La hora de recrear la mística de 2019

Por: Demián Verduga

La derecha se mantuvo cohesionada a pesar del fracaso de Macri. El desafío del Frente de Todos de recuperar a los votantes "blandos" que lo acompañaron en la última elección.

 

Uno de los datos políticos destacados del último año y medio, aunque suene antipático a ciertos oídos, es la cohesión que preservó Juntos por el Cambio. Llegaron al gobierno a fines de 2015 y fracasaron. Se apela en estas líneas a un pragmatismo puro y duro para medir el “éxito político”. Se dejan de lado valoraciones ideológica sobre el rumbo del país.  Bilardismo al palo: un presidente que no logra la reelección es un presidente que ha fracasado. La única excepción es si no compite por su propia decisión, como hizo Néstor Kirchner en 2007 impulsando la candidatura de CFK.

Mauricio Macri fracasó y, sin embargo, Cambiemos mantuvo la cohesión.No ocurrió lo mismo cuando Daniel Scioli perdió con Macri. El peronismo venía dividido y se fragmentó todavía más. La reunificación comenzó luego de las elecciones de 2017, cuando quedó claro que incluso el potentísimo liderazgo de CFK no podía derrotar a la derecha solo. “Nadie se salva solo”, ni del Covid, ni del macrismo.

Un aspecto que colabora con la cohesión de la derecha es que parte de la conducción la tienen los medios del establishment. Cuatro gritos de Leuco junior tienen más peso que la palabra de varios diputados nacionales de Cambiemos. La UCR no se fue ni se irá de esa coalición. Como dijo Leopoldo Moreau varias veces en privado y en público: están cómodos siendo el brazo territorial de la Argentina conservadora, acurrucados por Clarín, La Nación, Infobae, la embajada americana, el sector concentrado de la argentina agropecuaria. Es un destino sin retorno.

La derecha no se fragmentó. Acaban de resolver una sucesión en la conducción sin que llegue una sola gota de sangre al río. Macri se fue al Mediterráneo para la vacación que le toca cada 30 días y le entregó el bastón de mando a Rodríguez Larreta. Si lo hizo puteando por lo bajo no tiene importancia. Los cruces en política son suspiros en el viento si cuando llega la batalla electoral se conserva la unidad.

En el Frente de Todos también hay diferencias. Una subió a la superficie en el discurso de Máximo Kirchner esta semana en Diputados. Sin apuntar de modo directo al gobierno, cuestionó que la Argentina modifique sus leyes por la presión de un laboratorio. Y el presidente, en el acto del 9 de julio, sostuvo que ningún laboratorio lo hará firmar algo “en contra del país”,  defendiendo el DNU que cambió una parte de la Ley de Vacunas. Sería largo aquí analizar el decreto en detalle para sopesar cada posición.

Los medios de la derecha se montaron sobre esto para  mostrar un oficialismo supuestamente trabado en sus diferencias internas. Sería bueno recordar que cuando gobernaba Cambiemos, Elisa Carrió impulsó públicamente el juicio político contra el ministro de Justicia de Macri, Germán Garavano. Fue un conflicto unas 100 veces más potente que el altercado de indirectas entre el jefe de bloque del oficialismo en Diputados y el presidente.

Sin embargo, es momento de apelar a otra frase popular, la que sostiene que “los trapitos se lavan en casa”. La elección está a la vuelta de la esquina. Y no va a ser sencilla. El éxito de la campaña de vacunación desde mediados de mayo es el punto más fuerte del Gobierno nacional. Y el retraso de los salarios es el más débil. Una parte importante del 48% que acompañó al FdT hace dos años jamás votaría otra opción. Y comprende que la pandemia fue una bomba nuclear que impidió la recuperación de la actividad, del mercado interno, y de los salarios. Pero hay segmentos de ese voto que son más lábiles y que hay que volver a convocar. Es hora de volver a ilusionar, de recrear la mística del 2019.

Compartir

Entradas recientes

¿Qué gana Argentina en su escalada contra Irán y el apoyo a EE UU e Israel?

El gobierno de Milei involucró a fondo al país en un conflicto bélico que transcurre…

8 horas hace

Mientras el gobierno ajusta el gasto público, crece el pago por los intereses de la deuda

En el primer bimestre, el torniquete fiscal redujo las erogaciones en un 7,4%. Pero el…

8 horas hace

Las “prestamistas” y la escribana de Adorni en el foco de la Justicia

Esta semana tendrá que declarar en tribunales Adriana Nechevenko, la notaria que escrituró las propiedades…

8 horas hace

Slopaganda la técnica de inundar de contenido basura las redes sociales 

Estamos ante una mutación en la forma misma en que el poder habla, y lo…

9 horas hace

Adorni: un pobre diablo en su laberinto

El abrazo de Milei al jefe de Gabinete hace recordar el de Michael Corleone a…

9 horas hace

Adorni activa su defensa con un abogado conocido en Tribunales, que trabaja con empresarios y políticos

Matías Ledesma representa a uno de los empresarios investigado en la controvertida Causa Cuadernos.

9 horas hace

La nueva realidad de los programadores: la amenaza de la IA, despidos y salarios bajos

El ingreso de la inteligencia artificial genera olas de incertidumbre laboral y financiera. Las empresas…

9 horas hace

Presentan proyecto para alejar al país de los conflictos bélicos

UxP llevó adelante una iniciativa para mantener a Argentina al margen de las distintas guerras.

9 horas hace

Karina sigue apostando por Adorni mientras Milei se mete en la interna de la Corte

La hermana del presidente sigue convencida de que los ataques contra el jefe de Gabinete…

9 horas hace

No necesitamos a los rusos

Tiempo viene informando desde mucho antes de 2024 sobre el nefasto plan político de Milei.

9 horas hace

Agustín Salvia: «Hay una ficción metodológica detrás de la caída de la pobreza»

El especialista de la Universidad Católica Argentina remarcó que la percepción social no coincide con…

9 horas hace

Ley de Glaciares: llega el turno de los gobernadores de la mesa del litio y del cobre

El martes a las 14 asistirán a la Cámara baja para defender el proyecto de…

9 horas hace