Con la consigna “Ni un pibe menos, ni una piba menos, ni una bala más, el Estado es responsable”, marcharon desde Congreso hasta la Plaza de Mayo y en varios puntos de las principales ciudades argentinas.

Con una cobertura mediática colaborativa y escasa presencias de los medios dominantes, el reclamo de justicia de los familiares compartió camino en esta ocasión con el de los trabajadores despedidos de la agencia estatal de noticias Télam, acompañados por su compañeros del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa), y medios alternativos, comunitarios y barriales como La Poderosa, que en sus pancartas pidió “Control popular a las fuerzas de seguridad”.
Los nombres, las fotos, las remeras con los rostros de cada una de las víctimas de diferentes casos de muertes causadas por el gatillo fácil a manos del Estado predominaron en la numerosa columna, que llegó desde Congreso por Avenida Rivadavia, cruzó la 9 de Julio para llegar por Avenida de Mayo a la Plaza.
Y allí, las voces de los familiares de las víctimas, que en más de una ocasión suelen ser silenciadas, se escucharon: “Este gobierno le tiene odio y fobia a los pobres y más a los pibes. Los matan como si nada. Estar acá todas juntas nos da fuerza a todas”, dijo Dolly Demonty, madre de Ezequiel Demonty.
Angélica Urquiza, madre de Jonathan “Kiki” Lezcano, planteó: “»Es muy doloroso saber que hay más remeras y más carteles. Esto se tiene que terminar. Hoy es un principio para la justicia. Que vean todos que estamos organizadas”.
Previamente, en un comunicado, las organizaciones impulsoras de la marcha evaluaron: “Estas formas de represión son ejercidas de manera sistemática a lo largo y a lo ancho del país y dirigidas fundamentalmente a los jóvenes de los barrios más humildes, donde se suceden impunemente, además de asesinatos por parte de las policías, múltiples formas de represión contra los más vulnerables: redes de trata, como de la que fue víctima Johana Ramallo, desaparecida desde julio del año pasado, femicidios, travesticidios, o hasta el impulso de acciones lesbofóbicas como la que originó la prisión de Eva de Jesús (Higui)”.
Otro de los ejes que sobrevoló la marcha, giró en torno a que los casos registrados no constituyen hechos aislados, sino que forman parte de una política represiva estatal coordinada y potenciada a medida que se profundizan las problemáticas sociales.
Según la CORREPI, desde el retorno de la democracia hubo en Argentina más de 5500 casos de gatillo fácil y sólo en los dos primeros años de gobierno de Cambiemos murieron 725 personas en este tipo de casos de violencia institucional.
Más allá de la movilización central de Congreso a Plaza de Mayo, que arrancó alrededor de las 16 horas, también se produjeron marchas en Córdoba, San Juan, Mendoza, Chubut, Bariloche, Misiones, Salta, Santiago del Estero, Tucumán, Rosario, Mar del Plata, entre otras ciudades. En la CABA, los marchantes también expresaron su rechazo al respaldo del Gobierno a la llamada “Doctrina Chocobar”.
Entre los presentes en la Plaza de Mayo, se encontraban los familiares de Facundo Ferreira, el nene de 11 años asesinado por policías tucumanos, así como de Rafael Nahuel, baleado y muerto por la espalda por prefectos que se encuentran en libertad.
En un acto en el que participaron unas 600 personas.
El domingo por la noche, Donald Trump arremetió contra el pontífice en la red Truth…
Su fallecimiento, a los 87 años, ocurre solo unas semanas después de los decesos de…
La secretaria general de la Presidencia encabezó una visita al prestigioso instituto. También estuvo el…
La policía retirada Graciela Molina y su hija, de igual profesión, Victoria Cancio, declararon en…