Durante su gira por Nueva York, Axel Kicillof fue abordado por la periodista Silvina Sterin Pensel. Ella le preguntó por la situación en la Franja de Gaza y el gobernador bonaerense esquivó dar una respuesta. Era algo que ya había ocurrido con Axel frente a la misma consulta semanas atrás. La situación disparó una oleada de críticas desde todos los frentes: peronistas cristinistas, izquierda trotskista y la derecha. Dos días después, Kicillof se presentó en C5N y dio una respuesta más clara sobre el tema, condenando el accionar de Israel. Una corrección necesaria.
Decir que Kicillof tiene una posición poco definida sobre lo que ocurre en esa zona del Medio Oriente es contar una verdad a medias. Todo el peronismo está en la misma sintonía. Sergio Massa jamás se pronuncia. Los referentes más cercanos a Cristina, tampoco; o lo hacen de manera muy cuidadosa.
Durante diez de los 12 años que duró el ciclo kirchnerista hubo un equilibrio geopolítico que fue sumamente exitoso. A veces cuesta entenderlo, pero no hay forma de tener éxito en la política interna sin éxito geopolítico. El kirchnerismo tuvo ambos. Se partía de una premisa: no era posible pelearse con todos los factores de poder del imperio al mismo tiempo. Si la batalla más dura iba a ser con el sistema financiero, por la histórica renegociación de la deuda que encaró Néstor y luego culminó Cristina, había que mantener buenas relaciones con otros factores de poder de Estados Unidos. Entre ellos estaban: el Pentágono, la CIA y el Estado de Israel, que tiene un enorme peso en Washington.
Todo el peronismo viene enviando señales de querer reconstruir esos lazos, no es sólo Kicillof.
Durante la década ganada, ese vínculo se sustentó con la preservación de la acusación contra Irán por los atentados contra la AMIA y la embajada de Israel que provocaron 114 muertes. Aquí no se sostiene que la acusación sea falsa o verdadera porque haya surgido de una investigación de la CIA y el Mossad. La verdad sobre lo que pasó es un enigma lacerante. Esta es solo una descripción sobre los efectos políticos de las posiciones que tomó el gobierno argentino sobre un tema que estas fuerzas que tienen un enorme peso dentro de EE UU consideran estratégico. Es la crudeza de la política exterior.
También hay que enmarcar en la geopolítica lo que puede ocurrir con el fallo del Comité de Derechos Humanos de la ONU respecto de la proscripción de CFK. En el entorno de Cristina esperan una respuesta para el mes de octubre. Hay antecedentes para tener en cuenta. Ese Comité se pronunció a favor de Luiz Inácio Lula da Silva en tres ocasiones por la persecución política que sufrió. En 2018 emitió una cautelar pidiendo que se le permitiera participar de las elecciones. El Estado brasileño desconoció la medida. Lula quedó preso y Jair Bolsonaro ganó la presidencia.
Luego, en 2022, el Comité se pronunció sobre la cuestión de fondo. Sostuvo que Lula no había gozado del derecho a un tribunal imparcial. Ese segundo pronunciamiento llegó cuando la Corte Suprema de Brasil ya había anulado la sentencia contra el líder del PT, pero es un antecedente de lo que puede pasar con el pedido de Cristina. Lo más probable es que Naciones Unidas se pronuncie a favor de la expresidenta. ¿El actual Poder Judicial argentino tomará en cuenta la decisión? Difícil que ese poder cuasimafioso que persiguió y encarceló a CFK acate el pronunciamiento de la ONU. Pero hay que pensarlo políticamente. Cristina es referencia para millones de argentinos y está entre las figuras más importantes de la historia nacional. Si a eso se suma un pronunciamiento de Naciones Unidas, la causa “Cristina Libre” tomará más potencia local y especialmente internacional.
Kicillof corrigió su posición pública sobre Gaza y sigue siendo el referente más potente de su generación. Cristina se encamina a fortalecer los argumentos contra la persecución política que sufre. ¿Cuánta fuerza cobraría el peronismo si todo esto se potenciara en un acuerdo que cierre la interna en lugar de seguir en una batalla que puede llevar a la suma cero? «
José María Martoccia
27 September 2026 - 11:38
Si no se dejan de boludear, en el 2027 Milei les rompe el o,g,t. sin vaselina