“La Odisea” de Christopher Nolan: entre el éxito del público y las críticas de los especialistas

Por: Diego Lerer

El reconocido director convierte un poema de tres mil años en un espectáculo contemporáneo y confirma su excepcional poder de convocatoria. El precio de esa actualización, sostienen traductores y estudiosos de Homero, es modificar el corazón mismo del relato.

Christopher Nolan ha logrado lo que pocos directores: que su nombre sea una garantía de taquilla. En las últimas décadas ha pasado con Steven Spielberg, James Cameron y no muchos más. Por lo general, los éxitos cinematográficos no están conectados con quién está detrás de cámaras sino con otro tipo de factores (estrellas, temas, géneros, etc.), por lo que el caso de Nolan es inusual. Su “poderío” ya se había instalado al llegar a públicos amplísimos con películas complejas como El origen, Interestelar y Dunkerque, pero se confirmó del todo en 2023 gracias a Oppenheimer, un denso drama de tres horas sobre el inventor de la bomba atómica que no solo se llevó siete Oscars —algo esperable por el tipo de film que es— sino que rompió récords de taquilla para una película de ese tipo: recaudó 975 millones de dólares y se convirtió en su momento en la biopic más exitosa de la historia.

La Odisea, su adaptación del mítico poema homérico, acaba de estrenarse mundialmente el pasado fin de semana y se calcula que para el miércoles 22 ya habrá cruzado cómodamente la barrera de los 300 millones de dólares en todo el mundo. A juzgar por las muy buenas críticas, el entusiasmo del público y la falta de una fuerte competencia durante las próximas semanas, todo indica que no le costará demasiado superar a Oppenheimer y a las dos películas más taquilleras suyas, que son la segunda y tercera parte de la saga Batman (El caballero de la noche y El caballero de la noche asciende), que pasaron los mil millones de dólares de recaudación gracias a su reconocible personaje.

La Odisea tiene una pata en cada mundo. Si bien está envuelta en el prestigio académico y literario de la obra original, la trama que cuenta es arquetípica, la matriz narrativa de lo que siglos después serían los films de acción y aventuras. El viaje del héroe, el regreso a casa, el coming-of-age son estructuras fílmicas clásicas cuyo origen puede retrotraerse hasta los griegos. Y, a diferencia de algunos de los formalmente más enrevesados films previos del realizador británico (con sus mundos y tiempos paralelos, sus enredadas tramas de atrás para adelante y así), este está contado de una forma más tradicional. La Odisea es una película de acción y aventuras hecha y derecha. Quizás para un público un tanto más adulto que el habitual, pero igualmente uno que pone el eje en la espectacularidad visual, las escenas bélicas, de terror, de peleas e intensas situaciones propias del cine masivo.

El género al que más se acerca La Odisea es el que se popularizó en los años ‘50, conocido como péplum o de “espadas y sandalias” y representado por películas como Espartaco, Los diez mandamientos, Ben-Hur, Cleopatra y tantas otras épicas producciones con temáticas preferentemente grecorromanas. El film de Nolan es una actualización de ese tipo de cine solo que pasado por el filtro más áspero y crudo de sagas como El Señor de los Anillos y la serie Juego de tronos. Lo que ha hecho el realizador de Tenet aquí es presentar una versión de esas sagas con la espectacularidad del IMAX y su capacidad para impactar desde lo visual sin recaer en el abuso de efectos. Al contrario: La Odisea impresiona por las escenas prácticas y realistas con soldados, barcos y ejércitos con muy poca participación de trucos digitales.

El masivo suceso de crítica y público no pudo, igualmente, evitar miradas en contra. Pero esta vez no han venido de los tradicionales críticos de cine —que lo trataron mejor de lo que lo hacen habitualmente— sino de los especialistas en la cultura griega, en la obra de Homero o en el poema en sí. Ellos han sido hasta ahora los más vocales críticos de La Odisea. Si bien celebran el hecho de que la película haya puesto de moda un texto que tiene, se cree, alrededor de tres mil años, son duros con algo que es central a su adaptación: un cambio de eje temático que modifica, al menos para ellos, el significado de la obra.

A diferencia del poema original, en la versión de Nolan (Nota: no es un spoiler, pero algunos pueden tomarlo como tal), Odiseo (Matt Damon), vive torturado psicológicamente y sufre lo que hoy podría definirse como “estrés postraumático” tras la guerra de Troya: haber matado inocentes y la muerte de muchos de los que regresaron con él lo abruman de un modo que no aparece en el texto homérico y que se corresponde más con las características de otros antihéroes de Nolan que, de Batman al creador de la bomba atómica, se torturan por hechos que vivieron o se culpan por cosas que provocaron.

Daniel Mendelsohn, editor adjunto de The New York Review of Books y traductor del poema en una edición reciente, considera que el film “es visualmente espectacular” pero que su deseo de transformarla en “una película de Nolan” llevó al director a tomar algunas decisiones desafortunadas. “La película no tiene humor, encanto ni ingenio”, asegura Mendelsohn, quien considera que Odiseo era un tramposo, un hombre que basó su carrera en su inteligencia para el engaño y cuya obra maestra fue el mismísimo Caballo de Troya que le permitió ganar esa guerra. Pero Nolan lo transformó en “un hombre atormentado y culposo, un pariente del protagonista amnésico de Memento, de Batman y de Robert Oppenheimer”. Lo que hizo el realizador, concluye, “fue rehacer al héroe de Homero a su imagen y semejanza”.

Gareth Hinds, quien hizo una adaptación de La Odisea a la novela gráfica, tuvo una interpretación similar a la de Mendelsohn. “El tramposo y seductor Odiseo ahora es un honorable hombre común torturado por hechos que lo perturban”, escribió. El autor agregó que la película le parece potente pero duda hasta qué punto se puede cambiar al personaje principal sin que la historia cambie por completo.

Emily Wilson, traductora de la edición 2017 de La Odisea que el propio Nolan reconoció como la que más consultó a la hora de escribir el guión, comentó a la agencia AP que celebra el hecho de que “mucha gente ahora sepa más del poema, pero al mismo tiempo tengo la sensación de que Nolan intentó meter demasiado en el film perdiendo cosas que eran importantes”. Entre esas pérdidas, Wilson criticó la ausencia en pantalla de los dioses Zeus y Poseidón y el poco peso que tiene Penélope (Anne Hathaway), su esposa. “Así como está se hace más difícil creer en ese matrimonio”, agregó. “De todos modos —cerró— fui a verla con mis hijos y la pasamos bien. Si la pueden ver en una pantalla grande, mucho mejor”.

La Odisea

Dirección: Christopher Nolan. Guion: Christopher Nolan, basado en el poema de Homero. Elenco: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya, Lupita Nyong’o, Robert Pattinson, Charlize Theron, Benny Safdie, Jon Bernthal y Mia Goth. En cines.

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