Una recorrida por La Rioja es un viaje distinto. Se trata de un destino que supo emerger, desarrollar y crecer. En la capital riojana, el rosa, el amarillo y el blanco de los lapachos en flor acompañan a cada instante un paseo por la ciudad con anclajes para visitar como preámbulo de lo que se conocerá en cada región de la provincia hacia el Norte, el Sur o la región de Los Llanos. De fondo, el cordón de la sierra del Velazco y en las calles, los bares y restaurantes, se llenan al atardecer como si fuera verano. El clima es suave y si hay zonda. El termómetro puede trepar a los 28 grados en este final del invierno y comienzo de la primavera.
Hay varios sitios imperdibles como el KM 0 del Turismo. Está en el edificio de lo que fue la Escuela Normal de Maestros fundada en el siglo pasado y que alberga en la actualidad al Paseo Cultural Castro Barros, en relación al sacerdote riojano nacido en 1777, congresal en Tucumán cuando se declaró la Independencia en 1816. Es casi una manzana donde se emplaza el sitio y sumerge al visitante en la historia del planeta y los dinosaurios, de la educación, los caudillos, las energías renovables, la memoria y la gastronomía riojana.

En una de las cinco salas del museo se aprende que las montañas que cubren el suelo de esta provincia son mucho más antiguas que la cordillera de Los Andes. Son sierras y en este marco también la importancia de Talampaya como yacimiento geológico y lugar donde se descubrió el primer dinosaurio, queda claro y es un anticipo de lo que se puede conocer in situ, cuando se llega a la vecina localidad de Sanagasta, donde se hallaron 90 nidos con huevos de este animal prehistórico. Hoy es el Parque de Dinosaurios, y acaba de recibir su certificación de la ONU Turismo como uno de los ocho pueblos argentinos que clasificaron en el certamen mundial del Best Tourism Village.
Puede que durante la visita al KM 0 del Turismo, una clase de folklore lo anime a bailar. Pero otra clave de este Paseo Cultural Castro Barros es la sala museo destinada a comprender la gesta de la considerada primera maestra de la Argentina: Rosario Vera Peñaloza. Entre toda una vida magnífica dedicada a la educación fundó el primer jardín de Infantes del país. Hay fotos originales, una línea de tiempo y datos imperdibles para conocer con un audiovisual, su mentalidad de vanguardia. En las calles, un monumento a “Rosarito” lo hará revalorizar tiempos pasados y poner en su sitio a la conyuntura actual del país.
Pero La Rioja, está aquí, en la Argentina y hace hincapié en la importancia de los pensadores, del proyecto de país que impulsaron los caudillos y cómo se prepara esta provincia que sigue con fuerza hacia adelante. Hay otra sala donde se explica la importancia de los caudillos en la escena política de la región y del país y es donde se recupera la noción de federalismo, su proyección real está en la región de Los Llanos, donde vivieron estos líderes que lucharon por un mundo mejor.

La memoria también está presente en otra sala del museo con los mártires riojanos beatificados en 2019 y asesinados durante la última dictadura cívico militar de la Argentina. Los hechos que aquí se relatan permiten conocer la historia de Monseñor enrique Angelelli; Carlos de Dios Muria; Gabriel Longueville; y Wenceslao Pedernera, coordinado por la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia.
Los paseos en La Rioja
Las energías renovables también tienen su sala en este Paseo Cultural Castro Barros, con el espacio “Winti” un recorrido que anticipa el Parque Eólico Arauco, uno de los primeros del país. La arquitectura de lo que fue la Escuela Normal es típica como la que existieron o existen en cada ciudad del país. Y es en su patio central a donde dan las galerías de antaño se encuentra el Café Literario, que invita a quedarse y disfrutar.

Uno de sus flamantes mentores, German Alan Hoffmann le dijo a Tiempo que junto con su socio, Alexis Blanche, le quisieron aportar un valor agregado al Paseo Castro Barros. “Además de la gastronomía, el café tiene la biblioteca que reúne a los autores riojanos en especial y abarca también desde los escritores amateurs que presentan aquí sus obras y hasta incunables de la historia riojana”, contó. Además, el local, “es un espacio de cultura, arte, música, lo visual forma parte del lugar, hacemos exposiciones de fotos de autores riojanos y hay instrumentos, de manera que los que vienen pueden escuchar o tocar música”, dijo.
El paseo por la ciudad de La Rioja es un portal hacia lo que se podrá conocer en el interior de este territorio. Muchos conocieron el primer monumento al Chacho Peñaloza, pero diez años después, es imperdible conocer también la estatua de Facundo Quiroga en el Parque de las Juventudes donde está el “Memorial”, un centro de interpretación interactivo de la historia. Son 27 metros de 4 toneladas de una escultura de cemento y hierro realizada por el escultor Juan García Guzmán, quién logró la expresión de un Facundo tal como lo mantiene el imaginario colectivo, montado sobre su caballo brioso y su lanza. Un lujo.
El parque es impecable. Ofrece especies autóctonas, cactáceas y suculentas, junto a los generosos lapachos y enfrente, justo, la universidad Nacional de La Rioja (UNLAR) ostenta entre muchas cosas, el albergue estudiantil “Néstor Kirchner” construido a través del Programa Nuestro Futuro. Otro mundo.
Dentro del parque, la estructura del “Memorial” está recubierta de piedra laja de color rosado, otro emblema de este territorio y una vez dentro del lugar -abierto todos los días del año desde la las 9 hasta las 23 y gratis-, se describe un circuito donde la tecnología descolla. Hay guías de sitio como Leonel Suárez, que acompañan y sumergen al visitante en la historia. Su pañuelo rojo punzó advierte al público del carácter “Federal” de lo que vamos a conocer.
En la primer sala, una escultura de puños que sostienen puntas de lanzas, teñidas con iluminación roja es la primera parada para iniciar este recorrido. En otra instancia, aguardan unos cuadros gigantes con la figura de Facundo Quiroga. Aparece el futuro junto con Ángel Vicente “Chacho” Peñaloza, su mujer, Victoria Romero y Felipe Varela , los caudillos federales. La visión, el pensamiento y el debate se vive en este sitio donde con la técnica de holograma cobran vida y hasta aparece San Martín, uniendo las conclusiones.
El circuito del Memorial concluye en una habitación que se puede espiar por una ventana, tuneada con mobiliario de hace un siglo y medio. En pocos minutos, también con recursos técnicos de vanguardia, se relatan visualmente los momentos de la independencia, los caudillos y Facundo que hasta se monta en su caballo y se despide.
Hay mucho más en la ciudad para conocer. El “Súper Domo” es otra de las novedades que ofrece la ciudad como sede organizadora de eventos. Es curioso hacer un city tour y conocerlo porque de lejos se ve la cúpula, que se eleva por 46 metros, y dentro, es un estadio cubierto y multiespacio. Si se trata de un evento deportivo puede albergar a 11 mil personas sentadas y si es un espectáculo, llega a recibir a 13 mil personas de público. Tienen pantallas gigantes de LED , es un orgullo en la ciudad porque en este Super Domo inaugurado en 2016, en el predio del Parque de la Ciudad.

La tarde riojana es cálida y entre sus plazas principales hay locales, cafés y restaurantes para comer minutos. Pero sobre todo empanadas riojanas, chivito y los dulces con quesillo pero hay locales famosos por sus sándwiches, como Halloween, donde Carlos Milanesio recomienda sus sandwiches de miga, milanesas ensaladas. “Recibimos Chachos. Es nuestra moneda que ayuda económicamente a La Rioja, con la que el empleado estatal puede venir y pagar con Chachos. Lo mismo que el Previaje riojano, que tuvo muy buen efecto. L gente se hospeda y con la factura va a los puntos de canje, donde le devuelven el 50 por ciento en Chachos y puede volver a consumir, en comida o en excursiones”, explicó a Tiempo.
Al final, el previaje riojano y los billetes “Chachos” se convierten en una atracción tanto por los beneficios económicos por los descuentos en turismo como por el billete en sí. Todos quieren tener “Chachos”. Incluso, el ministro de Turismo y Culturas riojano, Gustavo Luna, le contó a Tiempo que “muchas provincias se comunicaron con nosotros por los “Chachos”, seguramente lo instrumentan de otra manera, pero con esta lógica de poner un estímulo en un escenario que se ha modificado sustancialmente, que pone jaque la industria turística y cultural”. Y agrega: “Estamos con el norte totalmente definido en cuanto al desarrollo turístico y cultural, con escenarios propicios para consolidarnos como una provincia de jerarquía en materia turística con el plan de promotores turísticos, con el potencial de la zona y nuestras fiestas populares, religiosas folclóricas, que le dan un toque maravilloso”.
