Durante el último show de Oasis, el cantante lanzó una brutal chicana a Chris Martin. Humor ácido, irreverencia y sentido común.

El hecho ocurrió en Boston, cuando la pantalla gigante del estadio enfocó a una pareja entre el público que, para su desgracia, no debía estar tan junta. En cuestión de horas, los protagonistas fueron identificados, escrachados y, según se supo, hasta despedidos de sus trabajos. Todo por un beso que nadie pidió mostrar.
En el concierto de Oasis en Manchester, Liam se tomó revancha. Mientras hablaba con el público, lanzó: “No se preocupen, acá no tenemos esas mierdas de cámaras tipo Coldplay. No nos importa con quién están saliendo”. Remató con una frase que sería impensable en un show de pop espiritual: «mingling, tingling or fingering — not our business.»
El comentario encendió las redes y los portales británicos. Para algunos, fue un acto de sororidad involuntaria. Para otros, una provocación marca registrada. Pero lo cierto es que Liam lo hizo otra vez: convirtió un papelón ajeno en una línea memorable, y lo hizo sin perder ni una pizca de su cinismo.
Mientras tanto, Chris Martin anunció que suspenderán la “kiss cam” en sus conciertos. “La pantalla solo va a mostrar perritos y planetas”, bromeó. En la galaxia Coldplay, todo es tierno. En el planeta Oasis, todo es mas real.
El gobernador asumió al frente del partido en reemplazo de Máximo Kirchner. Cuáles fueron las…
Tras la anulación del primer debate, ya se realizaron cuatro audiencias. Sorprendió el principal sospechoso…
A partir de la nota de Tiempo Argentino del 8 de enero intentan a través…
Rumbo a la marcha del jueves 30, denunció que el Gobierno nacional ejecuta una estrategia…
Tras la firma de un convenio, una delegación de alto nivel de la University of…