
Desde que asumió, la dictadura boliviana se la “tenía jurada” a los bolivianos en Argentina. En Buenos Aires se encuentra más del 80 por ciento y el comando electoral modificó los centros de votación, los publicitó hace pocas horas y puso todo tipo de obstáculos. Otro centro importante es Mendoza y la gobernación retardó la colaboración. Todo juega para que haya un malestar justificardo. Lo que se intenta es transformar ese mal humor en participación. Y aportar con su voto al destino de Bolivia. Sino la frustración será muy grande. No es poca cosa, está en juego el destino de Sudamérica. «
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