"Con Federico" trabaja la figura del poeta español desde una puesta mínima y concentrada. El actor sostiene solo en escena a una de las voces más potentes del siglo XX.

“Este año, el 19 de agosto, se cumplen 90 años de su secuestro y asesinato. De alguna manera esta pieza, en la cual recopilamos su mirada del mundo, es un homenaje a su figura y una invitación a reflexionar acerca de su legado: su narrativa y sus conferencias; hay un poco de todo”, afirma Núñez. “Y contamos algo más sobre lo que quizás no se sabe tanto: su infancia, el nacimiento de su sexualidad y el nacimiento de su compromiso social. Eso me atrajo siempre de Lorca. Alguien tan fuerte y tan valiente es difícil de encontrar, por eso es especial, más allá de su magnífica obra, por supuesto”.
La vigencia de Lorca, para Núñez, funciona como un imán. “En todo lo que dicen sus palabras hay algo que nos llega siempre. Hay un paralelismo total entre todos los tiempos; como tantos otros grandes autores, sus palabras son atemporales. Su capacidad de hablar del amor, de la muerte y de lo social —tan importante en toda su obra— es muy potente. A pesar del contexto que lo rodeaba, sus textos nunca carecen de compromiso y siempre buscan lo profundo desde lo poético. Era un hombre muy moderno: su mirada audaz y crítica sigue provocando algo especial. Tenía el don de describir la condición humana en todos sus planos: el amor, la guerra, la vida, lo social, lo político y lo religioso. Se mete con todo y deja su marca, sin importarle que eso pudiera costarle la vida”.
Desde esa perspectiva, Núñez considera que la obra también habilita una forma de reflexión: “No para que te solucione la vida, pero sí para conocer mejor a un personaje. Traté de leer mucho sobre su obra. No hay mucha documentación fílmica, pero sus palabras tienen el peso suficiente para que aparezca la creatividad y la mirada del intérprete, que es lo que vale en la interpretación. Este Federico García Lorca no necesita caracterización; sería pretencioso imitarlo. Además, es muy difícil imitar a alguien a quien no conociste, y aunque veas fotos, no hay mucho sobre cómo hablaba o cómo se movía. Por eso no tuvimos esa intención. La idea es compartir su pensamiento”.
El actor se adueña del material escénico con solvencia. “Con la directora buscamos un Lorca muy íntimo, casi de living, cotidiano. La gente disfruta mucho del espectáculo porque en estos momentos tan difíciles, tan duros, tan atravesados por el odio y el desprecio por la vida, escuchar hablar del amor ayuda a pensar las dudas que tenía Federico y que tenemos todos nosotros sobre la humanidad”.
El ingreso al universo lorquiano convierte a la pieza en una de las más atractivas de la cartelera porteña, atravesada por comedias livianas. “Hay un ritmo especial en el relato. De a poco van entrando las palabras de Federico. No hay nada rimbombante: la gente, sin darse cuenta, entra en un terreno que no es nuestro por su forma, pero sí por su fondo. Eso está bueno: darnos cuenta de que compartimos algo”.
En paralelo, Núñez adelanta proyectos futuros aún en desarrollo. “Recientemente tuve una participación en un spin off de El encargado que saldrá en algún momento, protagonizada por el Puma Goity, que se llama Zambrano, pero no sé cuándo saldrá. Hay para fin de año una película que se está tratando de acordar con capitales de afuera, porque aquí no se está produciendo nada. Así que paciencia: hay proyectos, y eso es lo importante. Pero por ahora, solo teatro”.
El actor también expone su mirada sobre el presente. “Yo pienso mucho en el presente más que en el futuro. Me preocupa porque puede afectar lo que viene de manera irreversible. No va a ser fácil poner al país en su cauce natural, si es que vuelve. Siento que hay una herida profunda que no va a cerrar fácilmente”.
Núñez sostiene una postura de trabajo como forma de resistencia. “Trato de hacer lo que aprendí, para lo cual me preparé, de la manera más apasionada posible. Creo que si cada uno hace lo que sabe hacer de la mejor manera posible, puede aportar un granito de arena importante. Es un granito de arena, pero muy importante”.
Y cierra con una mirada crítica sobre el contexto: “Hoy desde el poder se busca lo contrario, no importa lo mejor para todos. Lo dicen ellos mismos: piensan en números y en un sector. Si vienen a destruir el Estado, lo dicen. Nosotros somos el Estado. Lo que nos toca como país es trágico. Quizá termine en algún momento y empiece una reconstrucción. Yo creo que va a ser demasiado tarde. Tengo una mirada quizás pesimista, pero bastante realista de lo que sucede”.
Obra de Analía Fedra García, basada en textos de Federico García Lorca. Con Osmar Núñez.
Funciones: viernes a las 21 en el Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543.
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