Trabajadores denuncian presiones para aceptar retiros voluntarios o disponibilidad. Gremios y cineastas advierten sobre el vaciamiento cultural y preparan la pelea judicial.

Desde el sector audiovisual y las organizaciones gremiales, la decisión es leída como un intento de desmantelar una política pública clave para la difusión del cine argentino. Asociaciones de productores, realizadores y sindicatos advierten que se trata de un golpe directo a la circulación de películas nacionales, especialmente aquellas independientes o de provincias alejadas del circuito comercial, y que los argumentos de ahorro presupuestario resultan inconsistentes. El costo anual de las operaciones conjuntas de Cine.ar TV, Play y Estrenos se estima en 330 mil dólares, apenas el 0,9 % del presupuesto total del INCAA, que ronda los 53 mil millones de pesos.
En paralelo, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) inició una ofensiva judicial. El gremio ya obtuvo un fallo favorable en el caso del INTA, donde la Justicia frenó el pase a disponibilidad de casi 300 empleados, y ahora busca aplicar ese antecedente en el terreno audiovisual. Según los abogados sindicales, las resoluciones ministeriales vulneran la estabilidad laboral porque no acreditan una supresión real de funciones, requisito legal para aplicar la figura de disponibilidad. En el INTA, el incumplimiento acarreaba multas diarias al Estado, lo que da cuenta de la firmeza con que los tribunales comenzaron a revisar este tipo de medidas.
El impacto cultural se suma al conflicto laboral. Para muchos cineastas, el cierre de Cine.ar no sólo recorta puestos de trabajo: implica además la pérdida de la principal pantalla de acceso público y gratuito a la producción nacional. En los últimos años, la plataforma de streaming del INCAA funcionó como una vidriera privilegiada para estrenos que no encontraban espacio en salas comerciales y como un archivo accesible de clásicos y obras contemporáneas. La decisión de privatizar la plataforma, o cerrarla si no aparece un comprador, abre un futuro incierto para el cine argentino en materia de distribución digital.
También se subraya la contradicción entre el discurso oficial y las cifras. Mientras se argumenta la falta de recursos para sostener Cine.ar, el propio INCAA destinó sumas considerables a operaciones financieras en bonos, plazos fijos y letras del Tesoro. Esa “timba financiera”, como la definieron sectores del gremio audiovisual, pone en evidencia la orientación política del ajuste: reducir políticas culturales y, en paralelo, reforzar la lógica de especulación en el sistema financiero.
El conflicto recién empieza. Con la resistencia gremial en marcha, el antecedente judicial del INTA sobre la mesa y la creciente presión del sector audiovisual, el cierre de Cine.ar es otro símbolo de la disputa entre las políticas de ajuste salvajes y los reclamos por el derecho a la difusión del cine nacional.
El mayor motivo de esta medida es el reclamo por la recomposición salarial, debido a…
La cifra representa 274 millones de pesos por día. Clarín fue el grupo empresarial más…
¿Qué ocurre cuando un funcionario viaja a Nueva York con su esposa en avión oficial,…
Crónica visual desde el cordón industrial donde el perfume del caucho se volvió asfixia y…
Así lo indican los datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo. Además, desaparecieron 22.000…
En Balcarce 50 tienen el estudio de una encuestadora que indica que la corrupción oficial…
La concesión más importante de la era Milei sigue atravesada por la rosca y el…
El secretario general de ATE y CTA Autónoma de Neuquén cuestiona el impacto social del…
El periodista e investigador recorre en “Las edades del tango”, su flamante libro, las distintas…
Por su impacto, "deslomarse" pasó a ser la palabra que revolvió la cabeza de la…
Cantautora de culto y figura imposible de encasillar, la compositora construyó una obra personal entre…
En 2025 Milei y Adorni habían sido anunciados como oradores pero el evento se bajó…
Ver comentarios
Un golpe mas a la cultura argentina