Un fragmento y un café

Por: Juliana Corbelli

El autor internacional Sergio Blanco elige un pasaje de Tebas Land para los lectores de Tiempo, editado por DocumentA/Escénicas.

El escritor Sergio Blanco mantuvo una charla con Tiempo, unos días antes de su regreso a París y después de su estadía en el mes de marzo, en Buenos Aires: “Empecé el 8 y lo terminé con la plaza del 24”, dice con brillo y orgullo por las nuevas redes de afecto que encuentra aquí en las movilizaciones. Su voz se alza con un recitado de oro, la apertura del Quijote de la Mancha cuando Alonso Quijano “decide” no recordar para crearse en la ficción, sin nostalgia y en un presente de creación y “experiencia”. 

Durante el café, la hora hubiera podido extenderse más allá del punteo, la autoficción, Mauricio Kartun, los retratos en Tebas Land, la puesta de la destacable directora Corina Fiorillo con las descomunales actuaciones de Gerardo Otero y Lautaro Perotti en Timbre 4. Cierta historia, unos minutos después, ancló la atención con particularidad: Blanco escribió en rojo un manuscrito excelso. Su última creación reviste carácter medieval, fáustico o de pleno códice. El escritor alquimista diluyó polvo de sangre en líquidos para formar una “tinta” y escribir sobre hojas italianas, en un ritual que podía coincidir con la salida del sol. 

Aquí y para los lectores como adelanto de la conversación que se publicará en Tiempo, el autor franco-uruguayo eligió un fragmento de Tebas Land, un libro de febrero 2017, que lleva prólogo de Federico Irazábal, posfacio de Marco Antonio de la Parra, bitácora del autor y cartas recibidas por el escritor del parricidio. La edición está a cargo de DocumentA/ Escénicas, un sello de la ciudad de Córdoba con librería, que lleva adelante una sala muy importante de teatro para la ciudad. Su catálogo es singular y cuidadoso con títulos de autores como Santiago Loza, Eugenia Almeida, Gabriela Halac, Gabo Ferro y Emilio García Wehbi, entre otros.

Tebas Land, “Segundo cuarto”: Federico y S, actor y autor hablan sobre la representación y los miedos de S por que Martín, el presidiario, confunda en su cabeza las ideas de simulacro. P. 67.

FEDERICO. Y… No es algo siempre fácil de comprender.

S. ¿Te parece?

FEDERICO. ¿Qué se yo?

S. Para mí es lago tan obvio. Es como la base de todo nuestro trabajo. Como que todo está ahí, ¿no?

FEDERICO. ¿En esa distancia?

S. ¿Y, sí… ¿No?

FEDERICO. Es posible.

S. De hecho para mí esa distancia es la que hace justamente que el arte siempre sea mejor que la realidad. (Sergio Blanco subraya esto con lápiz).

FEDERICO. Eso no lo sé…

S. Yo estoy convencido de que sí.

FEDERICO. ¿Sí?

S. Sí. Absolutamente. No sé.

FEDERICO. Yo creo que no. (Blanco resalta esto y cierra la lectura del fragmento elegido).

Tebas Land, de Sergio Blanco.
Ediciones DocumentA/Escénicas

*Este libro forma parte de los beneficios para los lectores soci@s de Tiempo Argentino.

También podés leer:

> Sergio Blanco: «Creo en la capacidad de construcción porque la palabra cura»

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