Era la viuda de un policía militante del ERP que fue secuestrado en el 79 y permanece desaparecido. Su hijo fue amenazado en diciembre pasado, a pocos días de la asunción de Javier Milei con esvásticas, balas y carteles pegados en la puerta de su casa.

Susana era la madre de Fernando Albareda, militante de la agrupación HIJOS, y viuda del subcomisario y militante del ERP Ricardo Fermín Albareda, que fue secuestrado en septiembre de 1979 por una patota del D2, epicentro de la represión ilegal en la provincia mediterránea y que aun hoy permanece desaparecido.
Junto al cuerpo de Montoya, los investigadores encontraron un mensaje amenazante en la pared de la vivienda que recuerda a las amenazas de la Triple A: «Los vamos a matar a todos. Ahora vamos por tus hijos #Policia”, escribieron con pintura roja.
Al mismo tiempo, Fernando, el hijo de Susana, recibió amenazas de muerte en diciembre pasado, a pocos días de la asunción de Javier Milei como presidente, que incluían carteles con esvásticas nazis, proyectiles de armas de fuego y carteles pegados en la puerta de su casa con mensajes más que intimidatorios: “Te vamos a juntar con tu papito“; “sos hijo de terrorista”; “se te terminaron los amigos”; “no vayas más a la escuela ni a la jefatura. Vas a morir”.
Por todo esto, los organismos de Derechos Humanos de Córdoba harán una conferencia de prensa esta lunes para exigirle al gobernador Martín Llaryora el esclarecimiento inmediato del asesinato de Susana y una urgente investigación sobre la existencia de grupos negacionistas que puedan estar involucrados en el hecho.
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