Este jueves a las 20 en el Cine Gaumont se estrena el documental de Daiana Rosenfeld sobre la vida y obra literaria de la anarquista, poeta y dramaturga Salvadora Medina Onrubia.

Esta mujer cometió todos los pecados imaginables, escribe su directora, para una mujer de principio de siglo XX: ser madre soltera, anarquista, dramaturga y poeta con tan solo quince años. Baste recordar que fue quien medió al presidente Hipólito Yrigoyen para lograr el indulto del anarquista Simón Radowitzky para ejemplificar el poder de acción de Medina Onrubia.
El film desarrolla una vida que merecía un documental dedicado a su vida, escribe en el catálogo del festival Lala Toutonian, nada menos que en manos de una directora premiada con un Martín Fierro, en 2016, junto a Aníbal Corcho Garisto por el documental Los ojos de América, el que rescataba a través de una cámara poética la vida de otra joven pionera: América Scarfó, compañera del anarquista fusilado Severino Di Giovanni.
Esta vez, Rosenfeld, lo hace con el recurso de una actriz en un perfil en sombras y con voz en off, que relee en tono templado los fragmentos. Pero redobla una apuesta: esta película no será una biografía convencional, promete al inicio. Y rescata documentos de época, notas, cuadernos, imágenes de la misma feminista como de su hija para trazar un plano estético incuestionable. No faltarán recortes de periódicos donde la protagonista bandida es figurada de múltiples formas públicas, hasta la noticia de su encarcelamiento.
Salvadora Medina Onrubia es hablada por las voces del biógrafo del director de Crítica Natalio Botana (el que fuera su marido), Álvaro Abós; Alicia Villoldo, su nuera y la académica y ensayista Silvia Saítta. En antecedente literario, Salvadora había sido rescatada en la colección Las Antiguas, dirigida por Mariana Docampo, en el ejemplar Almafuerte, en El libro humilde y doliente (Ediciones Buena Vista), con prólogo de la ensayista con perspectiva de género Lucía De Leone.
Salvadora pasaba su tiempo escribiendo, marcando en La Protesta una pluma ardiente muy particular. Organizadora de fugas, reforzaba un nosotras para articular cómo hacer la militancia, la escritura, tener éxito y además criar a los hijos. Transmitía a través de todos sus actos su lucha social y se hacía preguntas anarquistas desde la teosofía como estado espiritual.
A través de planos fijos en cielos, escritorios y orillas, la reconstrucción de las piezas es escenificada por Rosenfeld con observación y lectura atenta, creando un retrato perdurable en una zona poética ya consagrada por su forma de dirigir películas sobre el movimiento feminista para los estudios de las mujeres activistas argentinas.
Mirá el tráiler:
Cine Gaumont, Av. Rivadavia 1635. Función de estreno, jueves 20 hs.
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