Cristina Burneo Salazar cuenta desde Ecuador los preparativos para el 8M.

Entre 2007 y 2016, el gobierno nacional cerró el Consejo Nacional de Mujeres, prohibió el debate sobre el aborto, ha encarcelado a decenas de dirigentes políticos y se llegó a usar violencia sexual como medida de intimidación. En Ecuador, hay 200 mujeres judicializadas por haber abortado. Nos dieron como si fuera un favor la tipificación del femicidio a cambio de silenciar el aborto. La derecha de Lasso, por su lado, viene a competir por la presidencia con una posición ultraconservadora que privilegia lo económico y subestima lo social. Lasso ha sido comparado con frecuencia con la derecha macrista.
El movimiento de mujeres en Ecuador se halla en una etapa intensa de activación, no sólo en articulaciones que lo expanden en alianzas con izquierdas, sindicatos, organizaciones del campo, Amazonía, Costa, organizaciones de la salud, sino también en lo que se puede apreciar como una presencia permanente en los debates de la sociedad civil. Esta activación múltiple de actoras, colaboración entre generaciones y tendencias muy diversas que se interpelan mutuamente se da por una necesidad cada vez más apremiante de resistir ante las agresiones permanentes del Estado, y pensamos que esto no va a cambiar en el próximo gobierno.
Suele ser difícil explicarles a mis amigos de Argentina que hace años el correísmo traicionó los principios básicos de la izquierda. Correa tiene buena reputación internacional, producto de un márketing político millonario. En Ecuador tienen inversión social, carreteras, escuelas. El correísmo ha quebrado el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, hay carreteras y cemento en áreas protegidas, las escuelas rurales se han cerrado. Lo que tuvimos ha sido saqueado, instrumentalizado o se lo ha tragado la corrupción.
El 2 de abril se harán con la presidencia de este país Lenin Moreno o Guillermo Lasso. Las mujeres ya nos estamos organizando al margen de los resultados. Este 8M apostamos por nuevas posibilidades de organizar la indignación que nos conduzcan a fortalecernos para nuestra movilización independiente. Ya que el poder no nos dará la vida que queremos, vamos a imaginarla nosotras en resistencia y a hacer de las derrotas de estos diez años la fuente de poder para reinventar nuestro lugar en lo político. Este abril, habrá un cambio de mando. Nosotras ya somos su resistencia.
Visitá el sitio especial de Tiempo sobre el 8M: parodemujeres.tiempoar.com.ar
*Docente de la Universidad Andina Simón Bolívar en Quito y parte de la Plataforma Nacional por los Derechos de las Mujeres. Columnista de opinión en temas que privilegian la vida de las mujeres, sus derechos y la relación entre lo político, lo afectivo y el testimonio de voces históricamente silenciadas.
Con “Hasta Jesús tuvo un mal día”, el dúo argentino deja atrás la pausa, relanza…
El resultado del debate en el Senado sumó más incógnitas sobre si hay un cambio…
La línea de indigencia escaló un 5,8%, mientras que el IPC lo hizo en un…
Entre aplausos, el oficialismo y aliados de derecha aprobaron el proyecto de Reforma Juvenil Penal,…
A nivel país, el desplome de las ventas fue del 12,5% intermensual y del 10,8%…
A través de Ternium, el Grupo Techint adquiere la totalidad de las acciones de un…
Es por los crímenes cometidos contra 88 personas en los dos centros clandestinos que tuvo…
En un acto en la Escuela de Policía Juan Vucetich, el Gobernador denunció que el…
La primera Defensora de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes que tuvo Argentina hasta…
Formada por miembros de Duran Duran, Chic y el icónico Robert Palmer, la banda tuvo…
La película abrió la puerta a la primera colaboración de ambos creadores para lo que…
Protagonizada por Luis Tosar y Claudia Salas, ofrece una reflexión profunda en tiempos difíciles. Neonazismo,…