La edición 2026 del Día de la Industria encuentra al sector en un estado de crisis total, después de tres años de ajuste a manos del gobierno de La Libertad Avanza. 

El clima entre las distintas cámaras y federaciones industriales es de malestar agudo en relación con un proceso político que dejó en el camino más de 4 mil empresas y cerca de 100 mil puestos de trabajo. 

También se observa un ascenso -paulatino- de la temperatura en la dirigencia empresarial, al menos por la cercanía de la efemérides que se celebrará el 2 de septiembre. En algunos casos, en ese cambio de actitud confluyen sectores de la dirigencia sindical.   

Es el caso de la Confederación de Sindicatos Industriales de la Argentina (CSIRA), que redactó con empresarios del sector un documento crítico del duro panorama que atraviesa el complejo manufacturero nacional. 

La idea es uno de los acuerdos que dejó la jornada “Industria, trabajo, productividad y calidad de vida”, que se realizó este viernes, en Cañuelas, con presencia de referentes de 40 sindicatos de la CSIRA y empresarios del ámbito fabril, además de economistas, docentes y estudiantes.  

Ese primer objetivo del texto es realizar una denuncia del presente del sector. Complementariamente, asume un desafío de comunicación social para contrarrestar la imagen de la industria que se impone desde las usinas de información del oficialismo.    

En diálogo con Tiempo, Hernán Letcher, referente del Centro de Economía Política de la Argentina (CEPA) y parte de la organización del evento destacó el resultado de la reunión como “muy disruptiva, porque estuvo presente todo el ecosistema industrial incluyendo empresarios, presidentes de cámaras, dirigentes sindicales, estudiantes y docentes, organismos de la ciencia y la tecnología y varios rectores de universidades, todos discutiendo qué hacer para revertir el panorama de la industria”. 

En segundo lugar, “porque se trató la problemática de la comunicación, y el desafío de contarle a la sociedad por qué es importante la industria, en un momento en el que el gobierno plantea todo lo contrario”. 

El documento que se va a presentar el martes transmitirá esa y otras conclusiones. La agenda sindical-empresarial continuará en los próximos días. 

En la reunión, que se realizó en un predio del Sindicato de Mecánicos (SMATA), se percibió un amplio malestar por el rumbo de la economía, según asistentes. 

A lo largo de la extensa jornada, el descrédito por los recientes anuncios “intervencionistas” del Ministerio de Economía confluyó con el fiasco del Consejo del Salario, contado de primera mano por dirigentes sindicales que participaron del llamado. 

De manera similar, las frustraciones de un grupo de empresarios se cruzaron con el cansancio de los rectores que están listos para un nuevo conflicto por el presupuesto universitario. Así todo el conjunto contribuyó en alguna medida al mensaje que verá la luz en la semana.  

Lo poco que se difundió previamente es que el documento repasará los indicadores industriales, del empleo y del consumo que afectan al grueso de la población. También transmitirá demandas de políticas educativas, presupuestarias, laborales, tecnológicas y comunicacionales, en el marco de un cambio hacia una estrategia de desarrollo que ponga en el centro del objetivo de la política a la producción, el trabajo y la generación de valor.  

Entre los asistentes principales estuvieron el referente de la CGT, Cristian Jerónimo; el secretario del SMATA, Ricardo Pignanelli; el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional y rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci; y el CEO de Mercedes Benz, Daniel Herrero.