Cuatro meses y dieciséis dictámenes después, el gobierno no pudo seguir esquivando la realidad y dio de baja el tratamiento del capítulo tres de la Ley de Propiedad Privada que buscaba legislar sobre el Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión y Tenencia de las Tierras Rurales con las que el oficialismo pretendía garantizar el acceso a tierras a extranjeros.
La decisión se tomó esta tarde luego de las frenéticas conversaciones que el jefe de gabinete, Diego Santilli, el vice Ignacio Devitt, la titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich y el armador nacional, Eduardo “Lule” Menem mantuvieron desde anoche con gobernadores y aliados para intentar destrabar un tratamiento que desde el inicio estuvo mal formulado. También por falta de votos, veinte días atrás la mesa legislativa del gobierno tuvo que solicitar un cuarto intermedio que vencerá a las 14 hs de este jueves, momento en el que el pleno se sentará a tratar el resto del proyecto.

Pese a la eliminación del capítulo tres, aún queda dentro del texto el tratamiento a las reformas al régimen de expropiaciones, los procedimientos de desalojos, la actualización de la Ley de Manejo del Fuego y la modernización del Registro de la Propiedad Inmueble. Estos capítulos que, aseguran en el oficialismo, cuentan con amplio respaldo entre los distintos bloques que integran el espacio y podría ser aprobado casi de manera automática una vez iniciada la sesión.
A primeras horas de la tarde, luego de confirmarse el deceso, desde el Senado se preocuparon en vender el revés como un acuerdo logrado por el bloque de 44 legisladores que integran los bloques de La Libertad Avanza, la Unión Cívica Radical, PRO, Independencia, La Neuquinidad, Despierta Chubut, Encuentro Misionero, Provincias Unidas, Primero los Salteños y Moveré Santa Cruz.
El entendimiento se dio en una reunión de urgencia que Bullrich convocó pasadas las 15hs en su despacho cuando las terminales políticas del oficialismo se anoticiaron que el bloque de la UCR se había partido por la decisión del pampeano Daniel Kroneberger de no apoyar la iniciativa y la decisión de los gobernadores Hugo Passalacqua (Misiones) Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta) de no sentarse a negociar ningún punto para aceptar votar el texto.
LO QUE AMAMOS NO SE VENDE
— Hugo Passalacqua (@passalacquaok) August 5, 2026
Misiones siempre va a defender su territorio y el derecho de las provincias a proteger sus recursos estratégicos.
Nuestra posición es clara: no acompañaremos ninguna iniciativa que facilite la extranjerización de nuestras tierras. Defender la tierra es… pic.twitter.com/SGVhEJoEGF
Con este escenario, en la cámara alta debieron salir a improvisar para evitar que la bomba les estalle en las manos. “El consenso alcanzado demuestra la madurez política de una mayoría parlamentaria comprometida con impulsar reformas estructurales sin resignar la búsqueda de acuerdos duraderos”, dijeron cerca de la titular del bloque de LLA para explicar la decisión y advertir que el gobierno no dará de baja la discusión del capítulo, sino que sólamente lo “tratará más adelante”, aunque nadie sepa dar ningún indicio de cuándo ocurrirá la hazaña.
Desde la mañana las caras de los funcionarios que tienen la Casa Rosada como lugar de trabajo dejaban expuesta la situación que atravesaban en el oficialismo. “Hasta ayer teníamos 37 a 35, pero lo de Jaldo y (Victoria) Villarruel con (Anabel Fernández) Sagasti nos cagó los números”, se sinceró ante este diario una fuente al tanto de las negociaciones parlamentarias que no pudo ocultar el agotamiento que generó internamente la insistencia de un sector del oficialismo por sancionar a las apuradas el proyecto.
En este punto, dependiendo del despacho que se consulte, las acusaciones varían. Para un sector, la ambición de Federico Sturzenegger de no avanzar con su agenda desregulatoria es el origen de todos los males. “Él va y le vende todo el paquete a Javier, que acepta porque le parece que es brillante, pero después tenes la realidad”, dijo notablemente molesto un interlocutor del oficialismo tomando como punto de referencia la marcha atrás intempestiva que el oficialismo tuvo que maniobrar frente al conflicto que generó el ministro por su decreto de desregulación sobre la actividad de los prácticos portuarios. “Fue una sturzeneggeada”, definió la misma fuente sin ocultar su fastidio.

Desde el entorno del ministro, en tanto, no recogen el guante y, por el contrario, advierten que todos los proyectos que se llevan adelante desde el ministerio cuentan con el aval presidencial y el chequeo con otros ministerios. Respecto a la ley de Propiedad Privada, cerca del Coloso reconocen que las modificaciones que se debieron aceptar cambian sustancialmente “la esencia del proyecto”, una instancia que el propio Sturzenegger intentó frenar en varias ocasiones. Según confiaron diferentes fuentes parlamentarias, durante la última sesión del Senado el ex macrista se habría puesto en contacto con varios legisladores para intentar convencerlos de no aceptar los cambios. La jugada salió mal: en el gobierno se quedaron sin el pan ni la torta.
En otros sectores, en tanto, los ojos están puestos en la responsabilidad de las espadas legislativas que quedaron a cargo del entramado parlamentario luego de las modificaciones en el gabinete. En este punto, una importante fuente gubernamental afirmó que el gobierno llegó a este punto porque este grupo se “se generó un quilombo por querer meter el pliego del hijo de (Horacio) Rosatti -Emilio-”, afirmó. “Con ese capricho rompieron la dinámica que había logrado Patricia para aprobar los proyectos y ahora hay que salir a reconfigurar todas las alianzas”, insistieron.

Cerca de la titular del bloque libertario coinciden con la lectura. “Es cierto que hubo fallas a la hora de plantear el proyecto, pero todos estos traspiés nos van a hacer que cueste más generar consensos”, reconocieron con pesar desde el seno del bullrichismo. En este punto, son varios los despachos que coinciden en que la estrategia electoral que lleva adelante Karina Milei de “pintar de violeta el país” y competir sin piedad en los territorios que conducen los gobernadores a los que el gobierno debe ir a pedirle los votos es un contratiempo que empezará a traer cada vez más complicaciones a medida que avance el calendario electoral.
Como sea, en el oficialismo se preparan para sesionar este jueves en un Senado conducido por Bartolomé Abdala, dado el ejercicio de la presidencia que deberá hacer Victoria Villarruel por el viaje de Javier Milei a Colombia y Ecuador. Pese a las sospechas, la vicepresidenta aprobó en cuestión de horas el pedido de la mendocina Anabel Fernández Sagasti para sesionar de manera virtual debido al curso de riesgo de su embarazo. “Estuvo rápida, nos cagó”, dijo sin rodeos un integrante de la mesa política del oficialismo que desde hace meses ve pasar frente a sus ojos los errores no forzados de un oficialismo que no logra hacer pie ni siquiera con sus propias propuestas.