Escrito e ilustrado por el argentino Agustín Comotto, el libro construye un relato biográfico que no cae en el panegírico acrítico ni en la diatriba fanática.

Entre esos hitos es imposible no incluir también el surgimiento de un modelo político, económico y social como el comunismo soviético, que rediseñó la forma en que la vida en sociedad había sido concebida durante decenas de siglos previos. Por eso la figura de Vladímir Ilich Uliánov, conocido como Lenin, artífice e impulsor de aquel movimiento, se encuentra entre las más influyentes del siglo pasado.
De su vida y de la forma en que sus pensamientos y acciones impactaron en la historia se ocupa un libro de título elocuente: Lenin. El hombre que cambió el mundo. Publicado en colaboración por las editoriales Nórdica Libros y Capitán Swing, se trata de un libro ilustrado en el que el artista gráfico y escritor argentino Agustín Comotto aborda la controvertida figura del padre fundador de la Unión Soviética, tratando de abarcar todos los aspectos de su relato biográfico.
Si bien se trata de un libro ilustrado, no es un libro infantil. Tampoco se trata de un trabajo escrito desde el fundamentalismo, despegándose tanto del panegírico acrítico como de la diatriba fanática. Por el contrario, el abordaje de Comotto busca mantener el rigor y la equidistancia a la que aspiran los buenos textos de historia, donde los autores intentan exponer los hechos de forma acéptica. En busca de ese objetivo, el autor articula tres elementos.
El primero corresponde al relato central, que recorre la vida de Lenin desde su origen en el seno de una familia burguesa, en una pequeña ciudad al sur del por entonces Imperio Ruso, hasta su muerte en 1924. En dicho texto, dividido en cuatro capítulos, Comotto no se limita a lo meramente biográfico, sino que reconstruye el contexto para dar cuenta de la forma en que los acontecimientos de su tiempo impactaron en el pensamiento y las acciones de quien acabaría por liderar la revolución rusa, en octubre de 1917.
El segundo elemento al que el autor recurre consiste en una serie de textos breves e independientes, cuya función es la de ampliar algunos conceptos que surgen del relato central. A través de ellos, Comotto explica qué roles jugaron otros personajes destacados de esta historia o brinda mayor información sobre hechos que influyeron en su desarrollo, como la rebelión de los marinos en el acorazado Potemkin y la película que el cineasta Sergei Einsestein realizó basado en esos hechos, la primera obra maestra del cine soviético.
Por último, las ilustraciones de Comotto tienen un papel determinante en la lectura de Lenin. El hombre que cambió el mundo, complementando con elocuencia didáctica aquello que expresan las palabras. A través de ese tridente, Comotto expone el escenario de profunda injusticia en el que vivían los trabajadores y campesinos de la Rusia zarista, pero también señala la forma acelerada en que la utopía dio paso al régimen represivo que alcanzaría su expresión más aterradora durante el gobierno de su sucesor, Joseph Stalin.
“En tan solo 20 año, Lenin realizó unas transformaciones que normalmente lleva siglos”, escribe Comotto. “Su proyecto fue la construcción más grande diseñada por un solo arquitecto social en la historia de la humanidad. Su legado modificó el mapa del mundo”, afirma, confirmando no solo la importancia del personaje, sino el valor del abordaje que realiza en su propio libro.
"La casaca de Dios", dirigida por Fernán Mirás, cruza fútbol, guerra y memoria. A partir…
Desde su regreso no sólo se ajusta la cinta de capitán: lidera a un equipo…
El escritor y periodista publicó recientemente "Cabrón", un libro diferente de su producción anterior en…
El primero fue en 1981. Solo en 2025 se sumaron otros 15 títulos. Récords de…