La mítica fotógrafa de los 70 y 80 llegó por primera vez a Buenos Aires con una selección de imágenes que registran los inicios de un movimiento cultural que impactó a varias generaciones.

“Yo vivía el momento, nos juntábamos, nos divertíamos, yo tomaba mi cámara y eso era todo, era como capturar ese instante. Nadie pensaba demasiado en el futuro realmente”, admite Bayley en diálogo con Tiempo. Ella trabajaba como recepcionista del legendario CBGB, un club nocturno, ubicado en Nueva York en el Lower East Side de Manhattan, que se llamaba así porque eran las iniciales de country, bluegrass and blues, estilos que allí se tocaban inicialmente. Pero más tarde el lugar se caracterizo por ser un lugar donde los nuevos sonidos callejeros encontraban un epicentro para mover la escena rockera. Se volvió un sitio emblemático del punk rock y la new wave que nacía.
Allí Bayley, entre tragos, drogas y fiestas, entabló amistad con las figuras más importantes de la escena musical local del momento. Iggy Pop, Blondie, Richard Hell, Elvis Costello, The Sex Pistols, Johnny Thunders y The Heartbreakers, Joe Strummer, The Ramones, Nick Lowe, The Damned, The Clash, The Dead Boys y The New York Dolls, fueron algunos de ellos. Pero ella ahora está retirada y tiene una apacible vida de jubilada, en lo que lo más importante es pasear a su perro y hacer una linda comida para sus amigos. “Ya tuve mi intensidad, ahora solo quiero relajarme”.
Su postura existencialista ante la vida fue la que la decidió a tomar las imágenes en forma cruda. “La fotografía permite apreciar el instante, y yo me dejaba llevar por lo que sentía y eso es lo que se ve. No pensaba en la composición o en la luz, solo quería sacarle fotos a mis amigos para recordar eso que vivíamos y nos hacia felices, o no, pero era algo que nos pasaba. Esa era la actitud y por lo que todos ellos eran tan buenos en el escenario porque eran ellos, sin presiones o dramas por lo que pasó o pasará. Nos gustaba eso de la vida es lo que pasa mientras haces otros planes”, expresa.
Curiosamente, Bayley hoy no tiene interés en la música y no saca más fotografías. “Siento las fotos como souvenirs que me dan algo de plata. Nada más, a veces encuentro algunas perdidas y armo algo para mostrarlas como este trabajo que traje aquí, pero las hice y disfrute estar allí con ellos en aquel momento. Me gustaba su música, como eran, algunos eran sexys, otros raros, otros inteligentes, otros divertidos, otros estúpidos. Tuve la suerte de conocer a todos los que respetaba como artistas. Nunca estudie, solo tenía un buen ojo, naturalmente sentía el impulsos de tomar una imagen y lo hacía. Y así llegue hasta aquí”.
Eran para ellas fotos casuales, el reflejo de su vida y circunstancias. “Un día Joe Strummer de The Clash me dijo que quería dar una vuelta y lo acompañé. Estuvimos todo el día dando vueltas por el East Village sobre todo. Fue una de mis sesiones favoritas porque era un día en el que todo se dio sin planearlo y se ve la naturaleza del músico en la calle tomando unas cervezas, caminando por ahí”.
-“Ramones & CBGB/ Del Caos a la Cultura” en el Centro Cultural Borges (Viamonte 525) hasta el 30 de septiembre.
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