Una paciente llegó al consultorio de su ginecóloga para concretar la colocación de un implante anticonceptivo. Traía algunas dudas: el día anterior había visto un video en redes sociales donde una persona contaba una mala experiencia con ese mismo método. Volvió a hablar con la ginecóloga y se fue sin el implante pero con otro método anticonceptivo. Este ejemplo es uno de varios con los que se enfrentan los y las profesionales de la salud en todo el país tras la difusión de información en redes sobre métodos anticonceptivos.

Según el estudio elaborado por Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA) sobre 314 encuestas a profesionales de la salud y 2.055 mujeres de todo el país, el 97% de las mujeres decide su método anticonceptivo con un profesional de la salud.

“El objetivo del estudio fue averiguar cómo es la relación entre redes sociales y la elección del método anticonceptivo. Las mujeres no son ingenuas, muchas veces se piensa que por ejemplo, las jóvenes, que son las que más están en redes en Instagram o en Tik tok se creen todo lo que ven en redes, y no es así. Nuestra encuesta, demuestra que la mayoría de ellas sigue confiando en el consultorio a la hora de elegir el método anticonceptivo”, dice a Tiempo Argentino, Lorena Faranna, vicedirectora de AMAdA.

“En el día a día creo que tenemos esa percepción de las redes desinformando y creo que la clave es que seguimos siendo referentes en lo que es anticoncepción y en las decisiones correctas para las pacientes. Sin embargo, lo de las redes está presente en la consulta, no lo podemos desestimar, pero no podemos subestimar tampoco a los usuarios pensando que van a caer en todo lo que dicen”, agrega María Elisa Moltoni, integrante y expresidenta de AMAdA.

Es necesario, coinciden las profesionales, educar a los consumidores en el sentido que puedan cuestionarse realmente cuando van a ver un video. Si este video es una experiencia real o es simplemente la experiencia de una persona, y preguntarse si es profesional el que lo está comunicando o si es la experiencia de una usuaria. «Está todo el tema del algoritmo que sabemos como trabaja, y a veces termina siendo noticia lo negativo. Y no hay videos de las 99 personas que les fue bien por ejemplo con un método, sino que se viraliza a la persona que le fue mal».

-¿Con qué información llegaban antes de que exista este boom en las redes?

Daniela Faranna: -En la época de antes era lo tradicional. La paciente que sacaba su turno, iba al médico, estaban los medios gráficos, por ahí alguna nota, en la tele. Pero eso era lo que más se usaba en ese momento. Muchas veces las personas saben de estas publicaciones que se hacen virales en la mayoría de ellas hay detrás alguna desinformación o una experiencia muy personal. La mujer hoy tiene esa capacidad de poder discernir de que es una experiencia propia y que no necesariamente a ella le va mal. Por ahí nos pueden cuestionar un poquito más pero la realidad es que saben y confían en que vamos a contarles pro y contra de cada cosa. Eso es lo que debemos hacer de cada método para que puedan elegir con decisiones informadas. 

María Elisa Moltoni: -La información venía de los medios tradicionales, sería ideal que viniera de la Educación Sexual Integral (ESI). Se nota mucho en el consultorio los pacientes que tuvieron ESI, el nivel de de información con el que partimos y cómo podemos ampliar mucho más y tienen mucho mejor posibilidad de decidir al tener más conocimiento. La clave es poder ver a las redes hoy por hoy como aliadas y como un canal de información importante, pero conociendo bien cómo movernos y estando nosotros también como sociedad, con nuestras redes. 

-¿Cómo se traslada al ámbito profesional? Porque a veces hay quejas de falta de información en los consultorios. 

DF: –Vemos las quejas incluso en los posteos y luego los comentarios de seguidoras o de consumidores de redes de “no me atienden bien” o “no me escuchan”. Hay una reflexión que hacer, desde el punto de vista de los profesionales si estamos comunicando bien, si estamos en la consulta, dándole el tiempo y la escucha que la paciente necesita. Para la elección de un método anticonceptivo no es lo mismo alguna persona que viene ya decidida, que aún así repasamos todo, a aquella que recién comienza a preguntarse con qué método se va a cuidar. En ese caso, una tiene que tomarse más tiempo. Es difícil, hablar por todos de colegas, de cómo están o cómo comunican o cómo escuchan, o cómo asesoran. Pero el concepto más importante es que a la hora de la elección anticonceptiva, la que elige es la persona. Puedo contarle pro y contras, pero ella de acuerdo a sus necesidades, sus mitos, a su cultura, su lo que sea, es la que va a elegir. 

MEM: -Y desde la asociación, trabajamos en la formación de profesionales en lo que respecta a salud sexual y salud reproductiva. Y en este tipo de estudios y de campañas como las que estamos haciendo, este año tratamos de hablar de preservativo. El trend es usarlo porque también nos preocupa muchísimo lo que está sucediendo en cuanto a la tendencia de suba de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Esto es lo reportado para sífilis, posiblemente subreportado, así que es un problema diario que estamos viendo. Nno tenemos info muy actualizada y concreta de que el uso del preservativo es realmente muy bajo y por eso también nos interesa comunicar esta situación.

-¿De qué más se habla cuando se habla de anticoncepción?

DF:-En lo que es la anticoncepción, al ver los números en cuanto al descenso de la natalidad y del embarazo adolescente, hemos logrado avanzar. Porque realmente el embarazo adolescente es una problemática que siempre tuvimos en agenda, y hemos avanzado en dar no solamente el insumo sino el conocimiento, la información. Lo que evidentemente estamos en falta o tenemos que trabajar un montón y por eso, AMAdA, lo elegimos para esta campaña es el uso del preservativo. Tenemos que seguir trabajando en cuanto a que con los métodos anticonceptivos vas a estar muy bien, no va a haber un embarazo pero hay que usar el preservativo. Esto es una realidad. No es algo que “a mí no me va a pasar”, muchas veces el adolescente tiene ese pensamiento mágico. Y si no hay un preservativo de por medio, te puede pasar. Estamos viéndolo en la estadística. 

-Hubo un descenso en lo que respecta a políticas públicas con el tema de la anticoncepción, desde brindar información a la distribución de insumos ¿cómo impacta? 

-Están las estadísticas de lo que es un embarazo no planificado y cómo descendió, posiblemente por múltiples factores. Uno es el aumento del uso de métodos de larga duración, la compra de estos insumos y su implementación a través del programa ENIA, que incluía como pata fundamental de ESI en las escuelas. Un programa que hoy o por hoy no continúa. En realidad necesitamos ver qué va a ocurrir con esas cifras, que venían bien, a futuro. No sabemos y sería ideal que este tipo de políticas que apuntan a lo mismo se pudieran mantener. En cuanto al preservativo, no tenemos un dato concreto de uso en la población. Hay una estadística que hablaba del 15% de uso, nada más. No es muy reciente, pero es lo que tenemos. Y sí sabemos que hubo una compra menor. Sin embargo, creo que el descenso del uso es algo multifactorial, conductual, y por supuesto que también si hay menos insumos disponibles eso va a colaborar. La solución a esto no es sencilla y es también compleja y multifactorial, donde hay que trabajar en ese tema que es tan importante porque definitivamente las ITS están en aumento y no es un fenómeno argentino únicamente, es algo global. 

-Notaron alguna referencia geográfica, por ejemplo, en CABA, donde hay un acceso a la información por ahí diferente que en otras provincias. 

DF: –Hay mucha diferencia entre lo que es Ciudad de Buenos Aires, sobre todo en insumos y el acceso de las personas a salud pública versus el resto del país. Es una realidad. Como efectora de salud de Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el subsistema público que trabajo lo puedo ver porque tengo colegas que trabajan cruzando la General Paz y la verdad es que tienen mucho más acceso en Ciudad de Buenos Aires hay centros de salud muy bien organizados, CABA compra sus propios insumos, eso hace que haya un mayor acceso, tanto en lo que es llegar al profesional de la salud como en el insumo respecto a anticoncepción, preservativo, test de embarazo. 

Cifras

El 71% de los profesionales considera que sus pacientes buscan información en redes sociales.

Instagram (79,9%) y TikTok (72%) son las plataformas más usadas por pacientes más jóvenes.

Al preguntarles directamente a las mujeres, solo el 33% dijo haber usado alguna red social para informarse sobre anticoncepción o salud sexual y reproductiva.

El 96,8% señaló que su fuente de información a la hora de decidir sigue siendo la consulta con un profesional de la salud.

Se analizaron 2.055 encuestas, distribuidas geográficamente de la siguiente manera: 594 en región Centro, 576 en Patagonia, 346 en el NEA, 283 el NOA y 256 en Cuyo.

Revelando datos

El estudio de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA) revela un dato que contradice el sentido común: aunque 7 de cada 10 profesionales de la salud creen que sus pacientes se informan en redes sociales de forma frecuente, sólo 3 de cada 10 mujeres lo confirman. Y a la hora de decidir, casi el 97% elige hacerlo en la consulta médica.

-Hay muchos estudios vinculados a la temática, pero que no son tan específicos, ¿cuáles han sido las inquietudes que han movido a hacer este estudio, y cómo se ha trabajado en la elaboración de la encuesta?

MEM: –Nos preguntamos desde AMAdA qué pasaba a nivel de impacto, de información, de redes sociales, de lo que sabían las mujeres. A nivel metodológico se eligió una forma que no necesariamente es la más sencilla, pero queríamos que fuera representativa. Por eso se trabajó con una encuestadora que pudiera darnos una muestra de todo el país y fueron encuestas telefónicas abarcando a todas las edades reproductivas para tener la mayor posibilidad de validez de los resultados. 

En forma paralela se realizó una encuesta a profesionales de la salud para cotejar y por eso después en este trabajo enfrentamos las dos cosas, lo que sabían las pacientes, cómo se informaban, qué fuente de información preferían y contrasta justamente con los profesionales, pensando que la mayoría de mujeres preferían o se informaban por redes sociales. Y ahí hubo esta brecha que nos encontramos, que en eso sí coinciden en todas las regiones del país que la forma preferida para recibir la información sobre anticoncepción es a través de los profesionales de la salud .

-A partir de este estudio y de la experiencia, ¿cuáles son las recomendaciones para charlar tanto con los usuarios del sistema de salud como los profesionales de la salud?

-Para los profesionales de la salud tener en cuenta esa gran responsabilidad que es seguir siendo referentes para las usuarias de la elección de un método anticonceptivo, donde cuando la información viene de un profesional hay menos posibilidades de equivocarse en esa elección. La importancia de no subestimar este tema y estar bien formados. 

Para las usuarias, que siguen consumiendo redes y está perfecto, pero poder preguntarnos de dónde viene esa información que estamos viendo y si, cuando aparece alguna información sobre métodos, pensar si estamos frente a una experiencia individual negativa de una persona que nos está transmitiendo o es real esa experiencia. Es innegable que también es una fuente de información por eso los profesionales tenemos que estar ahí brindando información de calidad. Y respecto al preservativo, usarlo, este es el nuevo trend que queremos imponer. Usarlo no por miedo, sino como parte del autocuidado, del placer, de la responsabilidad compartida, de poder incluirnos en nuestras prácticas sexuales y cuidarnos. 

Daniela Faranna: –La presencia de los profesionales algunos no se sienten cómodos en redes, pero la realidad es que tenemos que tratar de estar. Estamos más acostumbrados a comunicar en congresos, en universidades, en colegios, pero estar en redes es importante. En redes no podemos hacer una consulta individual. No reemplaza la consulta médica, el vínculo que se genera ahí es distinto. Podemos ayudar con esto de hablar de anticoncepción, de las cuentas, estar, comunicar todo el esfuerzo que implica postear contenido. De ahí a la consulta y algo personal es distinto, no lo reemplaza. Seguimos apostando en el día a día de la consulta, del vínculo, de poder elegir ese método anticonceptivo, insistir en el uso del preservativo de una manera presencial también. 

AMAdA también tiene su canal de YouTube y una página de Facebook para brindar información.

Preservativo: el trend es usarlo

Cada 26 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Anticoncepción (ONU). Este año la fecha llega en un contexto de fuerte aumento de ITS en Argentina: según el Boletín Epidemiológico Nacional se notificaron más de 46.000 casos de sífilis en 2025, un 75% más que en 2022. A nivel global, la OMS calcula que más de un millón de personas de 15 a 49 años contraen a diario una ITS curable.

Pese a esto, el uso sistemático del preservativo en Argentina apenas alcanza al 14% de la población sexualmente activa.