Para algunos es el dato más perturbador de la Copa del Mundo. Para otros, una de las rachas más increíbles, que ya hilvana 11 finales seguidas, desde España 1982. Por las dudas, para el Mundial que arrancará este jueves, Argentina cuenta otra vez con Lautaro Martínez, capitán del club italiano.

Porque desde España 1982, siempre hay jugadores del club italiano y del alemán en las finales de los Mundiales. No sólo en los planteles finalistas, sino en la cancha, con minutos de juego.
El 19 de julio, en la final en el MetLife Stadium, el registro podrá corroborarse o cortarse, aunque al fútbol conviene leerlo entre líneas, no reducirlo a un dato que, en este caso, deja afuera a Brasil, la pentacampeona del mundo. Más allá de que “el dataísmo”, como expuso el filósofo surcoreano Byung-Chul Han, “es una forma pornográfica de conocimiento que anula el pensamiento”, vale desmenuzar el dato, ver el bosque y empezar a creer en Lautaro Martínez, el argentino del Inter.
En Países Bajos, tres veces subcampeón de Mundiales (1974, 1978 y 2010), juega el lateral-volante derecho Denzel Dumfries (Inter), viejo rival de Argentina en “la batalla del Lusail” en Qatar 2022. Croacia, subcampeona en Rusia 2018, se alista con Petar Sučić (Inter) y Josip Stanišić (Bayern). Croacia y Francia son las únicas selecciones que disponen con al menos un jugador del Inter y del Bayern. La subcampeona del mundo se atañe a Marcus Thuram (Inter), Dayot Upamecano y Michael Olise (Bayern). Alemania, cuatro veces campeona mundial, irrumpe en el Mundial 2026 con un mini equipo del Bayern: Manuel Neuer, Joshua Kimmich, Jonathan Tah, Aleksandar Pavlović, Leon Goretzka, Jamal Musiala y Lennart Karl. Inglaterra, campeón del mundo en 1966, tiene a Harry Kane (Bayern). Y hay otras selecciones, nunca semifinalistas, con futbolistas del Inter o del Bayern: Costa de Marfil (Ange-Yoan Bonny, Inter), Suiza (Manuel Akanji, Inter), Turquía (Hakan Çalhanoğlu, Inter), Senegal (Nicolas Jackson y Bara Sapoko Ndiaye, Bayern), Canadá (Alphonso Davies, Bayern), Austria (Konrad Laimer, Bayern), Colombia (Luis Díaz, Bayern), Japón (Hiroki Itō, Bayern) y Corea del Sur (Kim Min-jae, Bayern).
Bayern Munich –actual campeón de la Bundesliga, el gigante alemán en el que jugaron sólo dos argentinos en toda la historia (José Sosa y Martín Demichelis)– es el segundo club que más futbolistas aporta al Mundial 2026, con 18, detrás de los 19 del Manchester City. Al Bayern le siguen el París-Saint Germain y el Arsenal (16), el campeón de la Ligue 1 francesa y el de la Premier League inglesa, finalistas de la última Champions. Y, luego, el Barcelona (15), también actual campeón de LaLiga española. El Inter, campeón de la Serie A, cede apenas siete futbolistas (con la selección italiana en la Copa, el número hubiera sido otro). Si el parámetro es el último campeón de la Champions, Francia es la selección con más jugadores del PSG (Ousmane Dembélé, Bradley Barcola, Désiré Doué, Warren Zaïre-Emery y Lucas Hernández), seguida por Portugal (Vitinha, João Neves, Nuno Mendes y Gonçalo Ramos).
Karl-Heinz Rummenigge y Lothar Matthäus, siempre en base a las listas oficiales de la FIFA, son los únicos en haber jugado finales de Mundiales como jugadores del Bayern, primero, y más tarde del Inter. En México 1986, Andreas Brehme jugó como futbolista del Kaiserslautern, aunque a su regreso se sumó al Bayern y, después, al Inter (como tal marcó el 1-0, de penal, en la final de Italia 1990 ante Argentina). En las últimas nueve finales, desde aquella, en seis un jugador del Inter metió un gol. La selección argentina de Brasil 2014 tenía tres jugadores del Inter: Hugo Campagnaro, Rodrigo Palacio y Ricardo Álvarez. Pero solo Palacio entró en la final ante Alemania, a los 78 minutos. Y definió por encima de Neuer. El 1-0 en el Maracaná lo anotó Mario Gotze. Jugaba en el Bayern.
En la final de Qatar 2022 en el Lusail, acaso la mejor de todos los tiempos, sumaron minutos de juego Lautaro (Inter) en Argentina y Lucas Hernández, Upamecano y Kingsley Coman (Bayern) en Francia. Porque no se trata de que figuran en los planteles de las selecciones, como relleno, sino de que suman minutos en la final. Si en Rusia 2018 no hubiera entrado el francés Corentin Tolisso (Bayern), el registro se cortaba. Lo mismo en Brasil 2014 con Palacio (Inter). Para algunos, es el dato más perturbador de la historia moderna de la Copa Mundial. Como sea, es una de las rachas más increíbles, que ya hilvana 11 finales consecutivas. Y que, 44 años después, mantiene al Inter y al Bayern como dominadores mundialistas.
Andrés Burgo, autor del libro en el que se basó la película El Partido, recapitula…
Alejandro Wall y Andrés Burgo serán los dos representantes del medio cooperativo en el mayor…
A propósito de su nuevo libro, la especialista en educación señala cómo la tecnología obliga…
El crimen de la adolescente de 17 años mostró que no se activaron los protocolos…
Escribió la obra emblema del periodismo de investigación de Argentina trabajando como freelance. La historia…