La más literaria de las vidas: en Argentina ya se escribieron al menos 130 libros sobre Maradona

Por: Andrés Burgo

El primero fue en 1981. Solo en 2025 se sumaron otros 15 títulos. Récords de ventas o de tirada muy pequeña, los hay de fútbol. De política. De sus frases. De la música que inspiró. Y de su connotación religiosa. Del catálogo se encarga Javier Romero, un docente correntino.

Así como Diego Maradona es un muerto que no para de nacer, la proliferación y multiplicación de libros sobre la vida y la obra del 10 también continúa vigente, incluso aún más viva que antes de su fallecimiento, en noviembre de 2020. Algunos de mayor envergadura y sostenido por las editoriales de mayor circulación y otros de pocas páginas y de menor tirada pero en todos los casos tratados con el mismo amor maradoniano, apenas en 2025 se publicaron al menos 15 nuevos títulos sobre el más literario de los deportistas -y de los argentinos-. La cifra total impacta, aunque no tiene techo: en el país ya se escribieron como mínimo 130 libros de Diego, una cantidad en constante aumento y a la que hay que sumarle las -incontables- obras de autores extranjeros.

Del catálogo maradoniano se encarga de manera extraoficial Javier Romero, un docente correntino de escuela secundaria que en su casa de Mercedes guarda como un tesoro -y lo es- más de 300 ediciones de diferentes obras literarias, de ficción o no ficción, que recorren y abrazan a Diego. No se tratan únicamente de biografías -parciales o totales- sino también de la reconstrucción de momentos, clubes -incluso en los que estuvo de cerca de jugar pero no lo hizo-, partidos o torneos en los que Maradona se fue canonizando poco a poco como ídolo popular. Lo deportivo, en más de un caso, es la excusa: hay obras que tratan sobre las grandes frases de Diego, las canciones que mencionan al 10 o también personajes secundarios a su alrededor, como el Mudo Maradona.

Nombrar todos los libros es imposible, aunque también supone una injusticia para los autores que aportaron al acervo maradoniano. Romero, además, colecciona las traducciones a diversos idiomas: tiene, entre tantas otras, versiones de libros sobre Diego en húngaro, francés o japonés. “Estudié para contador en Resistencia, Chaco, y cada vez que pasaba por una librería me detenía como hiptonizado. Empecé a coleccionar en 2017 y estoy a la búsqueda permanente. Tengo 300 libros de Diego, sin contar las revistas. ¿Mi favorito? La edición cubana de Yo soy el Diego«, dice Javier, que además colecciona libros sobre Boca, el club del que es hincha. 

Los libros de Maradona

El primer libro publicado sobre Maradona es tal rareza que no tiene título. Fue editado en 1981, a sus 20 años, y corresponde a D.A Maradona Producciones SA, la empresa que comandaba su entonces representante, Jorge Cyterszpiler. Ilustrado en tapa con una foto del gol que Diego había convertido para la selección en un amistoso contra Resto del Mundo en 1979, a un año de la celebración por la primera estrella, se trató más de una especie de presentación comercial que un recorrido por la obra de Diego: tiene apenas 17 páginas. “Está escrito en inglés y en español. En Argentina, creo, sólo hay dos ejemplares”, dice Romero.

Eran tiempos, además, en que los libros de fútbol no resultaban habituales: en las editoriales se esgrimía, con o sin razón -acaso con una mirada más culturosa que cultural-, que los títulos de deportes y música no vendían. En esa lógica, y aunque hoy suene insólito, fue natural que no se haya publicado ningún libro sobre Diego tras el Mundial que ganó en 1986, el subcampeonato de Italia 90, sus títulos en el Napoli ni, incluso, aquel campeonato con Boca en 1981.

De hecho, en el orden cronológico que registra la colección de Romero, la siguiente obra relacionada a Maradona tras aquella pionera de 1981 es una que lo roza de manera indirecta: Así ganamos, de Carlos Bilardo, publicada en diciembre de 1986, seis meses después del Mundial de México, que lógicamente hace referencia a Diego pero sin que sea el protagonista central. Esa ausencia de publicaciones era aprovechada por la revista El Gráfico, que en julio de ese año lanzó una edición especial, Maradona, el más grande, con una tapa de papel algo más duro e ilustrada con una foto de Diego levantando la Copa del Mundo.

También marca una referencia de todas las críticas que Maradona recibió en su carrera que los siguientes títulos, o sea los primeros libros dedicados enteramente a Diego, fueran acusatorios o relacionados a un momento desfavorable del ídolo. Justamente, el corresponsal de El Gráfico en Italia, Bruno Passarelli -que en la actualidad mantiene un delicioso blog llamado Fútbol, Fierros y Tango– escribió en 1991 La caída de un ídolo, una investigación que en su momento despertó polémica: Maradona acababa de dar positivo en un control antidoping en el Napoli. Acto seguido, en 1992, se publicó Maradona, pies mágicos, pies de arcilla, de Amadeo Lombardi, con tono crítico. Ya en 1997 llegaría Maradona te amo, te odio, de Nélida Khaled.

Aunque en marzo de 1995 se publicó Inocente, una novela de Fernando Niembro y Julio Llinás en la que se acusaba a la FIFA de haber contaminado la orina de Diego en el nuevo positivo que había sufrido en el Mundial de Estados Unidos del año anterior, el primer libro de no ficción que reconoció a Maradona como un ícono enfrentado al sistema del fútbol fue Maradona, rebelde con causa, de Sergio Levinsky, publicado en 1996.

Más allá de que a finales de los ’90 también se publicaron otros libros que entraron en la agenda mediática, como Maradona, iconografía de la patria, de Gustavo Bernstein -que además instala acaso por primera vez a Diego como una referencia argentina-, la principal obra alrededor del 10 fue, es y será Yo soy el Diego, de Daniel Arcucci y Ernesto Cherquis Bialo, publicada en septiembre de 2000 y de múltiples ediciones, no solo en Argentina.

Biografía autorizada y biblia maradoniana, rompió récords de ventas y llegó a un público muy amplio, al punto que un todavía joven Lionel Messi, pocos años después, lo señaló cuando le preguntaron por un libro leído. Un detalle que muchos olvidaron pero que queda claro en el catálogo de Romero es que la primera edición fue titulada Yo soy el Diego pero ya en la siguiente, publicada al mes siguiente, el propio Maradona pidió una ampliación del título: Yo soy el Diego de la gente.

«Se tradujo al hebreo, sueco y danés, entre otros idiomas que me sorprendieron. También al chino y ruso. Los ingleses fueron los únicos que le pusieron de subtítulo ‘El futbolista más grande de todos los tiempos‘, con traducción de Marcela Mora y Araujo», dice Arcucci, que iniciaría su recorrido como su biógrafo: luego le seguirían Conocer al Diego (2001), Mi Mundial, mi verdad (2016) o Jamás me voy a olvidar (2025).

Libros sobre Diego hay de todas las temáticas -pero seguramente habrá más-. Del Maradona político se escribieron Rey de Fiorito y Todo Diego es político, ambos con textos de diversos autores, en 2021. También Julio Ferrer publicó ese año Maradana, fútbol y política. Ya en 2025, llegó el Maradona y Perón de Alexis Cedrez. De su relación con el periodismo hay una referencia clásica: Vivir en los medios, de Leandro Zanoni, en 2006. De la parte familiar aportó una de sus hijas, Dalma, que publicó La hija de Dios en 2013.

De sus años en Argentinos Juniors se sucedieron publicaron Dios es Argentinos, de Hernán Zyseskind (2021), Maradona, el primer Diego de Argentinos, de Maxi Kronenberg (2002), y Todo acá: el Argentinos de Pelusa, de Raúl Mancuso (2022). De su paso por Boca se sumaron Lo quería Barcelona, lo quería River Plei, de Eduardo Bolaños y Sergio Barbieri (2020), y Diego y Boca (2025), de Luciano Fontenla. De Newell’s se encargaron Iván Orbuch y Juan Pablo Susel: Maradona en rojo y negro. Sebastián Chitadini aportó Los Maradona que no fueron, un recorrido por los pases frustrados a clubes en los que estuvo a punto de jugar.

De su participación en la selección juvenil campeona del mundo en 1979 escribió Guillermo Blanco -luego su jefe de prensa- El fútbol del sol naciente. También Fernando Signori, su histórico preparador físico, publicó Diego desde adentro (2021). Del Mundial de México está 1986, la verdadera historia, de Oscar Barnade y Gustavo Dejtiar. Del subcampeonato en Italia 1990 hay dos obras: El último Mundial, de Cune Molinero y Alejandro Tuner, e Italia 90, de Pablo Alonso. Del doping en Estados Unidos 1994 se encarga El último Maradona (2014), de Alejandro Wall y este autor, que también recopiló, con Marcelo Gantman, Diego dijo, las mil mejores frases del diez (2005).

Los libros con referencias geográficas puntuales son magníficos. Gustavo Farías escribió Córdoba y Diego. Juan Carlos Morales sumó Diego y Pelé en Mar del Plata. De la preparación en La Pampa, antes del Mundial 1994, escribió Diego Dal Santo: Maradona en La Pampa (2024) -el propio dal Santo había escrito El Diego en Números, todas las estadísticas-. Del paso como técnico por Emiratos Árabes se encargó Alí Rashid García con Gracias a Dios (2021). De los partidos de Diego en el sur del país escribió Pablo Montanaro: Dios en la Patagonia. Si en 2024 se sumó Diego de Fiorito, ese año llegó además Rodolfo el Mundo Maradona, de Rollo Vallone, que reconstruye sus días en Corrientes. Maradona sangre guaraní, de Sergio Alvez, también navega en el origen familiar. Enrique Corvetto Castro escribió Maradona en Chile.

De su relación con los hinchas anónimos hay un libro bellísimo: Proyecto Pelusa, de Damián Cukierkon (2022). De la música se encargó Fabián Pico, periodista especializado en espectáculos que en 2024 publicó Música de D10s. Desde una mirada personal aportó Alejandro Duchini con Mi Diego (2021). Juan Stanisci agregó Crónicas maradonianas.

Varias de las mejores plumas del país escribieron hermosos libros. Gabriela Saidón publicó en 2021 Superdios, la construcción de Maradona como santo laico. Rodolfo Braceli, en 2024, le siguió con Había una vez Maradona. Rep, a su vez, puso su maestría en Diego, nacido para molestar, en 2021.

También hay novelas, como Once segundos, de Carlos Aletto, en referencia al tiempo que Maradona necesitó para convertir su segundo gol contra Inglaterra en México 1986. De ese día también están Barrilete Cósmico -la reconstruycción del relato de Víctor Hugo Morales-, Comando 22 de junio, de Matías Rodríguez y Jorge Binaschi, y El partido, de este autor.

¿Más? Un libro para chicos, El Diego, de Francisco Clavenzoni. Y otro de su agonía: La salud de Diego, de Nelson Castro. Parecen muchos. Pero es una lista incompleta. Y sobre todo, son pocos en relación a los que vendrán. Diego no para de nacer. Y de ser escrito. «

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