El presidente Donald Trump volvió a recular y se bajó de su amenaza de destrucción total de Irán al anunciar una nueva ronda de conversaciones con Irán que se llevarían a cabo en la tarde de este lunes. Según explicó, la suspensión de un ataque contra la República Islámica se concretó después de que, según él, las partes hubieran alcanzado un acuerdo para la reapertura del estrecho de Ormuz.

«Lo que vamos a hacer es hablar con ellos en forma de una negociación. Comienza mañana por la tarde», dijo el domingo el magnate republicano en declaraciones a la prensa desde el Air Force One a su aterrizaje en la base militar de Andrews, próxima Washington DC. Al hilo, el inquilino de la Casa Blanca aseguró que el supuesto ataque contra Irán se habría suspendido a raíz de negociaciones con Teherán.

«Me lo pidieron Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar e Irán«, afirmó Trump, antes de anotar que tendría lugar en torno a medianoche de este lunes y que «habría sido un ataque masivo».

Sobre la postura de Riad dijo que «creen que un acuerdo es inminente» y que «preferían un acuerdo a un ataque, porque no se sabe adónde conducen estos ataques (…) Es decir, ¿se inundará el país de gente y de desastre? Pueden ocurrir muchas cosas malas», aseveró.

En cuanto a la supuesta solicitud de Teherán, Trump añadió: «No sé qué dirán porque muchas veces me dicen eso y luego salen y dicen que no saben de qué está hablando«, previendo así una versión distinta desde la República Islámica. «Obviamente no quieren ser atacados y sabían la magnitud del ataque porque lo vieron gestándose», abundó.

A renglón seguido, el presidente estadounidense afirmó que «la razón por la que pidieron» la suspensión del ataque «es que creen que hay un acuerdo sobre Ormuz y luego habrá un acuerdo sobre la desnuclearización de Irán», subrayó.

«Me encantaría hacerlo», señaló con respecto a la posibilidad de lograr tal compromiso, esgrimiendo que «salvaría muchas vidas» y que «ahorraría mucha energía innecesaria», ya que «reconstruir» el país «llevaría muchísimos años».

«No creo que siquiera se pudiera reconstruir», amplificó, sin bajarse de su aviso previo de que ese nuevo ataque «habría sido el mayor desde la Segunda Guerra Mundial y habría sido desastroso para ellos (…) No querían que lo hiciéramos«, ha asegurado.

Sus palabras llegan tras declarar el sábado que habría accedido a dejar en suspenso un eventual ataque contra Irán después de que éste y otros países de Oriente Próximo solicitasen el fin de cualquier acción armada tras haberse alcanzado un entendimiento sobre las bases para un acuerdo, si bien también amenazó con implementar una capacidad de respuesta militar «nunca vista» desde 1945.

De cualquier modo, responsables políticos y militares iraníes salieron a desmentir tal mensaje asegurando que no se llegó a ningún tipo de acuerdo sobre el estratégico paso. «Simplemente es falso», según fuentes del equipo negociador iraní a la agencia semioficial del país Fars, que también recibió el desmentido de responsables militares bajo el anonimato. «Mientras continúen los actos hostiles y maliciosos de Estados Unidos, el estrecho seguirá cerrado«, añadieron.

Este nuevo renuncio de Trump despertó críticas y chanzas de todo nivel entre sus detractores. Para ellos, las movidas de Donald Trump se catalogan bajo el acrónimo TACO (Trump Always Chickens Out, que podría traducirse como “Trump siempre arruga”). Así describe este nuevo anuncio la cuenta de X @RpsAgainstTrump (Republicanos contra Trump)

“ÚLTIMA HORA: MAYOR TACO

Donald Trump dice que EE.UU. estaba “listo y cargado y preparado para actuar” para un ataque militar contra Irán, en niveles de “Terror Militar, Fuerza y Poder no vistos desde la Segunda Guerra Mundial”, pero acordó retrasarlo “en beneficio del Mundo” después de que Irán solicitara tiempo para llegar a un acuerdo.

Trump dijo que el acuerdo incluiría la “APERTURA INMEDIATA, COMPLETA Y TOTAL DEL ESTRECHO DE HORMUZ” y “el fin de la amenaza nuclear de Irán”.

ALG con Europa Press