Más de 1500 heridos, al menos 18 detenidos, y balazos de goma en medio de autos, colectivos y transeúntes en la avenida 9 de Julio, fue el saldo de la represión del jueves a la noche alrededor del Congreso que se extendió por más de tres horas. Entre las personas heridas durante el ataque perpetrado por miembros de las fuerzas de seguridad, una de las más graves resultó una fotorreportera, otra más después de lo sucedido con Pablo Grillo en el tratamiento de la Ley Bases.

Este viernes por la mañana salió un nuevo parte médico en el que se informa que sufrió una pequeá fractura de cráneo y que continúa evolucionando bien.

Represión en Congreso: la fotorreportera “sigue evolucionando bien” de su fractura craneal

«Sobre la compañera fotorreportera ingresada a guardia en el Hospital Argerich tras la represión de este jueves, desde SiPreBA y aRGra informamos que continúa evolucionando bien pero seguirá internada en observación en ese hospital», indica el comunicado emitido por el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y aRGra.

«Según indicaron los médicos, tiene una pequeña fractura en la base del cráneo, del lado izquierdo y está siendo evaluada por neurología y otorrinolaringología«, añadieron.

El horror de la represión «porque sí»

La fotógrafa recibió un golpe en la cabeza, aunque todavía no se sabe con qué proyectil de la policía. La atendieron en Lima y Avenida de Mayo, donde esperó la ambulancia por varios minutos por el corte que estaban haciendo los mismos efectivos de seguridad. 

Como manifestaron las organizaciones, testigos y manifestantes, la represión ocurrió horas después de la convocatoria, y sin que hubiese ningún episodio de violencia o agresión previa. El objetivo oficial fue dispersar la protesta y que no quedara nadie en la plaza. Así terminaron persiguiendo a la gente hasta la avenida 9 de Julio, e incluso amenazando con entrar a bares donde se recluyeron varios de los que estaban reclamando contra la ley.