Operación de pinzas: la derecha va por todo

Por: Demián Verduga

Quedarse con la presidencia de Diputados, como amenazó Vidal, sería una nueva ruptura de los códigos de convivencia de la política argentina.

Fue uno de esos tantos rumores que nunca se confirman. El chisme de pasillo era que la decisión de que Horacio Rosatti fuera el nuevo presidente de la Corte se había tomado en una negociación de la que participó Martín Etchevers, encargado de la comunicación institucional del Grupo Clarín. No hacía falta ese rumor para que fuera claro el impulso que la principal empresa de telecomunicaciones del país le dio a Rosatti. Alcanzaba con leer los editoriales. Es el maravilloso juego de adelantar una noticia que esas mismas personas están construyendo. Nunca falla. 

Como toda decisión que apunta a consolidar el status quo, la renovación de la presidencia del Máximo Tribunal fue un acto realizado en la oscuridad, en las oficinas del palacio.

Las formas hablan del contenido. Un ejemplo de ese contraste es el recorrido de la Ley de Medios. Cuando se debatió su sanción, en 2009, fue de modo abierto. Hubo marchas en las calles, discusiones con participación ciudadana en el Congreso, las universidades, los periodistas, gente suelta.

Su anulación fue todo lo contrario. El presidente Macri había asumido hacía dos semanas y ya tomaba su primer descanso. Estaba en el  Sur para pasar las fiestas. Se había hospedado en el country  Cumelén, en una cabaña con vista a la bahía de San Patricio, del lago Nahuel Huapi. Un llamado de Marcos Peña interrumpió la meditación del mandatario cuya mirada se perdía en el horizonte montañoso. Y así, en una conversación de pocos minutos, decidió anular la ley por decreto.

Juntos por el Cambio amenaza con quedarse con la presidencia de la Cámara de Diputados si luego de las elecciones de noviembre los números le dan. Rompería una tradición que fue respetada por la cultura política argentina. Incluso en derrotas como la sufrida por el radicalismo en 1987, cuando el peronismo tenía las bancas para pedir la presidencia de la Cámara Baja, dejó al histórico Juan Carlos Pugliese en ese cargo.

La posición de Juntos no sería una novedad. La disputa política es áspera. Dentro de esas luchas ancestrales, la política argentina tiene (o tenía) algunos códigos. Uno de ellos era que no había una política de Estado para encarcelar al adversario. No lo hizo Menem con el alfonsinismo; no lo hizo De la Rúa con Menem; no lo hizo Duhalde con De la Rúa; no lo hicieron Kirchner y Cristina ni con Duhalde ni con De la Rúa. No es que no hubiera funcionarios investigados o alguno que terminara preso. Lo que no había era una política -el lawfare- que utilizara la persecución judicial como herramienta básica para anular al oponente.

Macri rompió ese código de convivencia. Por eso no sería extraño que la amenaza de tomar la presidencia de la Cámara de Diputados se cumpla si los números le dan a Juntos por el Cambio. Romper las reglas de convivencia de la cultura política argentina está en su génesis.

El antiperonismo cerril sueña con un fracaso apoteótico del gobierno del Frente de Todos. Tiene un sentido histórico: mostrar que no sólo los gobiernos antiperonistas terminan en un clima de ingobernabilidad, que al peronismo le puede ocurrir lo mismo.

El otro punto por el cual se apuesta a la inestabilidad institucional fue develado por Macri en una de las entrevistas que brindó a la CNN en su gira por Miami. Sostuvo que en 2023 la crisis económica será “tan grande” que “la sociedad va a pedir cambios más drásticos”.  “En 2015 la población votó por un cambio de estilo político, pero no quería modificar el modelo económico”, dijo el expresidente.

La sinceridad siempre puede llegar. Sólo le faltó reconocer que por eso en los últimos cuatro meses de la campaña electoral que lo llevó a la Casa Rosada se dedicó a prometer que nada iba a cambiar.

La derecha quiere una catástrofe porque eso genera el clima social para producir la restauración conservadora de un saque. Por esto es que la operación de pinzas, con Rosatti en la Corte y Vidal anunciando que están dispuestos a quedarse con la presidencia de Diputados, no son meros fuegos de artificio. La idea no es sólo que el Frente de Todos pierda en 2023. Es que termine en catástrofe para que el terreno esté preparado para ir por todo. «

Compartir

Entradas recientes

INTERCARGO: la infamia de privatizar lo que funciona

La decisión del Gobierno nacional de avanzar con la privatización de INTERCARGO expone, una vez…

10 horas hace

Hay una forma elegante de matar la memoria: no borrarla, sino ponerla a competir

Argentina lo aprendió tarde, como aprende casi todo: después de haberlo vivido en carne propia.…

11 horas hace

Una argentina está implicada en el robo de virus en una universidad de Brasil

Soledad Palameta Miller es docente e investigadora en la Unicamp, donde ocurrió el robo de…

17 horas hace

En el Conurbano crece el rechazo a Milei impulsado por la crisis

Radiografía política, económica y social del Gran Buenos Aires, el territorio donde más impacta el…

1 día hace

La exportación reemplaza al mercado interno

Las ventas externas del agro, el petróleo y la minería movieron la economía en 2025,…

1 día hace

Milei, entre Alberto Olmedo y el tirano ugandés Idi Amín Dada

El presidente argentino declara terroristas a cárteles de la droga descabezados y se mete en…

1 día hace

Los números de la “catástrofe” económica y financiera que dio a conocer Kicillof

En la reunión con los intendentes bonaerenses el gobernador y su ministro de Economía presentaron…

1 día hace

Feminismo y ambientalismo: la lucha de las mujeres en defensa del agua

Tres activistas de Catamarca y el Delta de Tigre hablan de la importancia de defender…

1 día hace

Sebastián Soler: “El fallo dice que Argentina expropió bien YPF, conforme al derecho del país”

El ex subprocurador del Tesoro de la Nación entre 2019 y 2023 formó parte de…

1 día hace

Investigan contratos de Grandio con los medios públicos

Lijo y Pollicita analizan las condiciones que recibió el amigo de Adorni que habría pagado…

1 día hace

El Poder Judicial: nuevo territorio donde se libra la interna libertaria

Mahiques acelera pliegos, pero choca con los filtros de Santiago Caputo. Mientras Karina espera buenos…

1 día hace

La brecha en el consumo y el desempleo alimentan el mal humor social

Mientras el gobierno festeja la capacidad de compra de los sectores de mayores ingresos, el…

1 día hace