La serie que mostraba las desopilantes aventuras de una chica judía de Nueva York trabajando como niñera de los hijos de un millonario inglés, se ganó el corazón de la audiencia con una mezcla única de humor y ternura. La actriz que encarnó a “la nana Fine” hoy es símbolo de la lucha sindical de los actores y actrices de su país.

La protagonista, encarnada por la misma Drescher, era una chica judía de Queens, quien conseguía -casi sin quererlo- un empleo en la mansión del viudo aristócrata Maxell Sheffield (Charles Shaughnessy), productor de Broadway. Además de sembrar desde el minuto cero la expectativa de un encuentro romántico entre los dos personajes (la recién llegada y el dueño de casa, padre de tres hijos), desde luego también se trataba del encuentro de dos mundos: el del barrio, representado por la niñera, su familia y conocidos, y el de los ricachones y su séquito.
Además de utilizar de manera brillante todos los recursos del grotesco (un rasgo que caracetrizó a todos los personajes principales), la “nana Fine” tenía otras herramintas para llamar la atención, como su colorinche y original guardarropas.
Desde su estreno el 3 de noviembre de 1993 hasta su fin en 1999, la serie mostró las mil peripecias de Fran por ocultar sus metidas de pata al cuidado de los pequeños Maggie, Brighton y Grace (Nicholle Tom, Benjamin Salisbury, Madeline Zima); así como la guerra casi abierta que se declararon con la muy chic y malvada CC Babcock (Lauren Lane) por el amor de Max, a quien solía combatir con el genial mayordomo inglés de filosísima lengua, Niles (Daniel Davis). Mención aparte merecen las geniales Yetta (Ann Morgan Guilbert), como la abuela de la niñera, y Sylvia (Renee Taylor), su madre.
Fran Fine tuvo su película, La niñera y el presidente, en 1997, y después del final de la serie, a pesar de algunos amagues de Drescher, quien llegó a decir que pensaba hacer un musical, la reunión de los personajes en un nuevo proyecto artístico nunca llegó.
En los últimos meses, la actriz nacida en 1957 volvió a copar la escena mediática por su estar a la cabeza del Sindicato de Actores de Estados Unidos (SAG-AFTRA) y de la huelga que el gremio lleva adelante junto con los guionistas, en reclamo por una mayor participación de las ganancias y mejoras laborales a las mega compañías de entretenimiento.
Matías Tabar se presentó de forma espontánea ante la Justicia para ampliar su declaración en…
El gobernador lanzó un nuevo brazo del MDF en Ensenada. Hubo clamor por “Axel Presidente”…
“Las decisiones políticas y sanitarias del Gobierno nacional han puesto en una situación extremadamente delicada…
El boleto mínimo en clase Primera ya cuesta $ 32.000, mientras que la categoría Pullman…
Denuncian hostigamiento xenófobo y persecutorio en perjuicio personas pobres de la comunidad boliviana, paraguaya y…