
Ocurrió con Argentina y con los demás. Para colmo, el Rose Bowl de Los Ángeles padeció una final de bostezo entre un avaro Brasil y una insufrible Italia. En ese match también los hinchas locales iban en medio del juego a comprar hotdogs y gaseosas gigantes.
La relación fútbol-EEUU siempre fue compulsiva. En los 90 se aguardaba un boom por la N° 5 de cuero: nunca se dio del todo. Con Internet en ciernes (en los centros de prensa ni había) y sin las redes sociales del siglo XXI, la comunicación global apenas despuntaba y, si bien ya desembolsaban generosos millones, la Major League Soccer tenía diez clubes y una afluencia media de 14 mil hinchas (hoy son 24 «franquicias», van de a 20 mil): debió aguardar para que afamados veteranos fueran a Los Ángeles y vieran algo más que demorar el retiro y desbordar sus bolsillos. Fue Beckham, el Mellizo, Kaká, Henry y la lista sigue. Ahora, Ibrahimović o Rooney. Cada vez en mejor forma. Pero nunca un Messi en la cúspide, aunque ahora busquen proyectos.
La leyenda augura: «Cuando se decidan, dominarán el juego». ¿Será esta vez? Lo que no podrán comprar es pasión futbolera: parafraseando al viejo Ratón Ayala, «en EE UU no se consigue».
Simpatizantes de muchos países, en América Latina y en España, señalan un supuesto favoritismo de…
A diferencia de años anteriores, Milei regaló abrazos a Jorge Macri y al arzobispo García…
El arzobispo de Buenos Aires resaltó los valores del colectivismo, tan menospreciado por el gobierno…
La exhibición "Nocturno, Pajita García Bes", que reúne los trabajos que el salteño produjo entre…
Con una voz única y un estilo desmesurado, se convirtió en un ícono de los…