Susan Sarandon volvió a hablar en público sobre las consecuencias profesionales de su posición respecto de Palestina y la guerra en Gaza. Fue en Venecia, durante la presentación de The Echo Chamber, la película de Andrea Pallaoro que compite por el León de Oro y que parte del último guion escrito por Bernardo Bertolucci junto con Ilaria Bernardini y Ludovica Rampoldi.
La actriz, de 79 años, aseguró que todavía queda afuera de proyectos por sus declaraciones y que algunas agencias continúan recomendando a productores y responsables de casting que no la contraten. “Todavía quedo afuera de películas porque hay agencias que les dicen a los productores que no me contraten”, afirmó durante la conferencia de prensa. Sarandon vinculó esa situación con lo que definió como “la estructura de poder” de la industria.
El conflicto comenzó en 2023, cuando la actriz participó de manifestaciones en apoyo de Palestina después del ataque de Hamas del 7 de octubre. Poco después, United Talent Agency (UTA), la agencia que la representaba desde hacía años, decidió desvincularla. Sarandon también pidió disculpas por unas declaraciones realizadas durante una concentración en Nueva York que habían sido interpretadas como ofensivas hacia la comunidad judía. En ese momento reconoció que había utilizado una formulación equivocada y reafirmó su rechazo al antisemitismo.
Hollywood y la censura
Tres años después, según relató en Venecia, las consecuencias laborales continúan. Al referirse a las dificultades que encuentra para trabajar en Hollywood, señaló que la resistencia es especialmente fuerte en los grandes estudios y que también alcanza a otras personas que criticaron públicamente a Israel.
Al mismo tiempo, Sarandon sostuvo que percibe un cambio en la discusión pública. “Creo que el relato cambió por completo en cuanto a la relevancia histórica de Palestina y los vínculos del sionismo con Estados Unidos y nuestra política”, afirmó. Según explicó, para muchas personas también se volvió más visible la dimensión del apoyo económico estadounidense a Israel.

Sarandon y Pallaoro
Su presencia en Venecia, por eso, excedió la promoción de una película. Sarandon agradeció especialmente a Pallaoro por haberla convocado pese a las advertencias que, según contó, recibió el director desde distintos sectores de la industria. Y contrapuso su experiencia en Hollywood con la recepción que encuentra fuera de Estados Unidos: “Creo que entre la gente, ciertamente a nivel internacional, me siento bienvenida”. La frase fue seguida por un aplauso prolongado.
En The Echo Chamber, Sarandon ocupa un lugar muy diferente al de la mujer que acaba de hablar ante los periodistas. Interpreta a Ava, una cantante veterana que contrata a Leo, un productor musical interpretado por Luca Marinelli, para trabajar en un álbum de regreso. Alicia Vikander encarna a Anne, una fisioterapeuta cuya relación con Leo se vuelve cada vez más compleja.
La historia transcurre en un departamento londinense y se mueve alrededor de la intimidad, la dependencia, el deseo, el dolor y el control. Pallaoro construyó la película a partir del último guion en el que trabajó Bertolucci antes de su muerte, en 2018, junto con Bernardini y Rampoldi.
Al final de la conferencia, Sarandon resumió con una frase el lugar que encontró en este proyecto y, acaso, también el contraste con el clima que describió en Hollywood: “Encontré a mi familia, encontré a mi gente y estoy bien”. Antes había agradecido a Pallaoro por haber ignorado las presiones y haberle dado el papel.