El 5 a 0 ante Emiratos Árabes alargó a 36 los partidos invictos de la selección y profundizó la ilusión de los hinchas, ya en la cuenta regresiva a una Copa del Mundo que, sin embargo, también tiene otros candidatos de peso, no sólo la Scaloneta.

Las previas importan porque marcan un estado de situación pero, a la vez, los Mundiales ya demostraron ser autónomos, independientes, a lo que haya ocurrido antes. Argentina llegó todo lo mal que se podía a México 86 y terminó todo lo bien que se podía. La historia se revirtió en Japón-Corea del Sur 02: el equipo de Marcelo Bielsa no había dado indicios que quedaría eliminado en primera ronda, y sin embargo sucedió. Pero a la vez hay antecedentes que luego se reafirman en las Copas del Mundo: Argentina fue inestable futbolística y anímicamente en los meses previos a Rusia 2018 y el Mundial marcó una continuidad, una confirmación, de esas dudas.
El entrenamiento televisado que concluyó 5 a 0 contra Emiratos Árabes -más un compromiso comercial para que la AFA cobre 1.300.000 dólares que un partido amistoso- agrega, al menos desde el resultado, aún más señales de confianza para una selección que se reconstruyó después de su inmolación en Rusia 2018: parecía que, tras la cuarta Copa del Mundo de Lionel Messi, Argentina sería incapaz de darle a su genio lo que se merecía. Lionel Scaloni y su equipo de trabajo -y aquí hay mérito de la AFA de Claudio Tapia, tan falta de vergüenza para los torneos locales- lo consiguieron: hay un muy buen equipo, ya hubo un título -la Copa América- y quien sabe lo que viene.
Como la religión, el fútbol es una de las grandes ficciones del mundo porque está sustentada en la ilusión y en la creencia. «¿Cómo no ilusionarse?» y «Elijo creer» son frases que repiquetean en estas horas: ambas son ciertas, hermosamente ciertas, y a la vez necesarias -porque el equipo genera motivos y porque la economía ya tira demasiadas pálidas-. Pero a la vez, el propio Messi pidió en las últimas horas bajar las expectativas, un baño de realidad, casi en continuidad con un diagnóstico previo de Jorge Valdano, que Argentina puede ganarle a cualquier europeo pero también perder, sea Francia, Dinamarca, Polonia o el que sea.
Tal vez pensando en Brasil, Francia, España, Alemania, Inglaterra y otros equipos que también llegan a Qatar para levantar la Copa o llegar lejos, el genio dijo «no hay que caer en la locura de la gente y creer que somos candidatos», como si aclarara que lo que está por empezar es el Mundial y no el Mundial que va a ganar Argentina. Qué Mundial empieza el domingo -o el martes para la selección, o el 3 de diciembre para los octavos de final- recién vamos a saberlo cuando termine.
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Muy buena introducción a la locura periodística que se viene... Excelente