Según el informe de una consultora, la deuda no bancaria creció un 16% entre los hogares y ascendió a un promedio de $16 mil por familia.

“La deuda total creció 4,6%, que se compone de una reducción en 1,6% de la deuda bancaria y un aumento de 16,1% en la no bancaria, que es la que más preocupa por la cadena de eslabones sin cobrar que quedan detrás de ella”, anuncia el informe.
Dentro de las deudas no bancarias, el rubro que más aumentó en junio fue el de impuestos, seguido por servicios. Otro dato preocupante es que creció también el temor de los hogares a quedarse sin ingresos o empleo. “Para el 44,9% ese temor es muy alto. A su vez, cuando finalice la cuarentena, si se recuperan los ingresos el 61,8% de los hogares los destinará a cancelar pasivos”, afirma la encuesta realizada entre 6.770 hogares.
Siempre según CERX, la deuda total de las familias creció 4,6% en junio y alcanzó los $ 1.905.119 millones, afectando a 11,9 millones de hogares, que equivalen al 86,5% de los hogares del país. Frente a mayo, 163 mil hogares menos pasaron a tener deudas, pero creció en $ 83.415 millones el stock adeudado para quienes no pudieron cancelar sus pasivos. A su vez, la deuda no bancaria promedio por hogar es de $ 62 mil.
“Así surge de cruzar los datos del Banco Central con una encuesta entre 6.770 hogares realizada por CERX entre el 22 y 25 de junio para monitorear la evolución de esta variable fundamental para conocer el impacto socio-económico de la pandemia y las restricciones en la recuperación del consumo post covid”, explica el documento.
Lo más frecuente en junio continuaron siendo los atrasos en impuestos, que acumuló deudas por $ 185.040 millones, 24% más que en mayo. “Las familias continuaron dejando de pagar impuestos como el inmobiliario, patentes, y otros nacionales y municipales”.
La otra gran deuda que se acumula es servicios: el stock total alcanzó los $ 165.102 millones, 15,5% más que en mayo. Con una deuda promedio de $ 16.140 por familia. “Aun así, es uno de los principales items que aparece en la lista de deudas a cancelar cuando se recuperen los ingresos”.
Si bien creció poco (+1,4%), le sigue la deuda con familiares y amigos por $ 117.881 millones. Una deuda que creció fuerte en junio (12,6%) y preocupa por su costo y riesgo es con Prestamistas, que alcanza los $ 106 mil millones, “consecuencia de las urgencias de muchos hogares y la creencia que podrán en breve recuperar ingresos”.
La encuesta arroja también que el temor a perder el empleo afecta al 44,9% de los hogares. Para el 19,3%, ese temor es moderado mientras que para el 35,8% es bajo.
Con respecto al futuro post-pandemia, el 61,8% sostiene que cuando se levante la pandemia y se regularicen los ingresos destinará esos fondos prioritariamente a pagar deudas atrasadas. El 16,2%, a mayor consumo de bienes y servicios, y apenas el 5,7%, a mejorar la vivienda.
El pago de estas deudas “será uno de los grandes limitantes para recuperar el consumo, aun cuando los ingresos comiencen a ganar terreno”, finaliza el informe.
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