Más de 2 millones de niños de entre 5 y 16 años trabajan en el mundo en plantaciones de cacao

Por: Andrés Gaudín

Ninguno de los grandes fabricantes de chocolate están en los países donde se produce el insumo básico. La argentina Arcor figura en la lista de las más grandes corporaciones del rubro.

Podría empapelarse el mundo con los millones de páginas de los estudios de los organismos multilaterales y las más renombradas universidades, con los informes de prestigiosas redes periodísticas y las tesis de graduación de legiones de profesionales de las Ciencias Sociales. En las últimas décadas, la explotación infantil, y sobre todo la situación de esclavitud a la que están sometidos millones de niños, estremecen a los más sensibles y hasta han llevado  a dictar normas que, en general, se detienen en la abstracta calificación de “pecadoras” que lanzan sobre las multinacionales que se favorecen con ese régimen laboral. Los controles no existen y las sanciones quedan en manos de los consumidores. Sólo en la explotación del cacao, más de 2 millones de niños africanos de entre 5 y 16 años gastan en las plantaciones los breves tiempos de expectativa de vida que les asignaron las estadísticas.

“Mientras los niños africanos son forzados a trabajar por nada en las plantaciones de cacao y en los socavones mineros, desde siempre y hasta la actualidad las empresas occidentales extraen obscenos beneficios de esa mano de obra reducida a la esclavitud”, denunció a fines del año pasado un equipo pastoral de la Iglesia del País Vasco y reprodujo el portal libanés Al Mayadeen. Europa, que no produce ni un grano de cacao, agrega el medio árabe, es sin embargo el mayor exportador mundial de chocolate. Costa de Marfil, Ghana, Ecuador o Indonesia, que son los productores y abastecedores, no figuran en la clasificación mundial de proveedores de chocolate. Tras esa ausencia se oculta la obligación que tienen las empresas de declarar el origen de los granos que convierten en chocolate. Al Mayadeen recuerda que África sola es responsable del 70% de la producción mundial.

Vista desde otro ángulo, la disparidad entre industrializadores y productores es notable. El consumo global medio de cacao –cocoa, como le llaman en los países anglófonos para sortear las dificultades de pronunciación– es de 0,9 kilogramos per cápita/año, y los países con mayor índice se encuentran básicamente en Europa Occidental. Suiza encabeza la lista, con 11,6 kilogramos por persona y por año, seguida de lejos, aunque con alto consumo, por Reino Unido, Bélgica, Francia, Alemania, Países Bajos y, ya cruzando el Atlántico, por Estados Unidos.

En un documento tímidamente crítico de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la agencia de la ONU señala que “esta realidad se debe a la explotación de la población de los países africanos productores de cacao” y cita que “las raíces del problema se remontan a la época colonial, cuando los imperios europeos obligaron a los africanos a cultivar cacao para la exportación”. Lo mismo ocurre todavía hoy: los productores de cacao de África viven en la pobreza y trabajan en condiciones inhumanas, explica Al Mayadeen. El portal cita al Food Empowerment Project de California, para decir que “los niños de entre 5 y 16 años son forzados a trabajar 14 horas/día en condiciones peligrosas, no reciben educación, sufren abusos físicos y se les paga menos de medio dólar por día”. El informe agrega que sólo en Ghana y Costa de Marfil trabajan en esas condiciones unos 2,2 millones de niños.

En una newsletter distribuida entre sus abonados, Fior Markets (un operador indio en los mercados de divisas, materias primas, criptomonedas y acciones en general) valorizó el mercado mundial del cacao en 152.100 millones de dólares y estimó –a una tasa anual de crecimiento del 4,8%– que llegue a los 200.400 millones de dólares en 2028. El informe hace una breve referencia a lo que califica como “los principales actores del mercado” y cita, por su orden, a la suiza Nestlé, la estadounidense Mondelez International y su controlada Cadbury de Gran Bretaña, The Australian Carob, la estadounidense Kraft Foods, la italiana Ferrero Rocher, la suiza Ghirardelli Chocolate Company y la argentina Arcor, una multinacional creada y dirigida hasta hoy por la familia Pagani, y radicada en  la provincia de Córdoba desde sus orígenes, en 1951.

Las empresas occidentales, como las califica la curia vasca, no están solas en la defensa de sus intereses, en la justificación o el ocultamiento del trabajo esclavo. “Claro que hacer tareas repetitivas, como recoger las mazorcas del cacao, puede tener inconvenientes –señaló Neil Howard, investigador sobre trabajo infantil de la británica Universidad de Bath–, pero dado el contexto en el que viven muchos niños pobres no sólo es una necesidad económica, sino una experiencia de aprendizaje, porque el cultivo del cacao será el trabajo al que se dedicarán toda su vida”. Para hablar del tema en un lenguaje elusivo, Mondelez/Cadbury creó su propio sitio web, el “Cocoa Life”, que bajo el lema “Cacao bien hecho” sostiene que “el trabajo de los niños es la educación y el juego, por lo que no es aceptable ninguna cantidad de trabajo infantil en la cadena de suministro del cacao”.

El trabajo esclavo infantil existe en todo el mundo, en general oculto bajo el eufemismo de “ayuda a la economía familiar”, y no se da sólo en el ámbito rural. En la misma África y en el sudeste asiático, especialmente, es un fenómeno urbano que abarca todos los rubros imaginables, desde la fabricación de pelotas de fútbol e indumentaria deportiva hasta la producción de la más fina bijouterie, el mejor prêt-à-porter o las prendas exclusivas que las más afamadas marcas ofrecen en desfiles para invitados especiales en sus salones de las viejas ciudades europeas. En el caso del chocolate nadie definiría a un consumidor como un cómplice, ni siquiera pasivo, del trabajo esclavo. En los otros sí hay una complicidad activa de quienes, instituciones o personas, se prestan para glorificar países, dictaduras, productos o destinos turísticos.  

Ver comentarios

  • en el programa de la Ruta del Cacao q pasaron por el canal gourmet durante el año pasado, son plantaciones recuperadas, o todavía en lucha, contra los narcos o fuerzas paramilitares. Quienes trabajan ahí, según el programa, son mujeres casi todas. Y están con los chicos porque NO hay otra forma. Les inculcan cuidar la naturaleza, amar a las plantas, para intentar q los narcos y las mafias no los absorban. Son 11 episodios, me parece, con presentador mexicano que fue a Colombia, Ecuador, México y algunas otras zonas de Lationoamérica. SI todo lo que se muestra es verdad o no, lo desconozco. Sí insistía en recuperar las selvas, ya que las plantas de cacao necesitan del cobijo de otras plantas de mayor envergadura, por eso en general son cultivadas cerca de otros frutales. Por otro lado también explicaban que para lograr el fruto del cacao, deben polinizar las flores en un período de 36 hs, y lo deben hacer manual. Si es por falta de insectos que naturalmente lo hacían, no lo explicaron. Como todo cultivo SIN maquinaria, es demandante. Casi todos los grupos están integrados por mujeres, y no tienen muchas más opciones que tener a sus hijos cerca. Las zonas son rurales. Y zona q no se cultiva, destruída por los q plantan para droga. Por demás, muy complicado. Sería bueno q ya que analicen, analicen MAS. La explotación en forma de esclavitud suelen hacerlo los poderosos, sean empresarios o no. Levantar el velo a TODO.

Compartir

Entradas recientes

Sin convocatoria oficial de la CGT, un centenar de sindicatos igual marcharán al Senado contra la reforma laboral

Habrá paros parciales y se movilizarán gremios industriales, de la educación y del transporte. Al…

10 mins hace

Trump llamó “demente” a Robert De Niro y aseguró que debería “subirse a un barco e irse del país”

El presidente de Estados Unidos publicó un mensaje cargado de insultos personales contra el actor.…

13 mins hace

Entrega tardía de libros y desigualdad entre provincias: el saldo a dos años del Plan Nacional de Alfabetización

Argentinos por la Educación celebró avances en 2025 con respecto al año anterior, pero advirtió…

39 mins hace

La justicia indagará al Jefe de ministros de Jorge Macri por supuesta defraudación a la administración pública

Se trata de Gabriel Sánchez Zinny, investigado por uso irregular de créditos fiscales durante su…

43 mins hace

Cierre del Veranazo 2026 del Movimiento Evita en la colonia en Ensenada

Durante enero y febrero, más de 2000 personas de más de 30 distritos bonaerenses participaron…

48 mins hace

«No es un accidente, es un método»: la carta de la familia de Pablo Grillo tras la represión contra periodistas en el Congreso

Tras las agresiones y la detención del camarógrafo Facundo Tedeschini, los familiares del fotógrafo herido…

1 hora hace

Pablo Quirno irá al Congreso a explicar los detalles del acuerdo comercial con Estados Unidos

Será el primer paso para que el parlamento trate el acuerdo. Así lo confirmaron fuentes…

3 horas hace

Distopía, humor y surrealismo musical: The Claypool Lennon Delirium redobla su apuesta

"The Great Parrot-Ox and the Golden Egg of Empathy" cuestiona un mundo repleto de exigencias…

3 horas hace

El Senado le dio luz verde al acuerdo Mercosur – Unión Europea

La iniciativa obtuvo amplia mayoría con 69 votos positivos y 3 en contra.

4 horas hace

Will Calhoun, de Living Colour, homenajeó a María Remedios del Valle durante su visita a la Argentina

El gran baterista visitó la estatua de la Madre de la Patria y dejó testimonio…

5 horas hace

El caso Jonathan Navarro y la continuidad de las lógicas de disciplinamiento en Argentina

Algunas reflexiones sobre el caso del joven a quien un prefecto le arrebató la vista…

5 horas hace

La Justicia investiga a la PFA por la detención de un camarógrafo y un posible incumplimiento de la orden de liberación

Le tomarán testimonio a un efectivo. El juez Martínez de Giorgi analiza en detalle las…

6 horas hace