Por Manuel Tufró, Cels*
En los últimos años se consolidaron estrategias de seguridad basadas en la saturación policial y el control poblacional, aceptadas acríticamente y promovidas por funcionarios de diversas orientaciones políticas. Parte central de estas estrategias consiste en el envío de fuerzas federales a distintos barrios, casi como un reflejo automático ante cualquier caso conmocionante o demanda de la política local. Este tipo de medidas se adopta sin diagnósticos ni objetivos, más allá de mostrar presencia policial, y en general no sirvieron para disminuir niveles de violencia ni bajar índices delictivos. Cambiemos repite la fórmula y la misma ausencia de ideas.
El control poblacional a través de la saturación policial, ineficaz para reducir el delito, tiene en cambio otras consecuencias preocupantes en términos de abusos y violencias ejercidas fundamentalmente sobre los jóvenes. Las fuerzas federales quedan reducidas a una moneda de cambio en la negociación política entre intendentes, ministros, gobernadores y presidentes. Son movidas de aquí para allá sin planificación. Y lo que se consigue con esto es quitar de la discusión pública la cuestión de las reformas policiales urgentes, tanto a nivel de las fuerzas provinciales como federales. «
*Investigador del Equipo de Políticas de Seguridad y Violencia Institucional del CELS.
Frente a un Gobierno cipayo que confunde el 9 de Julio con el 4 de…
Música, poesía, tango, teatro y mucho más. Mirá las propuestas para la semana.
Las propuestas más atractivas de música, cine, teatro, streaming y diversas actividades culturales.
El retraso varía según el dispositivo por el que se mire el partido. Es un…
El proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada introduce cláusulas de "lucro cesante"…