próximo 27 de diciembre, Gérard Depardieu se atreve a decir que la edad es lo de menos: «No me interesan el narcisismo y la vanidad porque matan todo lo creativo, a esta altura no busco el sentido de la vida sino la vida en sí misma, con todos su matices.»
Nacido en Châteauroux, una comuna situada en el departamento de Indre, al centro de Francia, Depardieu dejó el colegio a los 12 y se dedicó a la delincuencia callejera hasta toparse con la actuación. Su padre, René Maxime Lionel Depardieu, obrero metalúrgico, fue el primero en recibir los beneficios de la fama de su hijo. «La injusticia que alguien trabajara tanto y recibiera tan poco, me llevó a ayudarlo apenas gané algo de dinero. En Francia, donde la gente tiene la nariz para arriba también hay corrupción y mucha injusticia», afirma el intérprete.
Así pasó el viernes una conferencia de prensa caótica, fiel a su estilo, en la que destacó el cine y a los actores argentinos a quienes clasificó de «excepcionales», aunque aclaró que «no se ven muchas películas. En Francia pasa lo mismo, la industria no busca las buenas interpretaciones sino el dinero, y eso es un problema. Está en uno buscar vencer eso.» «
El entrenador evalúa una fuerte rotación para administrar cargas antes de los 16avos de final.
Las ventas cayeron 4,2% en las cadenas de supermercados. También se contrajeron las operaciones de…
Sin pelos en la lengua, el hombre fuerte de Alpine habló sobre las posibilidades del…
El indicador mostró un crecimiento dispar en el primer trimestre, empujado por sectores que no…
Una carreta atraviesa la pampa buscando una osamenta fantástica en pleno siglo XIX imaginado. La…