Crónica desde la calle y entre la gente en una nueva conmemoración del comienzo de la última dictadura cívico militar. El Nunca Más se resignifica y multiplica frente al presente.

La columna del CELS agita banderas a pasitos de la 9 de Julio. En sus remeras llevan tatuadas una frase que resignifica el Nunca Más. Lo acerca a las luchas del presente: “Ahora Más que Nunca”. Cuánta razón.
María del Carmen y sus compañeres bordaron una bandera bellísima que cubre la Avenida de Mayo a la altura de Perú. El paño celeste y blanco es un patchwork que lleva bordados los nombres de los 400 detenidos-desaparecidos oriundos del municipio del sur postrero. “Con agujita e hilo también luchamos. Más que nunca están con nosotros y mantenemos sus ideales. Ni un paso atrás”, se despide María del Carmen y saluda con sus manos. Esas que tejen hilos de la memoria. Que no se corten.
Dora baila y recuerda a Hebe cerca de la calle Florida: “Es el primer año que no está. La extrañamos, pero como un faro, nos sigue marcando el camino, para no volver a la oscuridad”, dice la señora llegada desde Hudson. Llueva, truene o haga un calor digno del infierno milico, Dora viene todos los 24 a la Plaza: “Y este 2023 no podía faltar ni a palos. Está complicada la mano, dicen que vuelve la derecha, hay funcionarios que no funcionan, pero nosotras sabemos que la única salida es más democracia”.
Dani pone el cuerpo en el colectivo Zona Igualdad. Les pibes muestran un cartel recordando a los 30.400 desaparecidos: «Compañeres que estuvieron invisibilizados, que pelearon por los derechos LGBTI, que son nuestra bandera.» Sobre el año electoral, Dani es clarita: «No queremos que vuelva la derecha, no queremos perder derechos, por eso también venimos.»
Con los pueblos indígenas marcha Guillermo cerquita del Cabildo. Hace flamear una multicolor wiphala. La banda de sonido es de sikus y quenas. “Nunca Más decimos los originarios, pero en realidad el genocidio existe desde 1492. Antes fueron los españoles, los milicos, ahora son las mineras, los Lewis, los que tienen presa a Milagro Sala, los que reprimen a los campesinos en el Norte, los que vienen por el litio”, enumera el muchacho ataviado con un poncho y una vincha de los pueblos del sur. Antes de seguir marchando, dispara: “Es hora de que la democracia nos incluya, nos tenga en cuenta. Por eso también marchamos.”
“Cuarenta años alimentando a la democracia”. Esa es la bandera de las cocineras que alimentan miles de bocas en las barriadas de nuestra patria. Nelly Vargas prepara un guisito generoso en la Plaza. “En los barrios no se aguanta más. Queremos salir del pozo, no que nos bajen miserias que marca el FMI, por eso estamos este 24, por eso marchamos”, dice la señora Nelly, referente del comedor Evita, del estigmatizado barrio Zavaleta. Nelly sirve platazos entre las columnas, mira a la Casa de Gobierno y dice: “Nunca Más a la dictadura. Nunca Más al Hambre. La democracia también es que la gente pueda comer.”
La decisión del Gobierno nacional de avanzar con la privatización de INTERCARGO expone, una vez…
Argentina lo aprendió tarde, como aprende casi todo: después de haberlo vivido en carne propia.…
Soledad Palameta Miller es docente e investigadora en la Unicamp, donde ocurrió el robo de…
Radiografía política, económica y social del Gran Buenos Aires, el territorio donde más impacta el…
Las ventas externas del agro, el petróleo y la minería movieron la economía en 2025,…
El presidente argentino declara terroristas a cárteles de la droga descabezados y se mete en…
En la reunión con los intendentes bonaerenses el gobernador y su ministro de Economía presentaron…
Tres activistas de Catamarca y el Delta de Tigre hablan de la importancia de defender…
El ex subprocurador del Tesoro de la Nación entre 2019 y 2023 formó parte de…
Lijo y Pollicita analizan las condiciones que recibió el amigo de Adorni que habría pagado…
Mahiques acelera pliegos, pero choca con los filtros de Santiago Caputo. Mientras Karina espera buenos…
Mientras el gobierno festeja la capacidad de compra de los sectores de mayores ingresos, el…