Con un discurso cargado de crítica política, los artistas compartieron escenario en un evento que cruzó memoria y militancia. El “Boss” cantó su nuevo tema contra la política migratoria de la Casa Blanca.

Springsteen subió al escenario para interpretar su nueva canción, “Streets of Minneapolis”, con una introducción que apuntó directamente al accionar del gobierno federal. “Este invierno, cuando las tropas federales llevaron muerte y terror a las calles de Minneapolis, eligieron la ciudad equivocada”, dijo. Y agregó: “La fuerza y la solidaridad del pueblo de Minneapolis fueron una inspiración para todo el país. Nos recordaron que esto sigue siendo Estados Unidos y que la pesadilla reaccionaria y la invasión de una ciudad estadounidense no van a prevalecer”.
El artista también homenajeó a Renée Good y Alex Pretti, dos residentes de Minneapolis asesinados por agentes federales, y aseguró que “su valentía, su sacrificio y sus nombres no serán olvidados”. Luego, al ser consultado por su próxima gira Land of Hope and Dreams, anticipó que recorrerá ciudades afectadas por operativos migratorios y que el cierre en Washington D.C. incluirá “algunas palabras para la maldita Casa Blanca”, en una referencia directa a Donald Trump.
La noche también tuvo como protagonista a Patti Smith, quien leyó un fragmento de su nuevo libro Bread of Angels, donde recordó a la activista Rachel Corrie, asesinada en Gaza en 2003 mientras intentaba impedir la demolición de viviendas palestinas. Luego interpretó “Peaceable Kingdom” junto a su hija Jesse Smith y el guitarrista Tony Shanahan, en una versión atravesada por el dolor y la memoria.
Smith también sumó fragmentos de su clásico “People Have the Power”, una consigna que atravesó todo el encuentro y que terminó convirtiéndose en cierre colectivo. Sobre el final, todos los artistas -incluidos Springsteen y Stipe- regresaron al escenario para un bis conjunto de ese tema, en una performance poco habitual.
Por su parte, Michael Stipe compartió escenario con Aaron Dessner, de The National, para interpretar “No Time For Love Like Now”, canción originalmente grabada junto a Big Red Machine y Justin Vernon. El aniversario de Democracy Now! funcionó así como algo más que una celebración: fue una puesta en escena donde la música volvió a cruzarse con la política, en un contexto de creciente tensión en Estados Unidos y con artistas que, lejos de la neutralidad, eligieron tomar posición.
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