Se acerca el Día del Niño… bueno, está bien: el Día de las Infancias. Lo importante no es como se lo nombre, sino es estar preparado, informarse, no improvisar. Pero al mismo tiempo, convertir a la fecha en una excusa para rebelarse un poco y salir del molde esperado. En una época en la que nenes y nenas viven pegados a los teclados y las pantallas en todas sus versiones, regalar libros puede ser un acto de verdad revolucionario. Un gesto en contra del sentido común, un ataque directo al zeigeist imperante. 

¿Me pasé de rosca? Puede ser, pero no por mucho. Porque poner a los chicos a leer en una realidad dominada por el algoritmo, de algún modo es proponerles una aventura alternativa, por un camino distinto. Un viaje que se proyecta en la pantalla más poderosa del universo: la imaginación.

Una infancia con libros

El encanto del humor inocente

En la actualidad y sin ninguna duda, el mendocino Chanti es una de las figuras más destacadas dentro de la historieta y el humor gráfico pensado para chicos. Así lo confirman los dos títulos publicados este año por Libros del Zorzal. Uno de ellos es Sobrenatural, en el que sus dibujos están acompañados por relatos breves de Cecilia Blanco, que juegan con lo cómico, la ternura y la fantasía. El otro es Pequeñas grandes bestias, que reúne piezas humorísticas de una sola viñeta.

Día de las Infancias: cinco propuestas imperdibles para regalarle a pequeños lectores

En ambos libros los protagonistas suelen ser animales y las situaciones en general pendulan entre el humor inocente y cierta crueldad, pero siempre de forma graciosa y efectiva. Ideal para chicos con futuro en el stand up.

Imaginación en acción

A esta altura, el nombre de Pablo Bernasconi habla por sí mismo. El gran maestro del collage es autor de algunos de los libros ilustrados más estimulantes (y no solo para chicos). Su nueva obra es El circo de Joaquín e integra el catálogo de La brujita de papel. El libro, escrito en verso y con rimas bien musicales, cuenta la historia de un chico que un día decide armar su propio circo, hecho “con mil cachivaches”, una decisión que también parece definir al trabajo del propio Bernasconi.

Día de las Infancias: cinco propuestas imperdibles para regalarle a pequeños lectores

A medida que avanzan, las estrofas van describiendo la creación: un presentador hecho con un reloj; un forzudo con brazos de medialuna y mancuernas de cereza; un caballo con crines de cepillo y cuerpo de cinta métrica. Bernasconi lo hizo de nuevo.

Viajar es para solitarios

En Los aeropuertos, el escritor colombiano Jairo Buitrago y su compatriota, el ilustrador Juan Mayorga, describen la vida en terminales áereas, siempre llenas de gente que corre con sus valijas y que a veces tiene que esperar más de lo que viaja. El denominador común es que en los aeropuertos las personas siempre están solas. Pero el libro le dedica una atención especial a una de ellas, que en vez de esperar sentada sale a pasear por la ciudad y alquila un perro para caminar con él.

infancia

Publicado por Fondo de Cultura Económica, Los aeropuertos es un libro bellamente melancólico, pero feliz a su manera. Porque no hace falta estar acompañado para ser feliz y a veces el mejor amigo no es el que más habla sino, justamente, el que es capaz de acompañar en silencio.

Un clásico solo tiene lados B

Una señora nada sola en la pileta y piensa. Recuerda que en el grupo de lectura al que asiste le hicieron leer un cuento que no le gustó. No porque fuera malo, sino porque le pareció inverosímil: la historia de un hombre que se transforma en insecto. La verborragia de su indignación mental es interrumpida por una nena que quiere nadar junto a ella y que está fascinada con el cuento que su papá le contó a la noche: la historia de un hombre que se convierte en insecto.

Día de las Infancias: cinco propuestas imperdibles para regalarle a pequeños lectores

En Metamorfosis, de la escritora e ilustradora argentina Yael Frankel y publicado por Editorial Limonero, el relato clásico de Franz Kafka se convierte en una maravilla o en una porquería, según el lector que le toque en suerte. Una oda a la imaginación, en donde quienes carecen de ella la pasan mal. Como en la vida misma.