La magnitud de la crisis llevó a que se hable de un tema que durante mucho tiempo permaneció como tabú: el suicidio. Con estadísticas alarmantes, se busca ahora generar concientización sobre la importancia de hablar, escuchar y buscar ayuda. En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la preocupación apunta especialmente a la franja etaria más joven. Porque el aumento de casos se basa en gran parte en personas de 14 a 25 años.

“Hoy hablamos de la soledad no deseada en niños y adolescentes como uno de los factores de riesgo más importantes”, advierte Silvia Ongini, psiquiatra infanto-juvenil del Departamento de Pediatría del Hospital de Clínicas (MN 69.218). “Nos encontramos con situaciones de bullying, de violencia, de exposición a situaciones que niños, niñas y adolescentes no están en condiciones de metabolizar”, añade.

Según informes del Observatorio de Política Criminal (OPC) y del Ministerio de Salud, la Argentina registra una tasa de 11,8 suicidios cada 100.000 habitantes, la más alta de su historia, y muy por encima del promedio mundial estimado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“El suicidio es una problemática multicausal, donde intervienen factores como el acoso escolar, el ciberacoso, el grooming, la exposición a desafíos en redes sociales, la salud mental desatendida y, en muchos casos, la falta de contención emocional en los entornos cercanos”, plantea Ongini.

Cuándo consultar

Se estima que hay 22 intentos de suicidio por día en la Argentina, según datos del Ministerio de Salud. En este contexto, la especialista del Hospital de Clínicas destaca la importancia de habilitar espacios de diálogo y escucha, dejando de lado los tabúes. “Muchos chicos se sienten más cómodos hablando con un chat, que es un algoritmo, antes que con un par o con un adulto”, alerta. Es una de las barreras que hay que romper.

“Visibilizar el sufrimiento, registrar los cambios de conducta, habilitar la palabra y no minimizar ni subestimar las señales de alerta es clave para actuar a tiempo”, indica.

¿En qué casos amerita la consulta con un profesional? La psiquiatra infanto-juvenil responde: “Existen señales de riesgo que pueden indicar un estado de vulnerabilidad emocional como el aislamiento, la persistencia de ideas negativas, la desesperanza, la irritabilidad y el retraimiento emocional. También pueden observarse cambios repentinos en el comportamiento o en los vínculos, ansiedad, rechazo hacia uno mismo y, en algunos casos, una hiperactividad inusual en el estudio o trabajo, utilizada como mecanismo de evasión del malestar interno”.

Además de esas señales a las que prestar atención, “hay síntomas de alarma más específicos que pueden aparecer en la conducta diaria. Estos incluyen alteraciones en los patrones de sueño o alimentación, conductas desafiantes o violentas, consumo de alcohol o drogas, abandono del cuidado personal y deterioro del rendimiento escolar o laboral”.

“Cuando se detecta una ideación o intento suicida en niños, niñas o adolescentes, la respuesta debe ser interdisciplinaria e integral. Siempre se trabaja con la familia y el ámbito escolar y se construye una red de contención en todos los entornos de pertenencia. Y, en casos de riesgo agudo, la internación terapéutica puede ser necesaria como medida de cuidado y protección”, concluye Ongini.

Se puede prevenir

Cada 10 de septiembre se dedica a nivel global a la prevención del suicidio. Para visibilizar y resaltar que es algo que se puede prevenir, que son muertes evitables. “Identificar, evaluar, manejar y dar seguimiento de manera temprana a cualquier persona afectada por pensamientos y conductas suicidas es una de las medidas de prevención mencionadas por los especialistas, así como limitar ciertos accesos que puedan representar un riesgo para el individuo”, señala el comunicado del Hospital de Clínicas.

En el mismo sentido se apunta a la necesidad de capacitar docentes y dar herramientas a las familias y comunidad, así como a medios de comunicación, para que se realice una cobertura responsable del tema.

Cómo pedir ayuda: si una persona atraviesa una crisis o conoce a alguien en una situación difícil, puede comunicarse con la línea 135 (disponible en CABA y Gran Buenos Aires), un servicio gratuito, confidencial y disponible las 24 horas.

También se encuentra habilitado el 0800 345 1435 del Centro de Atención al Suicida, desde todo el país. En casos de urgencia, siempre es recomendable acudir al hospital o centro de salud más cercano.