Latinoamérica para los latinoamericanos

Por: Demián Verduga

Era de noche en la calurosa selva ecuatoriana, en la zona de Angostura, provincia de Sucumbíos, a pocos kilómetros de la frontera con Colombia. Las carpas del campamento estaban montadas a dos metros de distancia una de la otra. Los grillos producían un chirrido que recorría la selva, viajaba entre las copas de los árboles, se metía entre las plantas, bordeaba los troncos. En el río, a lo lejos, un caimán negro asomó sus ojos por encima del agua.

Ahora irrumpió el traqueteo de las hélices de dos helicópteros del ejército colombiano. Hubo ráfagas de ametralladora, explosiones.

Era la Operación Fénix. Se realizó en la madrugada del 1 de marzo de 2008. Su objetivo: asesinar a Raúl Reyes, segundo comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en el campamento que el líder guerrillero utilizaba para replegarse.

El bombardeo disparó una crisis diplomática de envergadura entre Ecuador, gobernado en ese momento por Rafael Correa; Venezuela, conducida por Hugo Chávez; y Colombia, bajo el mando de Álvaro Uribe.

El ejército colombiano había atacado en un país vecino. Era un hecho sin precedentes en las relaciones bilaterales. El efecto fue inmediato: Ecuador y Venezuela rompieron lazos diplomáticos con Colombia. Chávez mandó tropas a la frontera. La cuerda se tensó al máximo.

En Argentina gobernaba Cristina Fernández. La Unasur era un proyecto que tomaba forma y sería consolidado dos años después. Su primer secretario general sería Néstor Kirchner. 

Pasaron siete días del ataque en el que Reyes fue asesinado y, en otro país cálido de la región, con el maravilloso Caribe de fondo, la crisis se zanjó. Fue en la reunión del Grupo de Río celebrada en República Dominicana, el 8 de marzo del mismo año. La resolución fue a la caribeña. Hubo discursos con acusaciones cruzadas y luego un apretón de manos entre Uribe y Correa, al que solo le faltó un brindis con aguardiente.  

El Grupo de Río fue creado a mediados de los ‘80 del siglo pasado y puede ser considerado el mayor antecedente de lo que hoy es la Celac, que a partir de este viernes preside el mandatario argentino, Alberto Fernández.

El sentido de rememorar aquella crisis es retratar la importancia de los ámbitos multilaterales regionales. Dos años después, en agosto de 2010, con una gestión de Kirchner en la flamante Unasur, se lograría reducir la tensión entre Chávez y Uribe.

La oleada de gobiernos de derecha que comenzó con la victoria de Macri en la Argentina se propuso destruir Unasur a pedido de Washington. Ese organismo, hasta cierto punto, empujaba a la OEA a un segundo plano. Y para el Tío Sam es inaceptable no ser el árbitro de todo el continente. No ser el que decide quién es democrático y quién no; qué es un golpe de Estado y qué es un “grito de libertad”.

Cualquier órgano que pueda debilitar la hegemonía política norteamericana en el continente es considerado una amenaza a la seguridad nacional por parte de Estados Unidos.

La Unasur, en su corta vida, demostró ser más eficaz que la OEA para cuidar la paz y la democracia.  En gran medida porque su compromiso con estos objetivos era real. Es una necesidad concreta de los países de la región y no una puesta en escena para, por lo bajo, impulsar un golpe, como hizo la OEA comandada por Luis Almagro en Bolivia.

La Celac es un órgano más amplio y por lo tanto con menos densidad de la que tuvo Unasur, pero se inscribe en una de las mejores tradiciones de una región que no tiene forma de escapar de su destino común. «

Compartir

Entradas recientes

Milei logró la media sanción para modificar la Ley de Glaciares que protegía las reservas de agua

El Senado aprobó la norma enviada por el oficialismo por 40 votos a favor y…

1 hora hace

El acuerdo comercial Argentina-EE UU convierte al RIGI en un mega tratado de protección de inversiones

El pacto que debe pasar por el Congreso le da centralidad al Régimen de Incentivo…

2 horas hace

«Terapia sin filtro»: Harrison Ford y compañía encuentran la fórmula exacta entre humor y vulnerabilidad

La tercera temporada de la serie de Apple TV+ ofrece once capítulos cargados de duelo,…

2 horas hace

Informes privados muestran que en enero la industria siguió cuesta abajo

Así lo indican las publicaciones de OJF (Ferreres) y Fiel, que marcaron caídas del 4,4%…

2 horas hace

Avanza la campaña “Basta de justicia por Zoom”

Ahora, se presentó el Monitor de casos de abuso de la virtualidad, en el que…

2 horas hace

Sin convocatoria oficial de la CGT, un centenar de sindicatos igual marcharán al Senado contra la reforma laboral

Habrá paros parciales y se movilizarán gremios industriales, de la educación y del transporte. Al…

3 horas hace

Trump llamó “demente” a Robert De Niro y aseguró que debería “subirse a un barco e irse del país”

El presidente de Estados Unidos publicó un mensaje cargado de insultos personales contra el actor.…

3 horas hace

Entrega tardía de libros y desigualdad entre provincias: el saldo a dos años del Plan Nacional de Alfabetización

Argentinos por la Educación celebró avances en 2025 con respecto al año anterior, pero advirtió…

3 horas hace

La justicia indagará al Jefe de ministros de Jorge Macri por supuesta defraudación a la administración pública

Se trata de Gabriel Sánchez Zinny, investigado por uso irregular de créditos fiscales durante su…

3 horas hace

Cierre del Veranazo 2026 del Movimiento Evita en la colonia en Ensenada

Durante enero y febrero, más de 2000 personas de más de 30 distritos bonaerenses participaron…

4 horas hace

«No es un accidente, es un método»: la carta de la familia de Pablo Grillo tras la represión contra periodistas en el Congreso

Tras las agresiones y la detención del camarógrafo Facundo Tedeschini, los familiares del fotógrafo herido…

4 horas hace

Olga de Amaral  y sus increíbles muros tejidos en la muestra  “Cuerpo textil”

La exposición, que se realiza en el MALBA, reúne más de 50 obras de la…

5 horas hace