El tango es un terreno inagotable de talentos e historias. No muchos saben que Rosita Quiroga fue una de las figuras fundamentales de la historia del género. Por eso se merece un homenaje. Esta es la propuesta encabezada por la cantante, guitarrista e investigadora Celeste González, que seleccionó el repertorio dedicado a la obra de Rosita Quiroga y a su aporte a la canción popular argentina.
González tiene como propósito recuperar y difundir el legado artístico de la intérprete y compositora a través de un encuentro que reúne música en vivo, investigación y material documental. Así, la voz de Rosita Quiroga vuelve a sonar en la guitarra y en la investigación de una cantante que encontró en aquella pionera del tango una guía artística, una forma de entender la música y también una puerta para revisar el lugar de las mujeres dentro de la historia del género. Lo que comenzó como una curiosidad musical terminó convirtiéndose en una tarea de rescate patrimonial que hoy desemboca en un homenaje especial en la Academia Nacional del Tango.

La artista, nacida en Mar del Plata y radicada en Buenos Aires desde hace dos años, reconoce que la relación con Rosita fue creciendo con el tiempo. Primero apareció la admiración por su manera de cantar. Después, llegaron las preguntas. Más tarde, la investigación. Y, finalmente, la necesidad de compartir ese descubrimiento con el público.
“Vengo investigando y cantando a Rosita porque tiene un repertorio de mujeres donde las letras hablan en primera persona de lo femenino”, explica. Para ella, Quiroga fue una figura excepcional dentro del tango. “La tuve como referente desde el principio. Me impactó cómo se plantó con la guitarra. Es prácticamente la única mujer del tango de su época que tocaba mientras cantaba. Y además estaba ese timbre de voz tan particular, esa naturalidad y esa manera tan arrabalera de decir las canciones”, comenta Celeste González.
Profesora de música y formada desde los seis años en música popular, creció en una casa donde los discos ocupaban un lugar central. Su abuelo, apasionado coleccionista y melómano, fue el responsable de una educación sentimental hecha de vinilos, tangos y descubrimientos inesperados. “En la casa de mis abuelos había muchísimos discos. Yo me pasaba horas escuchándolos”, recuerda. “Entendí que había toda una generación de mujeres que quedaron parcialmente olvidadas. Ahí empezó también mi interés por saber más sobre Rosita”.
Esa búsqueda tomó una forma concreta en 2024, cuando decidió organizar un ciclo de homenajes mensuales. Recorrió distintas ciudades, armó repertorios basados en canciones interpretadas por Quiroga y comenzó a establecer puentes entre aquellas composiciones históricas y el tango contemporáneo. “La pregunta que me guiaba era si los tangos siguen cantándose hoy. Y la respuesta fue sí. Por eso empecé a conectar aquellas obras con tangos nuevos, a mostrar que existe una continuidad”, señala Celeste González .
Lo que al principio era apenas un recital fue transformándose en una investigación cada vez más profunda. El camino la llevó hasta la Academia Nacional del Tango. Allí encontró documentos, especialistas y materiales que ampliaron notablemente su mirada sobre la artista.

Tributo a Rosita Quiroga en la Academia Nacional del Tango
El próximo 10 de agosto esa investigación llegará al escenario de la Academia en un formato que combina concierto, charla histórica y material documental. La cantante adelanta que no será simplemente una sucesión de canciones. “Lo que más me entusiasma es que se va a conocer un poco más de la esencia de Rosita. No solamente vamos a cantar su repertorio. También vamos a compartir aspectos de su vida y de su trayectoria que no son tan conocidos”, cuenta Celeste González.
Uno de los puntos más atractivos de la propuesta será la participación del Ensamble de Guitarras de la Academia Nacional del Tango, dirigido por Rodrigo Albornoz e integrado por Nico Wells, Quito De Vita, Aldana Huarte, Emmanuel Castillo y Martín Petrone. Además, se realizará una escucha de discos originales de Rosita Quiroga reproducidos en gramófono acompañada por una charla a cargo de Guillermo Elías, coleccionista y académico integrante de la Comisión Directiva de la Academia Nacional del Tango, y Gabriel Argentino, aficionado y difusor del tango.
La incorporación del conjunto modifica sustancialmente el carácter sonoro de la presentación. “Rodrigo Albornoz viene investigando muchísimo sobre las guitarras en el tango y tiene un trabajo extraordinario sobre las guitarras de Gardel. Cuando empezamos a conversar apareció la posibilidad de construir un repertorio especial, con arreglos pensados para esta formación. Eso le da una riqueza enorme al homenaje”, destaca González.

El espectáculo también recuperará uno de los hitos fundamentales de la historia musical argentina: la grabación de “La musa mistonga”, realizada por Rosita Quiroga hace exactamente un siglo. “Este año se cumplen cien años de esa grabación y para nosotros era imprescindible incluirla. Fue la primera grabación eléctrica realizada en la Argentina. Rosita fue la primera artista que grabó utilizando micrófono. Es un hecho histórico enorme que muchas veces no se conoce”, subraya.
La dimensión patrimonial del proyecto se verá reforzada por la presencia de familiares de la cantante homenajeada. Entre ellos estará una sobrina nieta de Quiroga, con quien la investigadora logró establecer contacto durante el desarrollo de su trabajo. “Fue muy emocionante conocerla. Está muy contenta con este homenaje y para mí es importante que la familia sienta que esta obra sigue viva”, comenta.
También participará el coleccionista e investigador Guillermo Díaz, integrante de la Academia Nacional del Tango, quien aportará registros sonoros y materiales históricos relacionados con aquella etapa pionera de las grabaciones eléctricas. “Vamos a escuchar discos originales y a hablar sobre la importancia de ese momento. Más allá del concierto, la idea es generar una experiencia que una investigación, memoria y música”, explica.

Sin embargo, quizás el aspecto más singular del homenaje sea la posibilidad de escuchar la propia voz de Rosita Quiroga. Durante los últimos años, la cantante reunió entrevistas radiales poco difundidas que formarán parte de la presentación. “Siento que la voz de ella también va a estar presente. Encontré entrevistas radiales que prácticamente no se conocen y que permiten descubrir otra faceta de su personalidad. Quienes ya la admiran van a encontrarse con una Rosita distinta. Y quienes no la conocen seguramente se quedarán con ganas de seguir investigándola”, afirma.
El proyecto, además, no termina en Buenos Aires. En noviembre viajará a Montevideo para presentar un nuevo homenaje impulsado por instituciones tangueras uruguayas interesadas en la figura de Quiroga. “Rosita tuvo vínculos muy importantes con compositores y letristas uruguayos. Por eso allá también existe un interés genuino por recuperar su legado. Seguramente incorporaré repertorio relacionado con esa etapa de su carrera”, adelanta.
La cantante considera que existe una renovada necesidad de volver sobre estas figuras fundacionales. “Percibo una apertura mucho mayor que hace algunos años. Hay interés por conocer la historia de las mujeres del tango y por revisar sus aportes. Muchas artistas que admiro profundamente, como Lidia Borda, han interpretado canciones que grabó Rosita. Eso demuestra que su influencia sigue vigente”.
Mientras tanto, acaba de terminar un EP de cuatro canciones que funciona como una extensión natural de su investigación. Allí conviven obras de Quiroga con composiciones propias que dialogan directamente con su universo artístico. “Hay dos canciones mías que conversan con temas de Rosita. Una de ellas dialoga con ‘Campaneando mi pasado’, que fue la última composición que ella grabó antes de morir. Actualmente no existe otra versión contemporánea de esa obra. Entonces siento una responsabilidad enorme al volver a ponerla en circulación”.
Esa responsabilidad, sin embargo, no implica copiar ni reproducir mecánicamente el pasado. Todo lo contrario. La cantante tiene claro cuál es el límite entre el homenaje y la imitación. “Yo no la imito. No quiero correr ese riesgo. Mi intención es traerla al presente desde mi propia voz. Que el público pueda encontrarse con Rosita Quiroga hoy, no como una pieza de museo, sino como una artista viva que todavía tiene cosas para decirnos”.
Homenaje a Rosita Quiroga
Celeste González junto al Ensamble de Guitarras de la Academia Nacional del Tango, integrado por Nico Wells, Quito De Vita, Aldana Huarte, Emmanuel Castillo y Martín Petrone, con dirección y arreglos de Rodrigo Albornoz. El lunes 10 de agosto, gratis, a las 18, en la Academia Nacional del Tango, Avenida De Mayo 833.