Ping pong con Juan Palomino: “La derecha repite recetas viejas, que ya fracasaron, pero las vende como nuevas”

Por: Nicolás Peralta

Es uno de los actores más queridos de la Argentina. Aquí repasa su recorrido vital, entre el sueño de ser astronauta, la cultura y la militancia.

Construyó una carrera que combina compromiso político, rigor actoral y memoria afectiva. Nacido en La Plata pero con raíces puneñas y sensibilidad latinoamericana, Juan Palomino es uno de los intérpretes más sólidos del teatro, la televisión y el cine argentinos. Encarnó personajes emblemáticos como Túpac Amaru, Mario Roberto Santucho, el poeta Javier Heraud y Diego Maradona, entre otros. En cine se destacó en Kryptonita (Nicanor Loreti), Contrasangre (Nacho Garassino), El pozo (Rodolfo Carnevale) y Los del suelo (Juan Baldana). Su voz, su presencia y su convicción lo convirtieron en un referente que desafía estereotipos con coherencia.

—¿Cuándo supiste que ibas a ser actor?

—Lo decidí cuando salí de la colimba. Mi viejo, que fue quien de chico me había llevado a hacer teatro para integrarme cuando volví de Perú, me dijo: «OK, pero laburá». Yo tenía 14 años cuando regresamos a la Argentina, y un año después ya estaba en clases. Nadie pensó que eso iba a marcar mi vida para siempre.

—¿Qué querías ser de chico?

—Astronauta. Soy de la época en que la URSS y Estados Unidos competían por el espacio. Mi viejo tenía una foto con Valentina Tereshkova, la primera cosmonauta, cuando visitó Cusco. Eso me impactó. Me armaba naves espaciales con sillas abajo de la mesa.

—¿Qué recordás de tu infancia en Perú?

—El cine.  No había mucho entretenimiento en Cusco. Ir a una sala oscura fue un antes y un después. También leía historietas, aunque la literatura llegó después.

—¿Algún actor te marcó?

—James Dean. Cuando vi Al este del paraíso, de Elia Kazan, sentí que actuar así era lo más.

—¿Qué te interesa por fuera de la actuación?

—La gestión cultural. Fui dos veces director del Festival de Cine de las Tres Fronteras en Puerto Iguazú, un lugar sin salas que transformamos con pantallas al aire libre. Me marcó profundamente. Estudio en CLACSO y busco generar espacios de vínculo entre el arte y la sociedad.

—¿Siempre estuvo presente la política en vos?

—Para mí es clave en la construcción de la identidad y la memoria. No puede haber presente ni futuro sin incluir a todos. Puede parecer anacrónico, pero lo que hoy se propone como novedoso ya lo vivimos: Alsogaray, Martínez de Hoz, el menemismo… Ya sabemos cómo termina eso. La derecha repite recetas viejas, que ya fracasaron, pero las vende como nuevas. Frente al individualismo, solo la organización colectiva permite transformar.

¿El arte es un hecho político?

—Siempre. Todo trabajo lo es. La cuestión es desde dónde lo hacés y con qué convicción. Creo que el arte es un lugar de resistencia.

—Trabajaste de muchas cosas…

—Fui ayudante de albañil, mecánico, pintor, trabajé en fábricas y supermercados. En el hospital psiquiátrico de Melchor Romero empecé como sereno, luego como enfermero. Allí fundamos en 1984 un grupo de teatro como herramienta terapéutica. Eso me marcó para siempre.

—¿Cómo te llevás con el paso del tiempo?

—Bien. Siento que viví mucho e intensamente. Llegué a los 63 con la sensación de haber hecho bastante. Pensé que habíamos construido una base para ir hacia arriba, pero hoy estamos más abajo que antes. La incertidumbre me afecta, pero hay que seguir.

—Parecés más joven.

—Siempre hice ejercicio. Ahora estoy más sedentario, pero creo en el disfrute: una buena comida, un vino, amigos, viajar. Tengo tres hijos hermosos: Aarón, que participó en Mazeltov; Sofía, que actúa en la serie de Pablo Echarri y la China Suárez; y Floriana, que vive en Río y sueña con hacer cine.

—¿Estar en pareja ayuda?

—Claro. Con Charo Bogarín llevamos siete años de una relación intensa. Compartimos convicciones, eso sostiene en tiempos difíciles. Creo en el amor y en el sexo como lenguaje. ¡Y en las convicciones!

Juan Palomino.

—¿Hay que escaparle al hedonismo?

—No. El placer es vital. Disfrutar en la medida de lo posible es un acto de gratitud. No todos pueden vivir de su profesión. Yo soy un privilegiado.

—¿Cómo sería tu última cena?

—Para los que me mandan a vivir a Cuba o Bolivia (risas), haría un menú étnico: causa de atún, lomo saltado, chicha morada y pisco sour. Y de fondo, la música de Perdidos en la noche o alguna canción de Charo, como «Ay corazoncito», «La espina» o la que ella quiera.  «

Ping pong con Juan Palomino

Compartir

Entradas recientes

INTERCARGO: la infamia de privatizar lo que funciona

La decisión del Gobierno nacional de avanzar con la privatización de INTERCARGO expone, una vez…

33 mins hace

Hay una forma elegante de matar la memoria: no borrarla, sino ponerla a competir

Argentina lo aprendió tarde, como aprende casi todo: después de haberlo vivido en carne propia.…

1 hora hace

Una argentina está implicada en el robo de virus en una universidad de Brasil

Soledad Palameta Miller es docente e investigadora en la Unicamp, donde ocurrió el robo de…

7 horas hace

En el Conurbano crece el rechazo a Milei impulsado por la crisis

Radiografía política, económica y social del Gran Buenos Aires, el territorio donde más impacta el…

21 horas hace

La exportación reemplaza al mercado interno

Las ventas externas del agro, el petróleo y la minería movieron la economía en 2025,…

21 horas hace

Milei, entre Alberto Olmedo y el tirano ugandés Idi Amín Dada

El presidente argentino declara terroristas a cárteles de la droga descabezados y se mete en…

22 horas hace

Los números de la “catástrofe” económica y financiera que dio a conocer Kicillof

En la reunión con los intendentes bonaerenses el gobernador y su ministro de Economía presentaron…

23 horas hace

Feminismo y ambientalismo: la lucha de las mujeres en defensa del agua

Tres activistas de Catamarca y el Delta de Tigre hablan de la importancia de defender…

23 horas hace

Sebastián Soler: “El fallo dice que Argentina expropió bien YPF, conforme al derecho del país”

El ex subprocurador del Tesoro de la Nación entre 2019 y 2023 formó parte de…

23 horas hace

Investigan contratos de Grandio con los medios públicos

Lijo y Pollicita analizan las condiciones que recibió el amigo de Adorni que habría pagado…

23 horas hace

El Poder Judicial: nuevo territorio donde se libra la interna libertaria

Mahiques acelera pliegos, pero choca con los filtros de Santiago Caputo. Mientras Karina espera buenos…

23 horas hace

La brecha en el consumo y el desempleo alimentan el mal humor social

Mientras el gobierno festeja la capacidad de compra de los sectores de mayores ingresos, el…

23 horas hace