Cada vez más sitios apelan a ella para generar noticias. Más allá de lo "verídico" sobresale otro fenómeno: el de contenidos automatizados, donde desaparece la amplitud de perspectivas.

Hacer periodismo en la era de la IA requiere no solo saber conceptos básicos de Inteligencia Artificial generativa y cómo funciona, sino también -y sobre todo- saber de periodismo. Una buena manera es escribir como siempre lo hicimos porque el riesgo del contenido sintético es degradar la escritura con el lenguaje de los modelos de lenguaje, valga la redundancia.
Hoy, más de la mitad de las web están escritas con IA. Según Graphite, el 52% del contenido fue generado por la IA. Sin embargo, aunque esto puede cambiar minuto a minuto, los motores de búsqueda como Google lo filtran y lo desestiman porque los lectores prefieren, a las notas, humanas.
El estudio The Impact of AI-Generated Text on the Internet, realizado por Jonas Dolezal (Imperial College London), Sawood Alam y Mark Graham (Internet Archive) y también Maty Bohacek (Stanford University), estimó que ya a mediados de 2025 alrededor del 35% de las nuevas páginas publicadas fueron generadas o asistidas por IA. Si eso se suma a las que ya la tienen, nos acercamos a lo que se conoce como la «internet muerta», desierta de escritores humanos. Más allá de la certeza del porcentaje, el estudio describe que la IA está modificando la textura del discurso online: los textos generados o asistidos por IA presentaron una ‘similitud semántica media’ un 33% superior a la de los textos no generados, una dinámica que los autores definen como «contracción semántica».
De acuerdo a las conclusiones del análisis, el riesgo no se limita a que aumenten las piezas falsas, manipuladas o incorrectas, sino a que la abundancia de contenidos automatizados reduce la amplitud de perspectivas disponibles en la conversación pública. Y que todo suena igual.
Las herramientas de IA, por otro lado, traen numerosos beneficios a la tarea periodística: transcriben audios, automatizan las investigaciones de grandes conjuntos de datos, permiten realizar análisis estadísticos en tiempos más ágiles y facilitan la distribución de contenido multimedia.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), en su informe de fines de 2025, hizo un llamado a los medios a desarrollar sus propios protocolos para el uso de IA. Habla de priorizar la IA como herramienta para mejorar la calidad del periodismo, con supervisión humana en todas las etapas del proceso y énfasis en la transparencia. Y menciona la importancia de la propiedad intelectual: la discusión se tiene que dar de manera urgente en la región para buscar nuevas formas de sustentabilidad en los medios.
A la caída de consumo de medios tradicionales se le suma un giro hacia el periodismo de creadores: nos informamos más por redes que por medios de comunicación.
El consumo de medios cayó por primera vez en tres años: los usuarios del AMBA pasan casi 16 horas diarias conectados y la IA ya alcanza al 95%. Según la 5ta edición del Observatorio de Medios y Entretenimiento (OdM) de UADE, todas las categorías de consumo -audiovisual, audio, lectura, videojuegos y redes sociales- retrocedieron y regresaron a valores similares a los de 2021 y 2022. Los errores más frecuentes al utilizar estos sistemas en el periodismo van desde problemas de atribución en las fuentes e información inventada o desactualizada hasta falta de transparencia de los medios y uso no declarado en generación de imágenes o videos.
Según las predicciones del reporte 2026 del Instituto Reuters, los medios terminarán priorizando coberturas originales y sobre el terreno, análisis contextual, historias humanas, investigación y verificación. Las temáticas que pasarán a segundo plano serán el periodismo de servicios, los contenidos atemporales (los famosos evergreen) y las noticias generales. Reorientarán su contenido con el fin de ofrecer periodismo difícil de replicar por chatbots de IA.
Además del qué, importa el dónde. Los jóvenes de 18 a 24 años son ahora lo que se conoce como ‘social-first’ en lugar de ‘online-first’, cuando se trata de noticias. Se informan principalmente por YouTube, TikTok e Instagram. Y dentro de esos canales, les prestan más atención a los creadores de contenido que a los medios. La ecuación se da vuelta para los mayores de 55 años, que se informan por los medio.
Consultado por Tiempo, Álvaro Liuzzi, investigador y autor de la Guía de Periodismo IA de Redacciones 5G, indica que la crisis de los medios no es únicamente económica ni tecnológica, sino una transformación profunda en la manera en que las personas se informan, confían y construyen sentido: «En ese contexto, el desafío para las redacciones pasa menos por producir más contenido y más por recuperar relevancia, identidad y vínculo con sus audiencias».
Las tres fuerzas disruptivas del periodismo, según lo mencionado en la nota, son la IA generativa, el giro hacia el contenido basado en personalidades como creadores o influencers y las redes sociales en crisis por la predominancia del video. ¿Las recomendaciones de los expertos para lo que vendrá? Contenidos híper locales, formatos multiplataformas y distribuir el contenido en canales emergentes.
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