Simeone, retrato de un heredero de la obsesión

Por: Roberto Parrottino

"Vivir partido a partido", la serie del Cholo –en su peor año en Atlético Madrid–, lo muestra como un hijo dilecto de Bilardo.

Diego Simeone debutó en la Selección argentina a los 18 años, el 14 de julio de 1988, 4-1 ante Australia en Sydney, citado por Carlos Bilardo. En 1992, cuando Bilardo asumió como entrenador del Sevilla, pidió antes que a ninguno a Simeone. Identificación. Sin alfileres, ya con las cámaras de TV, Simeone extremó en la cancha el juego peleón y la picardía criolla, que “no es del fútbol, sino de la calle”. Con cosquillas y pidiéndoles la pelota por el nombre de pila a los rivales. Pero también con la fuerza colectiva. En pleno festejo de la última Liga en el estadio Metropolitano, Simeone les preguntó a sus hijas Francesca y Valentina, de cuatro y dos años: “¿Qué somos?”. “Un equipo”, responde Francesca. “Un equipo”, repite Valentina. Y se largan a cantar el himno del Atlético Madrid: “Jugando / ganando / peleas como el mejor / porque siempre la afición / se estremece con pasión / cuando quedas entre todos campeón”. Es Simeone, ahora, el que abre la serie Bilardo, el doctor del fútbol.

Eliminado en octavos de final de la Copa del Rey, afuera en semifinales de la Supercopa de España, a 15 puntos del líder Real Madrid en la Liga, y con el 1-1 de local en octavos de Champions ante Manchester United, el Atlético Madrid, apuntan, atraviesa el peor momento desde que Simeone asumió como entrenador en 2011. Criticado incluso por los propios. Con candidatos a reemplazarlo. Es la crisis del “cuchillo entre los dientes”, la frase que Simeone popularizó como capitán de la Selección. “Una forma de representar el esfuerzo que hay que hacer para ganar”, la traduce el Cholo en su serie, Simeone. Vivir partido a partido (Amazon Prime). Otro entrenador argentino en una situación peor es Marcelo Bielsa, echado del Leeds, a dos puntos de la zona de descenso en la Premier League. Bielsa es el técnico que devolvió a la primera división al Leeds después de 16 años. El que no vio Take Us Home: Leeds United, la serie de ese regreso que lo tiene como protagonista central. Y el que plantó la tercera posición en el fútbol argentino después del menottismo y el bilardismo.

Simeone fue dirigido por Bielsa en la Selección, citado al Mundial Corea del Sur-Japón 2002. Bielsa y Simeone abrevan perfeccionismo, control, locura y obsesión de las aguas de Bilardo. Pero a Bielsa lo separa un mundo en la ética del juego. No así al Cholo, que juega al límite y más allá del reglamento. Lo hizo como futbolista. En Atlético Madrid, con el que salió campeón de la Liga 1995/1996, le metió un pisotón a Romario (Barcelona) sin ser visto por el árbitro. Romario reaccionó: le devolvió una piña y lo expulsaron. “Viveza”. O, peor, le clavó un tapón del botín a Julen Guerrero (Athletic Bilbao). “¿Es necesario que lo vuelva a ver? Eso es una agresión –reconoce Simeone en su documental–. Y está mal”. Cuando ve el “pisalo, pisalo” de Bilardo como DT del Sevilla, dice que “los pequeños detalles” le quedaron tanto que “por algo después suceden otras cosas”. Simbiosis: como Bilardo en el Metropolitano 1982, Simeone fue campeón como DT de Estudiantes de La Plata en el Apertura 2006.

Simeone suele decir que no es supersticioso, porque “trae mala suerte”. Y siempre viste un traje negro. “Difícil desconectar del fútbol, muy difícil, muy difícil”, repite como abducido por el léxico de Bilardo. En la final de la Copa América de Ecuador 93 ante México, el Cholo sacó rápido un lateral en ataque y Gabriel Batistura metió el 2-1 a los 74 minutos. Fue el gol del título, el último de la Selección hasta el año pasado. Con Simeone con la camiseta número 10 de Diego Maradona. Sacar rápido un lateral no es una acción extradeportiva. Pegar puntapiés de atrás, sí. Se trata, dice Juan Sebastián Verón en Simeone. Vivir partido a partido, de “sacar ventaja de cada cosa”. “Exigente, duro, cruel, sin corazón, ganador”, lo define Sebastián Abreu, a quien el Cholo dirigió en River, donde salió campeón (Clausura 2008) y último (Apertura 2008). Con ocho títulos, Simeone superó a Luis Aragonés como el DT más ganador en la historia del Atlético. Pero el valor real se mide más allá.

Simeone ha sido etiquetado como defensivo. Con y sin razón. Las etiquetas pesan toneladas, sobre todo las autoimpuestas: a veces ataca más con las palabras que en la cancha. No siempre, porque en la Liga 2020/2021 le adosó a su equipo mayor protagonismo, más ambición: fue la de mayor promedio de posesión (51%) en sus nueve años como entrenador del Atlético, en los que nunca bajó de los tres primeros puestos en Liga. Es, de hecho, el único equipo que rompió dos veces la hegemonía del Barcelona (10) y el Real Madrid (5) en las últimas 17 Ligas, ya que la primera vez que la ganó fue en la temporada 2013/2014. Pero Simeone, antes que un “ganador”, es un líder que aprende. Que cambió la historia del Atlético con su cultura. Y que, sin embargo, puede ser criticado. “Aprendí a competir –dice el Cholo de Bilardo, su padre futbolístico–. El talento lo tienen muchos futbolistas, pero compiten pocos con la voracidad y la ilusión de ganar. Carlos te daba la posibilidad de crecer aprendiendo a jugar en distintas posiciones. Él peleó contra todo un pensamiento que posiblemente tampoco estaba errado. Pero la firmeza de creer y desarrollar su idea hizo más grande su búsqueda”.

Compartir

Entradas recientes

La deuda externa privada superó los US$116.000 millones y aumentó casi US$13.000 millones en un año

Se trata de un incremento de US$7.300 millones contra el trimestre anterior, según los últimos…

9 horas hace

Fentanilo: la Justicia dio a conocer que son 111 las víctimas fatales oficialmente confirmadas

La Justicia Federal confirmó que envió el listado total de casos al Cuerpo Médico Forense.…

9 horas hace

El gobierno cedió y declaró por decreto la Emergencia Ígnea en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa

Antes de tomar la decisión, la mesa chica del Ejecutivo se reunió para evaluar el…

9 horas hace

Que no se corte: Academia Brasileira de Literatura de Cordel y el hilo de su historia

En el corazón de Santa Teresa, los libros resisten al olvido y al "Hell de…

11 horas hace

La Justicia clausuró una empresa minera y ordenó que se retire del Valle Traslasierra

Tras varias denuncias del Foro Ambiental Traslasierra Línea Fundadora (FATLF), el Cabildo Abierto Traslasierra y…

12 horas hace

Goyeneche y el arte de cantar con el alma rota

Es uno de los cantores de tango más emblemáticos y un ícono de la cultura…

12 horas hace

El Pabellón Argentino en la Feria Internacional del Libro de Calcuta, una muestra que va desde Borges y Cortázar a Maradona y Messi

La Argentina es la invitada de honor en la feria del libro más importante de…

13 horas hace

Acefalía en la Defensoría de Niñez: “La protección de los derechos de las infancias quedó fuera de la agenda oficial”

El proceso de selección de defensor oficial terminó en septiembre. En octubre, Diputados aprobó el…

14 horas hace

Tras el reclamo de los gobernadores, el Gobierno analiza cómo implementar la Ley de Emergencia Ígnea

La mesa chica del Ejecutivo se reunió este jueves en Casa Rosada para evaluar el…

14 horas hace

Golpe a la jubilación mínima: el bono sigue congelado en $ 70.000

El Gobierno mantuvo el valor del adicional para febrero, que no se actualiza desde marzo…

15 horas hace

Santiago Mitre narra la dictadura desde un infiltrado en grupos de familiares de desaparecidos

El film, aún sin título oficial, está basado en hechos reales y se centra en…

15 horas hace

Beto Pianelli, espejo y luz de un imprescindible que nunca dejó de sembrar

Hay ausencias que se hacen notar por lo que fueron y por lo que necesitaríamos…

16 horas hace